Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
12 LA ENTREVISTA DOMINGO 3 s 6 s 2007 ABC (Viene de la página anterior) quetas. Como dice Rajoy, nosotros somos un partido para la mayoría de la sociedad, con una amplia pluralidad que incluye a la derecha y el centro hasta la izquierda, que mira por el progreso real de todos. Alborch ha sido el otro gran fracaso electoral de Zapatero Para la alcaldesa de Valencia, la candidata socialista se ha estrellado por vender una ciudad ficticia soñada por la izquierda VALENCIA. Acaba de presidir el primer pleno municipal tras la cita del 27- M. Ha acordado con la oposición el cierre de una subestación eléctrica que, dependiente del Estado, genera continuas protestas vecinales. El triunfo abrumador del domingo no se me ha subido a la cabeza bromea. -Rajoy ha trabajado todos los días directamente en todo lo que preocupa y es un problema para los españoles y ahora de una manera especial con ETA, el primero de la nación. Yo soy concejala y ver que el entorno de ETA, con el nombre que quieran, se va a sentar en los escaños al lado de los que ocuparon mis compañeros asesinados por ETA es que me subleva. Me hace sentir comprometida a reivindicar y defender permanentemente la memoria de mis compañeros concejales asesinados. ¿Cómo se pueden sentir los hijos de Jiménez Becerril o los de todos los demás asesinados en el País Vasco? -Evidentemente. Es que además hay que verlos allí sentados y recordar que se van a llevar el dinero de nuestros impuestos para organizarse mejor. Rajoy habla de esa barbaridad, y de Navarra, donde nos jugamos el futuro de España mientras vemos al presidente del Gobierno que se limita a decir que pidamos perdón o que no le insultemos, cuando es él quien tenía que llevar la iniciativa en defensa de la unidad y volver al pacto histórico PPPSOE en el País Vasco en vez de dedicarse a decir memeces. -Le comentaba que Rajoy se centra en lo importante, lo que no supone decir que no queramos saber lo ocurrido en el 11- M. ¿Cree que su partido, en la labor de oposición, perdió el tiempo con el 11- M? miento de Valencia y el Gobierno? -Una Comunidad y una ciudad con este dinamismo verían redoblada su potencialidad si el Gobierno contribuyera con inversiones a su desarrollo. Eso redundaría en beneficio del conjunto de España. Lamentablemente, hasta ahora el Ejecutivo ha actuado de un modo diametralmente opuesto, lo que, en mi opinión, no deja de constituir una enorme torpeza. ¿A qué atribuye que los partidos que han venido haciendo bandera del valencianismo hayan obtenido en las elecciones unos resultados tan discretos? ¿Traicionados? -Ha fracasado Miguel Sebastián en Madrid, pero también Carmen Alborch en Valencia. -Ambos conforman un gran fracaso: el de Zapatero. Los dos eran las apuestas del presidente del Gobierno y, en lo que respecta a Valencia, las expectativas generadas en torno a la ex ministra de Cultura se han visto frustradas hasta el punto de que el PSOE no ha crecido porque los socialistas han basado su campaña en el cuestionamiento permanente del progreso de esta ciudad. -Le preguntaba por el 11- M. ¿Qué puede hacer su partido ante el problema planteado en Navarra de una posible alianza del PSOE con los nacionalistas vascos de NB en clave de apuesta por el proceso -Terrible y angustioso. Hay que exigir al presidente del Gobierno que evite la frivolidad, que sea firme, que defienda al país del que es jefe del Ejecutivo, que lo primero que tiene que hacer Zapatero es eso, defender a España. Parece mentira tener que recordarle que tiene que defender la nación española, que es su obligación trabajar para fortalecer el Estado de Derecho y las instituciones. -Como alcaldesa, ¿qué le parece que ANV tenga la llave de la gobernabilidad de un Ayuntamiento tan importante como el de Pamplona? -Es algo que no me compete. El pueblo la ha elegido como portavoz de la oposición en el Ayuntamiento. Lo que el pueblo decide, para mí es sagrado. Ahora, lo que haga o deje de hacer Alborch es una decisión que no me incumbe ni me preocupa. -No necesariamente. El mensaje clave de la voluntad electoral emitido por la mayoría de los valencianos el pasado domingo es que aprueban la Valencia del crecimiento equilibrado, la real, precisamente la que nada tiene que ver con esa imagen de ciudad dividida que los socialistas han querido transmitir. El PSOE, como Izquierda Unida, está instalado en la negación y el dogmatismo permanentes desde 2003. Desde esa fecha, la oposición municipal se caracteriza por una manifiesta falta de rigor. Como alcaldesa, me gustaría que no fuera así, y de hecho preferiría escuchar críticas constructivas más que argumentos manidos. -Sebastián ha renunciado. ¿Lo hará Alborch? ¿Prevé reestructurar su equipo local para adecuarlo a la nueva realidad de una ciudad que ha conocido un desarrollo sin precedentes en la última década? -Yo creo que los ciudadanos saben que el PP defiende de forma cabal los intereses de los valencianos. Somos consecuentes con la defensa de lo local pero nos sentimos también muy orgullos de ser españoles. Además, tengo la impresión de que se ha acabado produciendo una saturación de los mensajes nacionalistas que han provocado un cierto hartazgo entre la gente. -Hay que adaptar los servicios a la estructura municipal. Se trata de que la gestión pública sea dinámica, lo que necesariamente nos obliga a diseñar un organigrama capaz de conseguir ese objetivo. ¿Es peligroso gobernar con una oposición tan debilitada? Rita Barberá, en un momento de la entrevista beneficios que los vecinos de esta ciudad han sabido apreciar de forma mayoritaria. La izquierda política ha desarrollado una estrategia alejada de la realidad de Valencia. Algunos foros universitarios próximos al PSOE, por ejemplo, vaticinaron durante la campaña un futuro desolador para el Partido Popular, describieron un sentimiento inexistente de disconformidad entre los valencianos. Los socialistas se han metido con la Copa América, con la Fórmula 1, con la visita del Papa... La evolución de la ciudadanía, el progreso de Valencia han discurrido por cauces muy distintos. El PSOE no ha sabido o no ha querido verlo. En consecuencia, Alborch, como la mayoría de los candidatos socialistas en la Comunidad Valenciana, se ha estrellado porque su propuesta electoral ha consistido en denostar una realidad que los ciudadanos aprueban de forma abrumadora y en tratar de vender una verdad desconectada de la calle, una Valencia ficticia. -Algo se cambiará, naturalmente, pero lo esencial es lograr que cada concejal conozca la gestión que está realizando su compañero de bancada. Quiero que cada uno de mis futuros ediles me propongan las mejoras que consideran necesario introducir. En función de todas esas ideas, estructuraremos el gobierno más adecuado para la Valencia del siglo XXI. Lo que puedo asegurarle es que no nos olvidaremos de todos los compromisos que tenemos adquiridos con los valencianos; por ejemplo, el de lograr una Valencia verde y azul, volcada en el mar, pero respetuosa desde el punto de vista medioambiental. ¿Eso significa cambiar algunas personas de su confianza, crear nuevas concejalías? -Lo que ya hace, que no pide nada, sólo proponer que gobierne el partido más votado y mantener por encima de todo el acuerdo PP- PSOE para hacer frente a estas barbaridades. ¿Qué han aportado los grandes eventos a Valencia? -Turismo y, por tanto, empleo; oportunidades, una promoción internacional impagable... en definitiva, una serie de El Gobierno del PSOE está cometiendo una enorme torpeza al negarse a invertir en Valencia ¿Tiene alguna esperanza de que en la nueva legislatura mejoren las relaciones entre el Ayunta- -No, en absoluto. Yo soy alcaldesa y los que han sido elegidos en la lista del PP al Ayuntamiento de Valencia son y se llaman concejales. Así seguirán llamándose. ¿Piensa llamar a sus concejales consejeros municipales, como ha hecho Ruiz- Gallardón?