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ABC MARTES 5- -6- -2007 MADRID www. abc. es madrid 49 La salida de Simancas parte en dos el grupo municipal socialista, aún sin cabeza La gestora del PSM debe elegir portavoz antes de que se constituya el nuevo Ayuntamiento, el día 16 SARA MEDIALDEA MADRID. La gestora que dirija, probablemente desde hoy mismo, el Partido Socialista de Madrid será también la encargada de pacificar el grupo municipal socialista en la capital, claramente dividido a día de hoy en dos facciones tal vez irreconciliables. La salida de Rafael Simancas parece haber abierto la caja de los truenos, y ya es más que visible que este grupo de 18 concejales electos se ha partido en dos. El acuerdo a que llegaron responsables del PSM y el PSOE Federal en la noche del domingo, y que repartía el poder en el seno del grupo municipal- -Óscar Iglesias, portavoz, Pilar Gallego, presidenta, David Lucas, portavoz adjunto, Noelia Martínez y Pedro Sánchez, en la secretaría de organización- -saltó por los aires antes de que llegar a cuajar: ni siquiera pudo ser votado ayer, en la reunión prevista entre el- -hasta ese momento- -presidente del PSM, Rafael Simancas, y los grupos municipal y parlamentario del PSOE salidos de las elecciones del 27- M. En efecto, el encuentro, previsto para las 10 de la mañana, no llegó a celebrarse, y los concejales electos se quedaron sentados esperando mientras Simancas corría a La Moncloa de donde salió algo después con la dimisión presentada. Luego ya no hubo reunión ni votación del preacuerdo adoptado el domingo, puesto que no había dirección con la que debatirlo. Ahora, será la gestora que se cree posiblemente hoy mismo- -según José Blanco, secretario de Organización del PSOE- -la que se encargue, como decía ayer Pilar Gallego, de dirigir el partido Ella no quiso hacer declaraciones públicas, y tampoco las hicieron a micrófono abierto otros de los concejales electos, convencidos de que es la hora de esperar y ver qué ocurre y qué decisiones se toman. La división es evidente: a un lado, están los ediles más cercanos a Miguel Sebastián- -los que éste introdujo directamente en la lista- -y a la dirección federal de Ferraz; al Óscar Iglesias es el candidato a ser el portavoz del grupo municipal socialista para una parte de sus concejales otro, los que procedían de anteriores corporaciones o eran más afines a la dirección regional del PSOE. Prácticamente, cada uno de los bandos supone la mitad del grupo, aunque ligeramente escorado hacia el lado del PSM. Los primeros apuestan por la renovación, introducir caras nuevas y pasar página olvidando a profesionales de la política; los segundos, apoyan a Iglesias como la figura que, con el conocimiento previo que le dan cuatro años en el Ayuntamiento, marque el camino a seguir durante el nuevo mandato. Pero para algunos sectores socialistas, este edil puede ser una persona vedada tras haber trascendido sus críticas a Sebastián y a la forma en que éste llegó al cargo. De que sean capaces de solventar esas diferencias y encuentren pronto el timón al que asirse dependerá la calidad de la oposición que puedan hacer al alcalde popular. El actual es un momento de incertidumbre entre los socialistas madrileños: tras la debacle electoral, se enfrentan a una catarsis que se adivina dolorosa y, dependiendo de cómo se haga, tal vez resulte además inútil. Algunos concejales manifestaban ayer su preocupación por la actitud que tomaran ahora los responsables de la dirección federal del partido: una caza de brujas hacia quienes se hayan mostrado críticos en algún aspecto- -o con los resultados, o con el candidato elegido para el Ayuntamiento y la manera en que se le designó- -podría causar indignación y hacer saltar los pocos resortes que aún permanecen sujetos. El propio Rafael Simancas intentaba ayer calmar ánimos y nervios tras el anuncio de su dimisión: hasta que se constituyan la nueva Asamblea regional- -el próximo día 12- -y el nuevo Ayuntamiento- -el 16- hay tiempo para tomar deci- JAIME GARCÍA Sin dirección El cascabel al gato La gestora que se ocupe de dirigir el Partido Socialista de Madrid hasta que se convoque el Congreso Extraordinario que dote a este órgano de una nueva dirección comenzó a fraguarse ayer mismo: al filo de las ocho y media de la tarde, Simancas y José Blanco se reunían en Ferraz para empezar a atar cabos. La gran pregunta es quién podría ser la figura de consenso que logre calmar los ánimos y mantener el tipo en este difícil papel, y además hacerlo con la presión de tener que elegir, en apenas una semana, a cargos institucionales cuyos plazos vencen en breve. Todo un reto. Renovarse o seguir Hay tiempo La gestora decidirá quién es portavoz, pero en el partido piden que se cuente con los militantes siones, desde la gestora que dirija el partido, sobre quiénes serán los portavoces socialistas en ambas instituciones. La clave está en cómo se llevará a cabo ese proceso, quién tomará las decisiones y en base a qué criterios. Actuaremos con firmeza, determinación y escuchando a todo el mundo decía ayer mismo José Blanco. Una actitud que, sobre el papel, está en línea con la que solicitaba, en declaraciones a Efe, Antonio Carmona, cabeza de la corriente socialdemócrata en el PSM: Espero que ocurra en Madrid lo mismo que ocurrió en el PSOE: que alguien como José Luis Rodríguez Zapatero pueda tener la oportunidad de llegar a ser secretario general Para ello, manifestó la necesidad de contar con los militantes y los ciudadanos en la toma de acuerdos, porque lo que no puede ocurrir es que el grupo municipal se entere de que se va a tomar una decisión el mismo día y a través de los medios de comunicación