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78 CULTURAyESPECTÁCULOS LUNES 4 s 6 s 2007 ABC CLÁSICA XIII Ciclo de Lied Obras de L. van Beethoven. Intérpretes: Wolfgang Holzmair (barítono) Trío Wanderer. Lugar: Teatro de la Zarzuela. Madrid Suzanne Vega: Este disco me tuvo al borde de las lágrimas La autora de Luka regresa al ruedo discográfico con Beauty and crime que se edita mañana MANUEL DE LA FUENTE MADRID. Quién lo diría, pero han pasado dos largas décadas desde que Luka se colase en los hogares de medio mundo mediante el delicado vehículo de Suzanne Vega, una cantautora que en aquellos días rompió unos cuantos moldes y se incorporó a la cima de la música escrita y cantada en femenino y singular. Ahora, y tras seis años sin ofrecer nuevas entregas, en los que Suzanne se ha estado empapado de vida, de alegrías y tristezas (la sombra del 11- S sigue siendo alargada, además se ha entregado al cuidado de su hija y a unos cuantos cambios empresariales esta californiana neoyorquina de adopción regresa con un estupendo, arriesgado y valiente trabajo, Beauty crime Belleza y crimen en el que el contenido (peripecias en la Gran Manzana, retratos de amigos, homenajes a Sinatra y Ava Gardner... están envueltos por un continente musical intenso, preciso y precioso que huye de unos cuantos lugares comunes. Ha sido, sin duda, un esfuerzo llevado al límite del compromiso artístico, como ella misma relata: La grabación ha sido un proceso muy duro, incluso he llegado al borde de las lágrimas, y es sólo ahora, pasado cierto tiempo, cuando puedo cantar estas canciones sin que me arrastre la emoción. A mis seguidores, quizá treinta y cuatro minutos les sepan a poco, pero, en ellos, emocionalmente, está condensado todo Nueva York, siempre Nueva York, con la mirada de Lou Reed No sé si de la misma manera que él, pero sí, yo también he caminado por el lado salvaje clavada en el retrovisor. New York, New York, ciudad de todos los milagros, y también una misteriosa dama, como Suzanne canta, precisamente, en New York is a woman Nueva York es una mujer Conozco a muchos hombres- -dice- -que se sienten fascinados por Nueva York como si fuera una mujer, muchos hombres que se CLÁSICA Temporada Orcam Obras de Lanchares (estreno) Bretón y Brahms. Int. Agustín León Ara, violín. Orquesta de la Comunidad de Madrid. Dir. Gloria Isabel Ramos. Lugar: Auditorio Nacional, Madrid Beethoven en inglés ANDRÉS IBÁÑEZ Cuando Beethoven estaba en el cénit de su carrera, en la transición entre eso que ha dado en llamarse su segundo y tercer estilos, el gran compositor sufre una especie de parálisis creativa. Durante unos años, sólo produce obras menores, entre ellas una serie de arreglos para trío y voz de canciones populares y tradicionales de las Islas Británicas. Canciones irlandesas, inglesas, galesas, escocesas; sólo una de estas colecciones (a la que seguirán compilaciones de canciones de muchos otros países, entre ellas varias españolas) tiene número de opus. Se trata de música para tocar en casa, dirigida a intérpretes no profesionales: el piano suele tocar unos sencillos arpegios, y el violín y el chelo tocan en terceras o en sextas, a menudo duplicando la línea vocal. La pregunta sería: ¿tiene sentido dedicar un concierto a estas obras, podríamos decir, recónditas del repertorio? El concierto se completa con unas variaciones para trío, magníficamente tocadas por el Wanderer, que es aquí donde pueden hacer verdadera exhibición de su sonido cristalino y su politesse (cristalino es, en verdad, el piano de Vincent Coq, que es uno de esos intérpretes temperamentales, por otra parte, que tienden a acelerar cuando crece la emoción) y el ciclo An die ferne geliebte A la amada lejana que es una parte tan importante del mito de Beethoven. Lo cierto es que el concierto es un éxito porque la voz de Wolfgang Holzmair resulta ideal para este tipo de música. Holzmair posee una voz de barítono lírico, muy ligera, muy bella en las gradaciones que van del piano al mezzoforte, que se hace metálica al abrir el volumen, y a pesar de su inglés absolutamente incomprensible w alemana, eses extrañas, th pronunciada como s consonantes finales inaudibles, vocales desconocidas por la lengua de Shakespeare) canta estas canciones con una musicalidad, una entrega emocional, un lirismo y, ante todo, un sentido de la línea vocal que resultan extrañamente conmovedores. Tenemos en ocasiones la sensación de estar en un salón familiar de una casa de Glasgow o de una taberna de Belfast de hace ciento cincuenta años, escuchando esta música entre amigos, nostalgias y cervezas. Camisa de fuerza ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE Hubo mejores tiempos. Lo ha venido a explicar la Orquesta de la Comunidad de Madrid con ayuda de algunos invitados músicos. Lo ha hecho en un concierto difícil, comprometido y con densidad, como casi todos a los que le gusta enfrentarse durante la temporada. En el programa figuraban tres obras: un estreno de Santiago Lanchares, Tres escenas de Castor Póllux un casi estreno, el concierto para violín de Bretón en la orquestación de Rogelio Groba, y una obra de peso, la primera Serenata de Brahms. No es de extrañar que ante semejante empresa, y ya al final del curso, la Orcam sonara cansada. Con Brahms predominó la tristeza de espíritu, el sonido poco afortunado con familias sin calidad, por ejemplo, la de los violonchelos, y manifiestas deficiencias. La directora Gloria Isabel Ramos, siempre activa y en tensa disposición, sacó poco. Algo del resultado le corresponde a ella. También algunas florituras. Porque hubo que hacerlas en el concierto de Bretón. Interpretó la parte solista Agustín León Ara, escaso de agilidad e impreciso en la afinación. Dejó detalles de maestro, sonidos bien esculpidos, expresión de fondo y habilidad para pasar de puntillas por momentos comprometidos. La orquesta trató de arroparle pero sin acabar de encontrarlo. Santiago Lanchares (Piña de Campos, 1952) por su parte, tuvo la suerte de contar con un instrumento todavía fresco e interesado en su partitura. No es de extrañar: el compositor palentino hace música con meticulosidad, se da tiempo, no tiene prisa y analiza cada paso. Las Escenas provienen de un ballet para piano y percusión con hallazgos muy estimables. Lo curioso ha sido observar cómo la sustancia se ha diluido ahora en un ropaje orquestal bien trabado pero, sorprendentemente, apegado a lo convencional. Antes que una orquestación novedosa, capaz de dar renovado interés al original, Lanchares se ha obligado a un retorno en el que sonoridades de viejo tratado desfiguran el original convirtiéndolo en una obra demasiado perdida en el tiempo. Al menos en un tiempo pasado que no es el suyo, ni del resto de su selecta producción. Suzanne Vega, en Madrid, antes de la entrevista enamoran de su parte más glamurosa y femenina, pero como muchas mujeres, esa ciudad también tiene un lado muy oscuro y muy profundo, casi caprichoso Veinte años después de aquella emocionante, emocionada y acusadora Luka Suzanne Vega recuerda (divertida y con profusión de risas) que en aquellos principios no me sentía frágil, ni inocente. Con veinticuatro, veinticinco años, me tenía por una persona decidida y muy experimenada en la vida, aunque ahora viendo fotos de entonces no lo aseguraría tan rotundamente Desde Europa, donde tan a menudo se critica la política de EE. UU. su música se antoja un río gigantesco, un coloso del que, desde luego, cabe sentirse muy, pero muy orgulloso. ¿También usted, Suzanne? Sí, sí, pienso por ejemplo en alguien como el legendario Johnny Cash, y me siento parte de esta gran tradición, y me doy cuenta perfectamente de todo lo que ha habido antes que yo, lo escucho y me llega muy hondo, y voy robando trocitos para ir haciendo mis propias cosas Orgullo, sí, y también pasión, y mucho patriotismo, como el que llevó a gente como Springsteen y Neil Young a po- SIGEFREDO Siempre Nueva York nerse al frente de la contestación político- artística a la guerra de Irak, y al presidente Bush. Qué puede cambiar una canción, Suzanne, en un mundo como el que nos ha tocado vivir. Algo puede hacer, aunque sea a pequeña escala. Si algo aprendí con el éxito de Luka es que una canción puede ayudar a cambiar las perspectivas de la gente y hasta puede cambiar y mejorar las leyes. Yo nunca he hecho canciones políticas porque no creo que lo pueda hacer. Gente como Bruce y Neil han sabido decir cosas muy importantes, pero no creo que en mí resultase algo natural, y antes de hacer algo de forma falsa prefiero contribuir con con mis pequñas historias Canta como los ángeles, sí. Pero hay en ella y sus canciones algo de duendecillo malicioso. ¿Diablesa con piel de cordero? Ok. Yes, yes- -sonríe más maliciosa aún- Sí, es cierto, a menudo escribo sobre cosas demoníacas y oscuras, pero a la vez me gusta la belleza y crear algo bello a partir de estos demonios que están ahí Con demonios así, tentaciones entran de darse un garbeíto por el Erebo. Más información en: http: www. suzannevega. com