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74 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos LUNES 4- -6- -2007 ABC Un sano relativismo y cierto nihilismo hacen posible la democracia Javier GomásFilósofo, director de la Fundación Juan March Pese a su juventud, es uno de nuestros más brillantes pensadores. Con una gran incorrección política defiende la emulación de ejemplos como base de la vida social. Y exige que los políticos sean honestos, decorosos y que tengan buenas costumbres POR TULIO DEMICHELI FOTO: FRANCISCO SECO MADRID. Javier Gomá tiene su atalaya en la planta sexta de la Fundación March. Un despacho luminoso cuya terraza se asoma a Madrid desde lo alto del barrio de Salamanca. Hace unas semanas presentó su último libro, Aquiles en el gineceo (Pre- Textos) y hablábamos de esa condición adolescente del hombre moderno que prefiere el gineceo a la responsabilidad. Tras el vertiginoso protagonismo de las elecciones aborda, víctima de la gripe, la vida pública y política con una férrea distancia intelectual. que se impongan por su carácter ejemplar y persuasivo. política hablar de la ejemplaridad cuando hoy se rechaza la moral del esfuerzo, la emulación y el sentido de la autoridad? -Aunque muchos piensan que el relativismo y el nihilismo son nefastos, a usted no le asustan, más bien le parecen esenciales en un mundo sin Dios, en una sociedad desacralizada. -El problema de la educación pública es cómo se puede generalizar el sentimiento del deber. El filósofo y jurista Hans Kelsen formuló una Teoría pura del Derecho, entendiendo por pura que sea no ideológica Se trata de una visión coactiva, por la cual el Estado es la organización de la violencia legítima, como sostenía su maestro Max Weber. Los hombres generalizan el deber porque si no lo hacen, reciben un castigo. A mi juicio, esta visión coactiva no moviliza el corazón de los ciudadanos. A esta coacción me gusta contraponer la persuasión del ejemplo. -Su teoría de la ejemplaridad tiene mucho de pedagogía. -Hay que recuperar para la ciudadanía la ejemplaridad. Nadie es neutro ideológicamente. Tú estás influyendo con tu compartamiento en tu vecino, tu hermano, tus padres y en el desconocido que pasa por la calle. Y ellos en ti. Por la filosofía liberal estamos acostumbrados a distinguir entre vida pública y vida privada La primera es la buena, virtuosa, se ejercita cuando participas en la res publica a través de los partidos, las ONG... En cambio, en las personas que simplemente se casan y ejercen su profesión no se aprecia ninguna virtud cívica. Al constituir una casa y al especializarse en el trabajo, el hombre entra de lleno en la polis y tiene una función pública... y política. Aquí no hay vida privada. -Aristóteles ya decía que todo hombre es un animal político ¿No es una gran incorrección -El carácter postideológico e imanente de la civilización occidental ha permitido restituir el mundo a su verdadero estatuto, que es finito y se sustenta en la tolerancia y en un sano relativismo, sin los cuales sería imposible la democracia actual. Hemos pasado de la monarquía de la razón occidental, cristiana, a un politeísmo y una poliarquía cultural, llamémosles así, en el sentido de que existen varias fuentes de legitimidad. La democracia, tal y como hoy la entendemos, asume un cierto nihilismo. Los hombres tienen que ponerse de acuerdo mediante la argumentación, no supeditarse a la hegemonia o al predominio de una persona sobre otras, ni por derecho divino, ni por su pertenencia a una clase o estamento social, ni a un partido. En este pluralismo axiológico, el reto es buscar referencias y paradigmas de comportamiento NACIONALISMOS Han acertado al abonar una sentimentalidad política que es muy movilizadora REVOLUCIÓN DE LOS AÑOS 60 -En cuanto hombre público es un ejemplo, porque vivimos en una red de influencias mutuas, nos guste o no. Entonces, el imperativo categórico de la moralidad es ser ejemplares La primera tarea de la sociedad actual es la recuperación de principios cohesionadores, la superación de este individualismo que hace tan difícil el ejercicio de la virtud. Y esto será posible cuando se tome conciencia de la dimensión pública de todo ciudadano que, por el hecho de serlo, tiene la resposabilidad de dar ejemplo. Javier Gomá, en su despacho de la Fundación Juan March del político honesto: sabiduría, magnanimidad, justicia y decoro. Según esta última- -que es una actitud, un género, una disposición o un estado general en la vida- su comportamiento debe mostrar una uniformidad que lo haga fiable. Además, debe someterse al juicio público del sentido común que, según Kant, es el juicio compartido por la mayoría, el juicio común de la polis. tamiento desintegrador, como el suicidio, al que podemos considerar digno a la manera romana. Los homosexuales hoy caben perfectamente en la ejemplaridad. Hace un siglo era contraria a la ejemplaridad la extensión de los derechos individuales a la libre sexualidad, lo que hoy es un valor estimable. Si no se hubiera producido el proceso liberador del 68, tendríamos que inventarlo EJEMPLARIDAD PÚBLICA Todo ciudadano tiene la responsabilidad de dar ejemplo... Los políticos, en grado superlativo -Bueno, es normal que la gente sienta prúritos anticlericales cuando oye esas palabras- -ironiza- Sin embargo, el discurso de las buenas costumbres viene de mucho antes. En el libro primero de Sobre los deberes, su tocayo Cicerón enumera cuatro virtudes -En una conferencia reciente, en la que anticipa temas de la tercera entrega de su tetralogía, Ejemplaridad pública usted le exige a los políticos que sean honestos y decorosos, que tengan buenas costumbres ¿No dirá alguno que eso lo ha oído ya en la catequesis? -Según esa uniformidad de vida un homosexual no podría ser un político virtuoso... -El contenido de la ejemplaridad es variable, y ésta se definiría como la vivencia armónica de los valores socialmente estimables en una época determinada. Es variable, sí, pero tiene mínimos invariables; es decir: el genocidio nunca puede ser ejemplar; tampoco un compor- -Eso es algo que no se puede comprar ni asegurar, sino que se inspira Todo ciudadano tiene el imperativo de la ejemplaridad, los políticos, que ejercen una responsabilidad pública, lo tienen de una manera superlativa. Son fuente de moralidad social. Son ejemplos o contraejemplos colosales a efectos de vertebración o desvertebración de una sociedad, de creación de sentimientos de inte- ¿Cómo se suscita confianza?