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2 6 07 SALUD Viajes Las enfermedades que nos acechan La mayoría de los españoles que viajan a países tropicales no toman las precauciones adecuadas, y el diez por ciento tendrán algún problema a la vuelta. La malaria está entre los más graves. TEXTO: PILAR QUIJADA FOTO: MILLÁN HERCE Más información Para viajeros: wwwviajarsano. com. Página avalada por la Sociedad Eslpañola de Medicina Tropical, con información pormenorizada sobre destinos, vacunas y medidas profilácticas. Para los facultativos: Geografía de las infecciones tropicales López- Velez y Echevarría. Completo y novedoso manual dirigido a médicos de atención primaria para facilitar el diagnóstico y tratamiento. e acercan las deseadas y merecidas vacaciones. Algunos las habrán planificado con bastante antelación y otros se pasarán a última hora por la agencia más cercana en busca de un destino paradisíaco a un precio tentador. En total, casi trece millones de españoles viajamos cada año al extranjero, y el diez por cierto escogemos como destino un país tropical o subtropical en el que estén asegurados sol, descanso, diversión... Y, en ocasiones, también alguna enfermedad endémica de la zona, que puede colarse en el equipaje al regreso. Y es que a pesar de que los españoles cada vez viajamos más y a lugares más exóticos la mayoría no tenemos en cuenta que en las zonas tropicales el riesgo de contraer enfermedades infecciosa es alto si no se toman las medidas sanitarias adecuadas. Malaria o dengue, ambas transmitidas por mosquitos, están entre las enfermedades más graves. Y entre los destinos de mayor riesgo- -y cada vez más visitados- los países del África subsahariana. Sólo entre la tercera y la cuarta parte de los viajeros españoles van correctamente preparados antes de iniciar un viaje. Y los que se han asesorado en las agencias de turismo tienen un peor conocimiento de las enfermedades que pueden contraer en los lugares de destino. Por eso estamos tratando de impulsar el concepto de agencias de viaje saludables, que se preocupan por la salud de viajero y no esconden ninguna enfermedad presente en la zona de destino explica el doctor Rogelio López- Vélez, jefe de la unidad de Medicina Tropical del Hospital Ramón y Cajal de Madrid. Hay elocuentes datos obtenidos de un estudio prospectivo llevado a cabo el año pasado en los S aeropuertos de Madrid y Barcelona- -el primero de estas características en España, resalta López- Vélez- cuyos resultados se publicarán en los próximos meses en en el Journal of Travel Medicine El 70 por ciento de los 1.200 viajeros encuestados- -que habían elegido como destino un país de alto riesgo- -no habían tomado ninguna medida higiénicosanitaria, ni se habían interesado por las vacunas necesarias en el país de destino o la conveniencia de tomar medicación para evitar la malaria, que sigue siendo la estrella de las enfermedades importadas y que todos los años cuesta la vida a viajeros internacionales y en otros casos deja secuelas importantes, como hemiplejía, fracaso renal o distrés respiratorio si no se trata a tiempo señala el doctor López- Vélez. Estas complicaciones pueden evitarse utilizando barreras físicas contra los mosquitos (repelentes y mosquiteros) y tomando la medicación para prevenir la malaria, frente a la que no existe ninguna vacuna. Una información que facilitan los centros de vacunación internacional, que además dan información personalizada sobre las vacunas necesarias según el destino elegido y la situación personal de salud de cada viajero. Es conveniente solici- Adónde acudir Las enfermedades exóticas han dejado de serlo; cualquier médico de urgencias, atención primaria o pediatría puede verlas en su consulta Además del destino, el mayor o menor riesgo de un viaje depende también de su duración, de la salud personal del viajero y de la época del año en que se viaja tar esta información al menos con cuatro semanas de antelación a la fecha de inicio del viaje, tiempo necesario para que algunas vacunas sean efectivas. Aunque lo más habitual es que a la vuelta de unas vacaciones de estas características haya otros trastornos más frecuentes- -si bien menos trascendentes- -que también pueden importunarnos: alteraciones gastrointestinales (generalmente diarrea del viajero, que suele durar pocos días, pero que en algunos casos es persistente) fiebre, lesiones cutáneas (quemaduras, picaduras, etc) o infecciones respiratorias (bronquitis, otitis, sinusitis) por este orden, señala López- Vélez. Sin duda, uno de los síntomas que más inquietan a la vuelta de un viaje es la fiebre. El viajero con fiebre es el que siempre vemos de forma urgente e inmediata en las consultas de medicina tropical para discernir si se trata de una simple viriasis u otra enfermedad más compleja, como malaria o dengue explica López- Vélez. Además señala que siempre hay que informar al médico de que se ha viajado a una zona de riesgo, aunque los síntomas aparezcan varios meses después, porque algunas formas de