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Viernes 1 de Junio de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.406. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. Confucio tenía razón Kim Phuc, la niña que aparece en la famosa foto del bombardeo con napalm durante la Guerra de Vietnam, reconoce que una imagen vale más que mil palabras, la célebre frase del filósofo chino POR FERNANDO PASTRANO FOTO: ERNESTO AGUDO n mi caso esa foto vale mucho más que millones de palabras Hay dos fotografías que posiblemente aceleraron el final de la guerra de Vietnam, la de un general survietnamita asesinando en plena calle con un tiro en la sien a un prisionero y la que aparece esta niña que hoy es ya una mujer. La otra es anterior a la mía. Ambas reflejan a víctimas de la guerra. Las dos valen por millones de palabras y sirvieron entonces para cambiar la opinión de muchas personas sobre la Guerra de Vietnam. Me gustaría que sirvieran hoy para acabar con todas las guerras Cuando Kim vio por primera vez la foto habían pasado catorce meses. Durante ese tiempo estuve hospitalizada y cuando volví a casa me la enseñó mi padre. Al principio no me reconocía en la imagen, pero no había duda, alrededor estaban mis hermanos y mis primos. El fuego producido por las bombas de napalm me rodeó, mis vestidos se prendieron. No pude quitármelos, se quemaron sobre mi. El 65 por ciento de mi piel se quedó achicharrada Era el 8 de junio de 1972, ahora se cumplen 35 años. Kim tenía sólo 9. En mi aldea, Trang Bang, había algunos miembros del Vietcong escondidos en túneles. Era mediodía y llegaron aviones. Corrimos a refugiarnos en un templo budista. Como es un lugar santo pensamos que no se atreverían a atacarlo, nos equivocamos. Afortunadamente, el napalm no me quemó los pies y pude correr. Es cuando Nick Ut, un fotógrafo de Associated Press, tomó la famosa foto. Un soldado me echó agua por encima, lo hizo con buena voluntad, pero agravó mis heridas. Me desmayé. Luego EN EL AIRE Mónica FernándezAceytuno EL ALIVIO o que me ha parecido ver en la cara del presidente del Gobierno al hacer su primera declaración tras las elecciones, con el paisaje al fondo de las vides inundadas ya secas, que hasta las cepas y sarmientos y pámpanos y zarcillos eran terrones de barro agrietado; no es contento, como él mismo ha dicho, sino alivio. Se ha venido afirmando que el presidente resultaba cenizo al elegir a sus candidatos, pero habría que calibrar la posibilidad de que esta vez lo hubiera hecho adrede, y hubiera buscado el peso del muerto más pesado para, tras abrir una vía de agua, hundir el barco, porque el capitán no puede abandonarlo, a no ser que se naufrague, y entonces está en su derecho de salir a flote y nadar hasta la orilla y volver a casa para ver películas con la familia. Me recordó esa cara de alivio a la de Alfredo Landa en Las verdes praderas de José Luis Garci, cuando está la familia a punto de entrar en el atasco de regreso de la sierra en domingo, y en la oscuridad del día que se apaga, los niños ven el incendio, y en los ojos de Alfredo Landa se nota la autoría y el alivio de ver que el chalet está ardiendo. Ya no tendrá que sacar las sillas al porche, ni ir a por el butano que se ha acabado, ni aguantar a la suegra y a los amigotes. Alivio, porque en el caso que nos ocupa, los amigotes están armados y llevan pasamontañas. Cuando el que no sabe quiere salir de un lío, el hundimiento es un remedio. Es el alivio del niño que se queda tranquilo al entregar el examen en blanco. Vamos como nunca porque vamos al galope en un cuarto de milla en el que nadie lleva las riendas. Quien cabalga así, siente un enorme alivio cuando se cae. L E Kim Phuc, ayer en Madrid, ante la foto que le ha hecho tristemente famosa me enteré que fue el mismo fotógrafo quien me llevó en su coche al hospital, desde entonces le llamo tío Ut Cuando revelaron la foto, el editor norteamericano dijo que no se podría publicar en Estados Unidos pues aparecía un desnudo frontal, el de la niña, y sólo cuando la vio el jefe de la delegación se decidió enviarla. Kim habla español bastante bien. Es que tras recuperarme pude ir a Cuba. Allí estuve seis años y me casé con un vietnamita Con aterioridad abrazó la fe católica. En plena convalecencia yo estaba llena de odio y resentimiento. Era como una taza llena de café negro. Por suerte descubrí en una biblioteca una Biblia con la palabra de Jesucristo. Gracias a Él la taza de café se vació y hoy está llena de agua cristalina Kim Phuc, 44 años, ha venido a España de la mano de la ONG Save the Children para extender su lucha en favor de los niños que, como ella, han sido y siguen siendo víctimas de las guerras.