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10 ESPAÑA www. abc. es LUNES 4- -6- -2007 ABC DIRIGENTES DEL PP ANTE LAS ELECCIONES GENERALES Alberto Ruiz- Gallardón Alcalde de Madrid Rita Barberá Alcaldesa de Valencia Javier Arenas Presidente del PP en Andalucía María Dolores de Cospedal Pta. del PP Castilla- La Mancha Josep Piqué Presidente PP de Cataluña Ha sido uno de los grandes triunfadores de las últimas elecciones. En el PP dan por seguro que estará en la lista encabezada por Mariano Rajoy para las próximas elecciones generales, aunque queda por decidir en qué puesto. Gallardón se ofreció al líder del PP para ayudarle a llegar al Palacio de la Moncloa. Otra de las triunfadoras del 27- M, al arrasar en las urnas con un 56 por ciento de los votos, frente a la candidata socialista, Carmen Alborch. Tiene un tirón electoral extraordinario y por ello Rajoy medita ofrecerle el número uno por Valencia, pese a que la alcaldesa está absolutamente seducida por su labor actual. El triunfo de Arenas en las elecciones locales de Andalucía, con la victoria del PP en las ocho capitales de provincia, avala su protagonismo en el proyecto de Rajoy. El presidente del PP andaluz siempre ha defendido el proyecto centrista de su partido y la necesidad de llegar a un entendimiento con otras fuerzas. Es uno de los valores emergentes del PP, reforzado por los buenos resultados cosechados en las elecciones de Castilla- La Mancha, al superar al PSOE en todas las capitales de provincia y ganar tres diputados más, los que ha perdido Barreda. El equipo de Rajoy también medita contar con ella para las generales. Piqué ha sido uno de los apoyos territoriales más firmes de Mariano Rajoy en el PP. El presidente del PP catalán ha defendido siempre el discurso de su jefe. En Cataluña se habla del efecto Piqué que no es otro que mostrar la cara más amable, centrada y moderada de su partido en una Comunidad singular. Rajoy defiende la centralidad del PP y cree posible un entendimiento con CiU Los barones territoriales del partido apoyan el camino marcado por su presidente como único posible para ganar las generales M. CALLEJA J. L. JARABA MADRID. Tras la victoria global del PP en las elecciones municipales del 27- M, Mariano Rajoy ha puesto ya su objetivo número uno en los comicios generales, que si no se adelantan se celebrarán el próximo mes de marzo. Sin perder ni un solo día, el líder del PP ha marcado a su partido la línea que tiene que seguir para ganar la gran batalla al PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero. En una entrevista que publicó ayer La Vanguardia transmitió este doble mensaje: Estamos instalados en la centralidad y la moderación y hemos acreditado capacidad para llegar a acuerdos con bastantes fuerzas políticas El centro vuelve a ser la clave del PP para ganar unas elecciones, como ha recalcado Rajoy y como han advertido otros dirigentes del partido, que han tomado como referencia el modelo de 1996, cuando los populares, con José María Aznar como presidente, ganaron las primeras generales y tuvieron que llegar a pactos con los nacionalistas para poder gobernar. En la misma entrevista, Rajoy asegura que no le gustaría que las próximas elecciones fueran un debate sobre la guerra de Irak y el 11- M A ver si somos capaces de mirar al futuro. No seré un candidato que mire al pasado promete. Rajoy reitera que el PP puede entenderse con otros partidos, sobre la base de programas y recuerda que en 1996 el PP ya alcanzó acuerdos con el PNV CiU y Coalición Canaria. En concreto, se refiere a un posible pacto con CiU: Ahora creo que estamos en una buena situación para llegar a un entendimiento a pesar del espinoso asunto del nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña, que se encuentra recurrido por el PP ante el Tribunal Constitucional: No tiene sentido darle vueltas a lo que pasó. Hay que esperar a ver qué dice el Tribunal Constitucional y a partir de ahora cambiar el chip Este es el camino marcado por el jefe de filas del PP, al que se han sumado de manera inmediata la inmensa mayoría de sus dirigentes territoriales, desde Galicia a Andalucía, pasando por Madrid, Valencia y Cataluña. El martes pasado, uno de los grandes triunfadores de las elecciones del 27- M, Alberto Ruiz- Gallardón, defendía en voz alta en el Foro ABC el discurso del centro reformista, liberal e integrador como único posible para ganar las elecciones generales, y subrayó que Mariano Rajoy tenía razón al marcar una línea moderada La línea del PP la marcamos desde dentro, y no es fruto de un capricho de nadie advirtió el alcalde. Más allá de Madrid, otros dirigentes territoriales del PP han expresado su apoyo absoluto al mensaje centrista y centrado de Rajoy, según fuentes populares consultadas por ABC. Tanto en la Comunidad Valenciana, donde el PP también arrasó el 27- M, como en otras Comunidades donde gobiernan los populares y sus dirigentes tienen un peso específico dentro del partido, tienen claro que sólo con un discurso centrista y moderado pueden obtener buenos resultados en las generales El presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, y la alcaldesa de Valencia, Rita Bar- Cambiar el chip Las tesis de Rajoy suenan bien en CiU, que se siente traicionada por Zapatero M. J. CAÑIZARES BARCELONA. Convergència i Unió (CiU) se deja querer, no cierra ninguna puerta y pone como condición el cumplimiento del Estatuto. Esa es la postura de los nacionalistas catalanes, conscientes de que la única oportunidad de salvarse de una crisis interna es recuperar su capacidad de influencia a nivel nacional ofreciendo su apoyo a PSOE o PP. La federación había pospuesto el debate sobre su entrada en el Gobierno hasta después de las elecciones municipales, pero su retroceso electoral ha obligado a la federación a retomar este asunto, puesto sobre la mesa reiteradamente por Josep Duran Lleida, quien ha logrado que el líder de CiU, Artur Mas, se avenga a sus tesis y prepare ya a las bases más soberanistas para una hipotética reedición de los Pactos del Majestic. Aunque de forma incipiente, CiU se haya inmersa en un proceso de redefinición ideológica, tras comprobar que los aires de radicalidad insuflados a la federación por el equipo de Mas no han tenido rédito electoral. El PP también ha emprendido ese camino hacia la centralidad con Josep Piqué abriendo paso en Cataluña. Resulta fácil suponer que los destinos de ambas formaciones se crucen. Las circunstancias in- cluso son más favorables que las de 1996, cuando José María Aznar y Jordi Pujol se pidieron ayuda mutua para gobernar en España y Cataluña. Pero entonces, el nacionalismo de CiU distaba años luz de las tesis del líder del PP catalán, Aleix VidalQuadras, un radical españolista a ojos de Pujol, quien pidió su cabeza como condición para pactar con Aznar. Éste se la dio, pero a cambio de que CiU no emprendiera una reforma del Estatuto. La federación cumplió con su promesa sin que lograra arrancar al PP ese compromiso de inversión en Cataluña que ahora promete Mariano Rajoy.