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26 ESPAÑA LUNES 4 s 6 s 2007 ABC EDUCACIÓN César Nombela Catedrático de Microbiología de la Complutense Mis compañeros han valorado más mi gestión que mi ideología Carlos BerzosasRector de la Universidad Complutense de Madrid Ha sido reelegido como rector de la Complutense con el 59,73 de los votos. En sus primeros cuatro años de mandato ha logrado mejorar la economía de la institución. Ahora debe completar su proyecto POR MILAGROS ASENJO FOTO JULIÁN DE DOMINGO MADRID. Ha sido una gestión responsable y sensata. La imagen exterior de la institución ha sido positiva y la interior también, ya que se han hecho muchas cosas asegura el profesor Berzosa, quien mañana tomará posesión de su cargo en el histórico Paraninfo de la Complutense. No oculta su serena satisfacción por los resultados obtenidos y comienza su segunda etapa como rector con la convicción de que el apoyo de su equipo y su proximidad con todos los que integran la comunidad universitaria han sido decisivos en su éxito. -Usted nunca ha escondido su ideología y ha sido reelegido por una contundente mayoría. ¿Cree que ser de derechas o de izquierdas influye en la elección? -No, porque se valora la gestión, no la ideología. Ha habido rectores de izquierdas o de derechas que tras cuatro años de gestión ineficaz, han sido rechazados. Mis compañeros han valorado más mi gestión que mi ideología y he recibido votos de la derecha, de la izquierda y del centro. -Hablemos de objetivos cumplidos y pendientes... -Hemos mejorado en muchos aspectos, pero necesitamos un esfuerzo mayor en investigación y en la organización adecuada de la docencia para evitar la masificación. Además, nos enfrentamos al gran desafío del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) -Vayamos por partes... -En mi primer mandato hemos apostado por el personal de la casa y hemos mejorado las condiciones laborales tanto del profesorado como del personal de administración y servicios. Nos nos ha dado tiempo a hacer CALIDAD DE LAS UNIVERSIDADES a sociedad del conocimiento precisa de instituciones de enseñanza superior líderes, que se sitúen en las fronteras de la investigación, formen a los mejores profesionales e integren sus capacidades creativas en beneficio de avance económico y social. Algunos centros del mundo despiertan envidia, son capaces de incorporar a los mejores científicos y los tecnólogos. Se publican clasificaciones, más o menos acertadas, de calidad de las universidades, algo en lo que no salimos muy bien parados en España. Sea como sea, y al margen del grado de acierto que tengan las clasificaciones aludidas, no podemos sustraernos al debate de cómo asegurar la calidad necesaria, cómo imponernos una exigencia tan fundamental, la de aspirar siempre al máximo. Desgraciadamente, el debate suele desarrollarse sobre cuestiones superficiales, más que incidir en la raíz del problema. Suelo insistir en mi convencimiento de que en nuestras universidades trabajan actualmente más personas altamente capacitadas que lo han hecho nunca. Significa eso que nuestra situación debería ser más brillante. La regulación legal del sistema universitario, la organización y estructura de nuestros centros, así como la selección del profesorado, han centrado los argumentos que se cruzan. Las diferentes leyes que se aprueban la última y reciente reforma de la LOU es un ejemplo- se plantean con objetivos muy ambiciosos, pero, en la práctica, se han debatido sobre cómo resolver problemas coyunturales o atender a intereses de grupos concretos. No es infrecuente el que los responsables políticos planteen la reforma para ver qué pasa. El profesor Echenique critica el exceso de regulación, atreviéndose a plantear que la Universidad debiera estar sometida a una regulación mínima, aun a riesgo de que muchas llegaran a desaparecer por falta de calidad. Entre unas y otras posturas sigue faltando discutir sobre la clave, un gobierno de la institución que, dentro de la autonomía, asegure la calidad y responda de los resultados ante la sociedad que sostiene a la institución. L Carlos Berzosa posa junto a los retratos de sus antecesores en el Rectorado de la Complutense todo pero se han sentado las bases positivas para avanzar por el camino correcto. ¿En qué ha mejorado la situación de los profesores? -Hemos promocionado a los titulares y catedráticos que habían conseguido la acreditación de la Aneca o de la agencia regional Acap y hemos pasado a contratados doctores a un gran número de profesores, con un buen expediente y con una larga experiencia en la Universidad. Además, vamos a mejorar las condiciones económicas de los contratados. Esto contrasta con la época anterior. ¿Es verdad que la Complutense tiene un problema de envejecimiento de sus profesores? -Sí, lo es. Se va a jubilar mucha gente en poco tiempo, por ejemplo, a los profesores de mi generación nos afecta mucho, pero ya tenemos un plan de jubilación anticipada voluntaria para rejuvenecer las plantillas y crear cantera. ¿Cómo piensa avanzar en la investigación y la docencia? -Hemos conseguido una gestión razonable a pesar de la limitación de recursos. Ya tenemos más de cuatrocientos grupos de investigación y numerosos planes de renovación pedagógica. ¿Y el Espacio Europeo de- -El problema de Bolonia ha sido el desconcierto provocado por la falta de información, porque desde arriba no se han marcado las líneas claras. Ahora han cambiado las cosas, pero todavía hay cabos sueltos. También se alzan voces en contra del proceso, que debemos escuchar y tener en cuenta. En cualquier caso, el Ministerio tiene la obligación de darnos un marco de referencia claro. -Para llevar a cabo sus proyectos se necesitan recursos. ¿Cómo anda la salud económica de la Complutense? -La economía de la Complutense está medianamente bien. Nuestro presupuesto es ajustadito, pero vamos resolviendo los problemas, que se ven agravados por la antigüedad de los edificios. Hemos firmado con el Gobierno de la Comunidad de Madrid dos contratos programa, uno de gastos corrientes y otro de inversiones. Este es mejor y lo hemos logrado tras acreditar en la Comunidad nuestras necesidades, que han ratificadolos inspectores. ¿Cómo han saneado la situación? -Hemos rentabilizado los recursos con una buena gestión de caja y de tesorería que antes no existía. Tenemos un equipo económico serio. El Espacio Europeo de Educación Superior es un desafío que va a exigirnos la renovación de más de 70 carreras Educación Superior? -Es un desafío en el que debe implicarse toda la universidad y que va a exigirnos la renovación de más 70 carreras y que, con respeto a la autonomía de cada centro, debe hacerse en función de los intereses sociales, no de los corporativos. -Algunos informes sugieren suprimir las carreras menos demandadas... -Siempre que exista una cierta demanda, parece duro suprimir una titulación. Se pueden buscar otras soluciones como reorientar los estudios u ofrecerlos conjuntamente. ¿Qué le parece la sustitución del catálogo de títulos oficiales por un registro? -Me parece adecuado, siempre que se exija para los que propongan las universidades calidad, convergencia con Europa y demanda social. ¿Cree que todos tienen claro el Espacio Europeo?