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ABC MIÉRCOLES 6 s 6 s 2007 OPINIÓN 5 UNA RAYA EN EL AGUA EL PRÍNCIPE DE LA L liderazgo de una figura pública se mide sobre todo en los momentos críticos, y consiste en hacer lo que la gente necesita que haga y decir aquello que se espera que diga. No hay nada que cause más desazón que un gobernante desorientado ante una amenaza o una catástrofe, esa clase de momentos en que los ciudadanos necesitan amparo, protecciónyfirmeza. Exactamente lo que Rodríguez Zapatero es incapaz de proporcionar cuandosevesituado anteacontecimientos que no espera o no controla. Es decir, cada vez que se produce una contrariedad de relieve. IGNACIO Ayer, en una coyuntura CAMACHO de enorme gravedad nacional, el presidente volvió a apelar a las palabras huecas, a los conceptos gastados, a los mantras genéricos y vacíos que articulan su pensamiento mágico Tenía delante una amenaza explícita, una declaración de guerra abierta, un desafío delirante y vesánico ante el que un dirigente político sólo puede respondercon firmeza, consistencia y seguridad. A cara de perro y con los dientes apretados; sangre, sudor y lágrimas. La ocasión requería palabras claras y conceptos diáfanos: resistencia, lucha, ley, rigor, decisión y coraje. Un líder delante y un pueblo detrás, con la fuerza de la razón y la determinación de la libertad. Una barricada moral de la que nadie pueda quitar el hombro. Pero ésa fue la actitud del jefe de la oposición. El que habló de derrotar al terrorismo, de no ceder y de no negociar fue Mariano Rajoy. Porque lo que el presidente del Gobierno dijo ayer, ante una España que contenía el aliento entre el desasosiego y la alarma, fue que seguirá empeñado en trabajar por la que la es una tarea de todos que hay que adoptar acuerdos de convivencia a través de métodos de diálogo y que el futuro de los vascos depende de ellos mismos Lo de siempre, la habitual logomaquia ambigua, incontestable por obvia y estéril por insustancial, con que ha afrontado anteriores fracasos de su malogrado empeño. La misma nada envuelta en el celofán retórico del buenismo, la oquedad idealista y el verdor inocente y virginal de las praderas del Edén. Eso sí, al menos esta vez no ha salido corriendo a refugiarse en el silencio de Doñana. Ah, también dijo que ETA se ha equivocado de nuevo. ETA, claro; él no se ha equivocado nunca. No se ha equivocado al confiar en la palabra de los terroristas ni al dejarse engañar por ellos frente a toda evidencia. No se ha equivocado al devolverles espacios sociales políticos y abrirles paso hasta las instituciones. No se ha equivocado al tratar de comprarles tiempo de tregua. No se ha equivocado al atenuar la relevancia penal de sus juicios pendientes. No se ha equivocado al romper el Pacto Antiterrorista. El sólo es un hombre cargado de buenas intenciones. El Príncipe de la incomprendido en su iluminado esfuerzo por abrir caminos de diálogo y convivencia. Igual es que no nos lo merecemos. Que un líder tan preclaro, idealista y generoso no está a la altura de nuestros torpes, asustados desvelos, y es menester que abandone cuanto antes una responsabilidad tan mal recompensada. E EL RECUADRO ¿ESTÁ FRESQUITA LA CERVEZA? OMO esto de la ETA toreando al Gobierno que puso a sus pies al Estado es más de lo mismo, vuelvo a pensar lo mismo. Para comprender los absurdos de esta España tan rarita tiro de mis clásicos, de mis filósofos de cabecera: El Beni de Cádiz, Picoco, El Cojo Peroche, o el padre de Manolo Caracol, Caracol el del Bulto. Así que estaba Zapatero comentando el comunicado de la ETA y recordé las sabias enseñanzas de Caracol el del Bulto. Comunicado de la ETA que es Quevedo puro: Solamente lo fugitivo permanece y dura En otras palabras: el alto el fuego permanente ha dejado de permanecer. Anda y que te ondulen con la permanén, le han dicho sus amiguitos etarras a Zapatero, como si fuera la Victoria Kent del Pichi de Celia Gámez. Y Zapatero, ahora, ahora, a buenas horas, mangas verdes, saca pecho. ¿Ahora me vas a venir con la aplicación del Estado de Derecho, carnes mías? ¿Ahora, cuando ha habido jueces esperando a deshoras a asesinos etarras para que no pasaran una mala noche malaya en comisaría, que eso queda para La Pantoja? ¿Ahora, cuando el Juana Chaos casi ha conseguido irse a casita sin pulsera telemática y sin anillo con 25 fechas de ANTONIO asesinatos por dentro, tras limpiarse en BURGOS las cortinas del Estado de Derecho con el chantaje de la huelga de hambre del jamón de York? ¿Ahora, cuando el fiscal general ha mirado para otro lado a la hora de ver nombres de filoetarras, proetarras, berrendos en etarra y etarras puros de oliva en las listas que se han colado en los ayuntamientos democráticos para trincar la tela del mismo Estado Español que quieren destruir? ¿Ahora, cuando las organizaciones declaradas ilegales por el Supremo dan ruedas de prensa, celebran manifestaciones y hacen lo que les sale del alma sin que el Estado ni les tosa? ¿Ahora me vas a venir con un Estado de Derecho, cuando todos los pachis socialistas están a papitos con las nekanes batasunas para que Navarra sea aherrojada a las Vascongadas utilizando sus mismas cadenas de fuero? Como diría El Beni: ¡tequiyá, Zapatero, con el cuento del envergue del Estado de Derecho! C Por eso vuelvo a mi clásico Caracol el del Bulto, a su histórico lance del deshonroso paso ferroviario de Despeñaperros en los años del hambre y las carestías, en un renqueante tren movido por una locomotora de vapor que no podía con su alma por aquellos repechos, desfiladeros, saltos del fraile y órganos pétreos. La renqueante máquina que cuando tras tantas fatiguitas entró por fin en el andén de Atocha, soltó el histórico chorro de vapor que nubló la castiza figura del flamenco Caracol, que dirigiéndose a la locomotora, la recrimino, diciéndole: ¿Ahora? ¿Ahora me vas a venir con un roneo de vapor? ¡Esos cojones, en Despeñaperros! Igual le digo a Zapatero: ese roneo del Estado de Derecho quería yo haberlo visto en el Despeñaperros del 30 de diciembre, con los dos ecuatorianos asesinados bajo los escombros de la T- 4 de Barajas. Ese roneo de Estado de Derecho, cuando te cargaste la Ley de Partidos, so papafrita, cuando para inflar tu ego y tu pasemisí a la posteridad como un nuevo Príncipe de la Paz rompiste el Pacto Antiterrorista. ¿Ahora? ¿Ahora me vas a venir con un roneo de vapor de Policía, Justicia, Ley, Orden, Firmeza y Unidad de los Demócratas contra el Terrorismo, cuando ya hemos perdido tres años irreparables que han significado la rendición del Estado y el fortalecimiento de una ETA que mañana mismo me puede mandar otra vez a la puerta de mi casa a los dos hideputas pistoleros del Comando Andalucía, por decirles estas cosas? El voto de los madrileños hace dos domingos no debe de andar lejos de este pensamiento de Caracol el del Bulto. Pero no nos hagamos excesivas ilusiones. Madrid es el Covadonga para la recuperación de la perdida dignidad nacional. Para el común de los españoles, nada de esto es un problema, esto es un asunto o bien de los vascos o bien de los políticos. El problema que verdaderamente preocupa al español en esta triste hora es si la cerveza está bien fría y si las gambas son frescas. Zapatero lo sabe y por eso puede ceder ante la ETA no sólo la dignidad del Estado, sino tres años perdidos para siempre. La ETA no se rinde aunque ZP le haya rendido las armas del Estado, y No Nada. ¿Está fresquita la cerveza? Lo está, ¿no? Pues entonces, quillo, ¿de qué te quejas, picha?