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4 OPINIÓN DOMINGO 3 s 6 s 2007 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DIRECTOR GENERAL DE DESARROLLO: EMILIO YBARRA PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro YAK: CRÓNICA DE UNA MANIPULACIÓN L archivo de la denuncia contra altos cargos del anterior Ministerio de Defensa por el accidente del avión Yakolev 42, que costó la vida a 62 militares españoles en mayo de 2003, pone en evidencia la manipulación política que sufrió esta tragedia a manos del PSOE y, especialmente, del ex ministro José Bono. A lo largo de esta legislatura, el Gobierno socialista ha utilizado el recuerdo del accidente para intentar acallar al Partido Popular, no dudando en someter al ex ministro Federico Trillo a un proceso inquisitivo lleno de reprobaciones políticas y acusaciones malévolas, al mismo tiempo que se azuzaba el dolor de los familiares contra los políticos populares. Sin embargo, el Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional ha dictado un auto de sobreseimiento libre- -es decir, el archivo definitivo- -de la denuncia contra los altos cargos del PP al considerar acreditado que el Gobierno de José María Aznar no tuvo ninguna responsabilidad en la contratación del Yak- 42. En una prolija resolución, el juez explica que todas las decisiones de contratación fueron tomadas por la NAMSA, una agencia de la OTAN, pues era esta organización atlántica a la que correspondía el mando de la misión en Afganistán. Es más, el juez considera probado que las causas del accidentes se debieron exclusivamente a la falta de preparación de la tripulación y deja claro que el avión se encontraba en perfectas condiciones técnicas Aunque a algunos pueda no satisfacerles esta resolución judicial, lo cierto es que lo dice un juez que ha investigado el caso durante años y con informes técnicos independientes a su disposición. Después del fiasco judicial del caso del lino el PSOE y el ex ministro Bono se encuentran con otro revés de la Justicia. Su pretensión de poner el interés partidista por encima de los derechos legítimos de los familiares de las víctimas a saber la verdad de lo ocurrido se ve ahora desautorizada judicialmente. Queda en pie, en todo caso, la investigación por los errores en la identificación de los cadáveres, en la que se debe llegar hasta el final. Pero hay que recordar que este auto de la Audiencia Nacional zanja una polémica torticera, en la que el ex ministro Bono llegó a acusar al anterior equipo de Defensa de elegir el avión Yakolev para ahorrarse 6.000 euros. En este caso, la ausencia de responsabilidad legal también supone una rehabilitación política del ex ministro Federico Trillo, en lo que se refiere a las causas del accidente, porque de ninguna manera su departamento tuvo que ver con la contratación del avión estrellado. Con la perspectiva que confiere el paso del tiempo, se hace evidente el doble rasero con el que el PSOE trató dos accidentes: el del Yak- 42 por un lado, siendo Zapatero líder de la oposición; y el del siniestro del helicóptero Cougar en Afganistán, que causó la muerte a diecisiete militares españoles siendo ya presidente del Gobierno. E EL PP GANA Y ACLARA SU FUTURO L sondeo elaborado por Metroscopia para ABC demuestra que la opinión pública tiene las cosas muy claras: la mitad de los españoles considera que el PP ganó las elecciones del pasado domingo, frente al 31 por ciento que otorga la victoria al PSOE y a un reducido porcentaje que opina que ganaron los dos o ninguno de ellos. La democracia mediática funcionasegúnuna lógica implacable. Mientras los populares celebraban el resultado en el balcón de Génova ante el entusiasmo de miles de seguidores, en la sede de Ferraz todo eran caras largas y el presidente del Gobierno se escondía una vez más en el momento en que más necesaria era su presencia. Sin embargo, no sólo se trata de imagen. El hecho irrefutable es que el PP obtuvo 160.000 votos más que su adversario en unos comicios que el mismo Zapatero había presentado como unas primarias aunque después el PSOE pretenda desviar la atención hacia otros factores que le benefician, como el número de concejales o el reparto del poder territorial. Si los ciudadanos piensan que ganó el partido que lidera Mariano Rajoy es porque efectivamente fue así. Suele decirse que, en estos casos, todo el mundo se atribuye el éxito. No obstante, algunos portavoces deberían entender que la gente sabe distinguir y que no es fácil manipular las sensaciones avaladas por datos objetivos. Otra cosa es que algunos prefieran no verlo porque reconocer la derrota les obligaría a rectificar una política mal orientada. A juzgar por la reacción tardía de Zapatero o por las intenciones del socialismo navarro, el PSOE no quiere enterarse del mensaje. En todo caso, el fracaso está mucho mejor reflejado en la triste despedida de Miguel Sebastián que en los esfuerzos de José Blanco por aparentar que todo va bien, buscando el apoyo desafortunado de una encuesta muy anterior del CIS. También el PP tiene motivos para reflexionar a la vista de los datos que ofrece este clima de opinión Casi dos de cada tres ciudadanos estima que la presencia de Alberto Ruiz- Gallardón en las listas del PP al Congreso podría ayu- E dar a los populares a ganar las elecciones generales. El falso escándalo suscitado por algunos sectores tras la intervención del alcalde en el Foro ABC choca contra la opinión generalizada. Ruiz- Gallardón es conocido por el 94 por ciento de los españoles a pesar de que su carrera política ha transcurrido en la comunidad autónoma y en el ayuntamiento de la capital y es, según el sondeo, el líder más valorado. Está claro que aporta un perfil de moderación a su partido, que es precisamente el caladero de votos que la oposición debe explorar para dar el salto definitivo. Tal como están las cosas, plantear debates internos para conservar posiciones de poder es hacer el juego a un adversario que busca pretextos para lamer sus heridas. Como es notorio, hay muchos y buenos líderes en el PP, pero nadie duda- -y así lo confirma la encuesta- -que Ruiz- Gallardón podría sumar, en su caso, apoyos imprescindibles allí donde otros rostros suscitan más rechazo que entusiasmo. Una lectura inteligente de la realidad social y política exige combinar los principios con la habilidad estratégica, dejando a un lado la rigidez y el dogmatismo. El PP que ha ganado las elecciones es el que ofrece un planteamiento de centro- derecha, liberal y reformista, que defiende la sociedad abierta y el Estado eficaz y presenta un balance muy positivo en la gestión de los asuntos públicos en aquellos ayuntamientos y comunidades donde ya estaba gobernando. No es la imagen agria ni la mirada al pasado lo que los ciudadanos han premiado en las urnas, sino el proyecto ilusionante dispuesto a superar una etapa marcada por las aventuras irresponsables de el Gobierno. El 27- M ha demostrado que las elecciones generales no son sólo una posibilidad de triunfo para el PP, sino ya, claramente, una probabilidad. Ahora, el PP está en condiciones de demostrar que realmente está dispuesto a mirar al futuro con decisión, con ánimo de renovación y valentía. No con complejos ni con reservas propias de etapas pasadas y mensajes amortizados. ZAPATERO RENUNCIA A SU TRATADO ACE tiempo que Rodríguez Zapatero viene demostrando que sus principios no son precisamente inalterables. Ha bastado una rápida visita de Nicolas Sarkozy a La Moncloa para que el más entusiasta defensor de la Constitución europea se apunte al pragmatismo del minitratado que promueven Angela Merkel y el nuevo presidente de la república francesa. España fue el primer país en ratificar el texto del tratado constitucional, previo referéndum nacional, con escasa participación pero con notable ventaja para los votos favorables. Parece que todo aquello no sirvió para nada y ahora Zapatero defiende justo lo contrario a lo que promovió: un tratado desconstitucionalizado El no de Francia y de Holanda ha dejado herido de muerte al farragoso documento que todavía hace pocas semanas defendía con ardor Miguel Ángel Moratinos. Ahora se habla de tratado simplificado -que Zapatero prefiere llamar concentrado -lo que supone probablemente una solución práctica ante la crisis institucional de la UE, pero refleja fielmente el mínimo peso del Ejecutivo español para influir en las grandes decisiones comunitarias. Después de hacer campaña en favor de los socialistas franceses, el presidente del Gobierno se apresuró a recibir a Sarkozy con grandes muestras de afecto y, sobre todo, a aceptar sus propuestas sin introducir ni siquiera algunos matices. España no debería conformarse con ese papel secundario que le corresponde en esta nueva etapa de la UE, H aunque todo se explica ante la evidencia de que nuestra diplomacia está instalada en la marginalidad. Frente a otras opciones posibles (entre ellas, la fórmula llamada tratado plus que pretende enriquecer el texto actual) el proyecto franco- alemán es un mecanismo de alcance limitado cuyo objetivo básico es evitar la parálisis actual. Un europeísta con grandes ambiciones, como dice ser Zapatero, debería al menos mostrar su desagrado ante este recorte no solo formal de la Constitución non nata Sin embargo, le ha faltado tiempo para plegarse a la nueva realidad. Zapatero pretendía devolver a España al supuesto corazón de Europa Pero resulta que ese corazón ahora late de otra manera, puesto que Chirac y Shröder han pasado a la historia. El temor a perder todavía más apoyos internacionales sitúa al Gobierno en la posición de un socio maleable y fácil de convencer. El presidente tendrá que decir algo a los españoles para justificar que la voluntad mayoritaria expresada en el referéndum y en la posterior ratificación del tratado queden ahora en papel mojado. Todo ello, sin olvidar que la marcha atrás en el terreno político exige nuevas fórmulas jurídicas para desandar el camino, puesto que España ha manifestado su voluntad de obligarse respecto de un tratado internacional y será imprescindible aprobar un nuevo tratado si se confirma otro. En todo caso, la crisis comunitaria es un fiel reflejo de la inconsistente posición de la España actual ante los grandes retos del orden internacional contemporáneo.