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20 ESPAÑA ETA REVIENTA LA LEGISLATURA DE ZAPATERO LA IGLESIA VASCA JUEVES 7 s 6 s 2007 ABC La Iglesia vasca, ¿mediadora? 3 de enero de 2006 Tres sotanas en la mediación con ETA Éste era el título de una investigación de la revista 21 RS de los Sagrados Corazones, que hablaba del cardenal Roger Etchagaray, el redentorista irlandés Alec Reid y el sacerdote vizcaíno Joseba Segura como mediadores en la negociación entre ETA y el Gobierno. Días después, José María Setién pide que la Iglesia esté en el proceso de paz 23 de mayo de 2006 Uriarte ve tensiones contra el proceso En una conferencia pronunciada en San Sebastián, el prelado mostró su temor ante las tensiones y desacuerdos intraeclesiales que pueden inhibir la acción reconciliadora que, en su opinión, debe jugar la Iglesia vasca. Uriarte reconoció que en la sociedad se apuntaba que la Iglesia vasca carece de credibilidad moral para contribuir a la reconciliación 15 de agosto de 2006 Que no se frustre el proceso de paz Distintos lenguajes entre los obispos vascos, aunque todos coinciden en solicitar que no se frustre el proceso de paz Así, Ricardo Blázquez exige a ETA que pida perdón mientras que Uriarte reclama atención a todos los sufrimientos Entretanto, Miguel Asurmendi, obispo de Vitoria, se mantiene pesimista y cree que está debilitándose la esperanza de la paz 5 de octubre de 2006 La Iglesia vasca tiene una hoja de ruta Uriarte anuncia que la Iglesia vasca elabora una hoja de ruta que impulse la reconciliación en el País Vasco. Entre diciembre y febrero, las diócesis vascas organizan encuentros que culminan con una concentración en Bilbao, con el objetivo de dar pasos, proseguir tareas e incluso abrir caminos inéditos La hoja de ruta no se para tras el atentado en Barajas. Dos iglesias ante un solo proceso Como sucedió en 1999, la defunción del proceso de paz es también el fracaso de un sector de la Iglesia vasca, que apostó claramente, incluso con la mediación, por el diálogo y los gestos hacia ETA. Un fracaso que ha llegado al Vaticano POR JESÚS BASTANTE MADRID. El obispo de Bilbao y presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, se encontraba de visita en Roma cuando ETA decretó la ruptura del mal llamado proceso de paz A última hora de la tarde del pasado martes, el prelado recaló en el aeropuerto de Sondika, haciendo previamente escala en Madrid. Ricardo Blázquez no usa móvil, pero sí se puso en contacto con la sede de la Conferencia Episcopal, en la que el secretario general, Juan Antonio Martínez Camino, se encontraba ultimando un comunicado con la opinión de la Iglesia española frente al nuevo desafío de ETA. Fuentes episcopales aseguraron ayer a este diario que el texto fue consensuado por la plana mayor del Episcopado esto es: el presidente, el vicepresidente, Antonio Cañizares, y el secretario general, siendo informados todos los miembros del Comité Ejecutivo. valor y recordaba a las víctimas del terrorismo y sus familiares pidiendo para ellas la oración y el apoyo Una hora después, los obispos de las diócesis vascas (Uriarte, por San Sebastián; Blázquez y Echenagusía, por Bilbao, y Asurmendi, desde Vitoria) hacían pública otra nota, con bastantes matices respecto a la anterior. Blázquez, recién llegado a su residencia, apenas tuvo tiempo de leerlo, pese a lo cual estampó su firma. En el comunicado de las diócesis vascas- -que algunas fuentes han apuntado ya estaba preparado, puesto que el entorno de Uriarte esperaba, desde hace días, el anuncio de ETA a diferencia del emitido por la Conferencia Episcopal, no se hablaba de terrorismo ni había referencias a la Instrucción Pastoral. Los obispos vascos compartimos el sentimiento de frustración y de dolor extendidos entre la población y añadían que la violencia debe desaparecer sin contrapartidas Es preciso seguir buscando la paz añadían los prelados, y reconocían el trabajo paciente de quienes se empeñan con honradez y sinceridad en mantener abiertos los caminos hacia la paz y la reconciliación Sobre ETA, la nota se limitaba a señalar que quienes ponen en peligro el camino hacia la paz y minan la esperanza, contraen ante la sociedad, ante la historia y ante Dios una gravísima responsabilidad Uriarte, a la espera Los obispos Blázquez y Uriarte, en el Santuario de Loyola el pasado verano El ejemplo del martes ha sido el último de toda una serie de diferencias que han marcado las opiniones del Episcopado español y el vasco en este alto el fuego Como sucediera durante la tregua- trampa de 1999, ha vuelto a darse una situación, que fuentes eclesiales no dudan en calificar como la existencia de dos iglesias para un mismo proceso Y es que, antes incluso de que ETA anunciara el cese de la violencia, y como en 1998, destacados miembros de la Iglesia vasca han participado, de modo más o menos activo, en la cocina del proceso. Así, en enero de 2006 se supo que, con la aquiescencia de Uriarte (y el desconocimiento del Episcopado) varios eclesiásticos trataban de tender puentes entre el Gobierno y ETA. Se trataba de Joseba Segura, sacerdote vizcaíno actualmente residente en Ecuador, quien sirvió de introductor en los medios políticos vascos de Alec Reid. El religioso redentorista irlandés, conocido por su intervención en el proceso de paz en Irlanda del Norte, desarrolló desde 2004 una labor de acercamiento entre diversos grupos políticos, sociales y económicos del País Vasco con la izquierda abertzale. Para su labor, Reid ha contado con el apoyo logístico de la diócesis de Bilbao, que puso un coche a su disposición, así como diversos alojamientos. Finalmente, y en el caso de avances significativos en el proceso de paz la figura elegida por este sector de la Iglesia vasca para ejercer de mediador entre ETA y Gobierno era el cardenal francés Etchegaray. Al igual que en el caso de la tregua- trampa la defunción del actual proceso de paz también ha sido visto desde Roma como un fracaso de cierto sector de la Iglesia vasca, capitaneada por Juan María Uriarte. Un mes después de la ruptura de la tregua- trampa el Vaticano relevaba a José María Setién al frente de la diócesis de San Sebastián, colocando en su lugar a Juan María Uriarte, el mediador durante aquella tregua Aplicar la Ley con justo rigor El comunicado episcopal veía la luz pocos minutos antes de las ocho de la tarde. En él, la Casa de la Iglesia denunciaba el atrevimiento de ETA para amenazar una vez más a la sociedad con sus acciones criminales y calificaba a los terroristas de criminales a cuyas conductas ha de ser aplicada la Ley con todo su justo rigor Al tiempo, el Episcopado recordaba la Instrucción Pastoral de noviembre de 2002 sobre nacionalismo y terrorismo, que conserva plenamente su Fracaso y movimientos El comunicado de la Conferencia Episcopal reclama aplicar la Ley con todo su justo rigor contra ETA y recuerda a las víctimas del terrorismo