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ABC VIERNES 1- -6- -2007 Primera visita del nuevo presidente de la República francesa ESPAÑA 25 da por el presidente del Gobierno español, que habla, a su vez, de un tratado concentrado y que espera formar así con los franceses un frente poderoso que le permita mantener la esencia del Tratado. Da por descontado, eso sí, que habrá que renunciar a algunas cosas, pero sin ceder en exceso ante otros países que quieren muchos más cambios, como el Reino Unido o Polonia. Sarkozy advirtió de que el hecho de que España y Francia se hayan puesto de acuerdo no quiere decir que todo esté conseguido. Insiste además en que el no propone ningún texto, sino una idea, y en que debe ser la presidencia alemana de la UE la que ponga un texto sobre la mesa. Zapatero, por su parte, afirma que ha visto en el mandatario francés la voluntad de alcanzar un acuerdo y que se debe intentar lograrlo lo antes posible, sin perder más tiempo por lo que el entendimiento entre Madrid y París es un paso decisivo Añadió que el resultado de las negociaciones para modificar el Tratado serán llevadas al Parlamento español para su ratificación. Si Zapatero muestra con esta actitud su comprensión hacia los problemas con que se enfrenta el nuevo presidente francés en su país, Sarkozy, a su vez, volvió a dejar muy claro que la cooperación del país vecino con España en la lucha contra ETA no tiene ningún tipo de reservas. La democracia española- -aseguró- -puede contar con el apoyo total y firme de la francesa. Los terroristas no pondrán ninguna cuña entre ambas democracias y España sabe que puede contar con el apoyo de Francia Tampoco quiso Sarkozy pronunciarse sobre el proceso de paz y lo único que pidió al Ejecutivo español es que les mantenga informados. ETA- -enfatizó- -es un problema español y siempre hemos cuidado en Francia de que no se convierta en un problema francés, Siempre he pensando que los españoles eran los que nos tenían que indicar cuál era su política, fuese el Gobierno de Gon- zález, de Aznar o de Zapatero. Lo que hemos hecho es cuidar de que el reloj del Gobierno francés dé la misma hora que el del Gobierno español Y añadió: Jamás haremos de lo que es un tema de Estado, una cuestión de política interna. Ni en Francia ni en España No es el Gobierno francés- -sentenció- -quien debe decir lo que tiene que hacer el Ejecutivo español Zapatero, por su parte, destacó, valoró y elogió la ayuda de Francia y, de una manera especial, la colaboración de Sarkozy mientras estuvo al frente del Ministerio del Interior. Rajoy y el presidente francés abordaron la parálisis de la UE La posición española ante el proyecto de Tratado europeo y la parálisis de la UE por la crisis institucional fueron dos de los asuntos que abordaron el presidente del PP, Mariano Rajoy, y el presidente de la República francesa, Nicolás Sarkozy, en la reunión que mantuvieron ayer. Según indicó Jorge Moragas, responsable del área internacional del PP, Rajoy confirmó al dirigente galo que está dispuesto a apoyar a José Luis Rodríguez Zapatero en la defensa de los intereses de España siempre que se haga desde la determinación, inteligencia y sin complejos, como lo hacen la mayoría de los jefes de Estado y de Gobierno Hemos abordado esa cuestión- -indicó Moragas, que estuvo presente en el encuentro- -y hemos llegado a un punto de coincidencia que consiste en que también pensamos que es necesario que la Unión Europea salga, cuanto antes, de la parálisis y el inmovilismo en que se encuentra inmersa Eso sí, el PP quiere que Zapatero, que es a quien corresponde negociar en Europa llame a Rajoy antes del próximo Consejo de la UE para explicarle qué piensa del Tratado y de las instituciones europeas a día de hoy. No sólo nosotros, sino los españoles, desconocemos cuál es la posición del presidente español, que ya no defiende la integridad del tratado, como hizo hace unas semanas el ministro de Exteriores concluyó Moragas. Apoyo contra ETA El presidente francés pidió a Rodríguez Zapatero que le mantenga informado del proceso de paz, afirmando que siempre he pensado que son los españoles los que nos tenían que indicar cuál era su política