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ABC JUEVES 31- -5- -2007 91 EL QUITE DEL MAESTRO José Ortega Cano LOS TOREROS (II) arde del 5 de enero de 1995. Me visto de luces con un traje carmesí. Lo hago en mi apartamento para que disfruten mi madre y Rocío. Entre piropos, cumplo con el ritual. Salgo del apartamento. La cuadrilla, esperándome. Dirección a la plaza de toros. Pocas palabras en el trayecto, hay algo en el ambiente. Al llegar a la plaza me acerco a la capilla, con ese calor sofocante que no te deja respirar. De pronto, me recorre un escalofrío por el cuerpo, como si me hubiesen enchufado a la red eléctrica, y pienso: José, ¿qué te pasa hoy? Es un día para divertirte Realizamos el paseíllo con una brisa molesta. Sale el primer toro, bajo, con poco peso y agradables hechuras. Lo toreo con el capote, quedándoseme muy corto. Muleta en mano ya, el toro es fácil. LAS MADRES DE T A mitad de faena, trato de improvisar el pase de las flores, que tanto popularizó Capea. Se me enrolla la muleta en el cuerpo, caigo al suelo y realizo la croqueta. En la segunda vuelta, cuando creo que me voy a escapar, el toro me hiere en la región lumbar. Es la única vez en la vida que he sentido el dolor del pitón entrando en mi cuerpo. Me llevaron a la enfermería, donde todo era confusión. Le dije a Victoriano Valencia: No dejes que me muera, busca los mejores médicos Afortunadamente, Antonio María Martín y Gustavo García, cirujanos de la plaza, son dos médicos especializados en cornadas por la espalda. Rafael Corbelle realizó dos primeras llamadas: a mi madre y Rocío y al doctor ValCarreres. A las primeras, quitándole importancia; al segundo: Doctor, coja el primer avión, que José está muy grave Rocío y mi madre, despavoridas, bajaron del apartamiento y cogieron un taxi. Nada más montarse oyeron por la radio: El diestro español José Ortega Cano ha sufrido una terrible cornada en la espalda y acaba de morir Las dos se volvieron locas: ¡Es mi marido! ¡Es mi hijo! ¿Se imaginan lo que ellas hubiesen sufrido si hubiesen estado en la plaza? EFE Oreja para Cayetano en Aranjuez Cayetano cortó la única oreja en la corrida celebrada ayer en Aranjuez con motivo de la festividad de San Fernando. Con casi lleno, se lidiaron toros de Juan Pedro Domecq. El Juli, silencio y saludos tras petición. Talavante, ovación tras aviso y silencio tras aviso. Cayetano (en la imagen) silencio tras aviso y oreja tras aviso. ¿INTERIOR O CULTURA? Lo ideal es la creación de un organismo superior que acoja las competencias de ambos ministerios los casos del País Vasco, Navarra, Aragón o La Rioja, con el colofón en Andalucía- -muy polémico- -y las iniciadas en Castilla- León y Castilla- La Mancha. La Fiesta desde su inicio ha caminado con la intervención de la Administración y el ejercicio de la autoridad, promulgando el ordenamiento legal de los principios y preceptos a que habrían de atenerse los elementos integrantes de la misma, estableciendo las garantías de los derechos de los espectadores y de cuantas partes intervienen en el espectáculo al tiempo de procurar el aseguramiento de la integridad del toro, de su sanidad y bravura e intangibilidad de sus defensas. Habría que preguntarse cuáles son las auténticas razones de los que propugnan el manido tópico de sacar a los toros de Interior. Ante ello me permito recordar el prosaico aserto de mi amigo y sabio Manolo Cano: Cuando al melonar le quitan el guarda... se llevan los melones No obstante, no debiera existir obstáculo insalvable para que en el seno de las Autonomías se ejercieran potestades sobre la cosa taurina simultáneamente desde distintos ámbitos de actuación, es decir que la acción de las Consejerías de Interior o Gobernación no debiera ser incompatible con el buen ejercicio de las de Cultura PEPÍN LIRIA Tengo la conciencia tranquila porque he hecho el esfuerzo con un lote difícil CURRO DÍAZ Cuando las cosas no ruedan, todo son excusas. Es una pena, pues venía con ilusión JAVIER VALVERDE Me duele más no haber matado bien el toro que el volteretón que me ha dado El inmenso tercero le pegó un volteretón tremendo a Javier Valverde cuando lo esperaba en el principio de faena con la muleta retrasada. Voló más alto que Allison Stokke con la pértiga. En la caída no hubo colchoneta que lo amortiguase y sonó el crujido de su cuerpo contra el ruedo. Se tuvo que quitar Valverde la chaquetilla para poder respirar y seguir. Su valeroso esfuerzo se enfibró entonces más, porque el toro se metía por dentro a derechas pero era harto asequible. La faena se alargó con muchos muletazos y no menos voces. Aunque la espada se le encogió, se le recompensó con una ovación. Su último cartucho en esta Feria de San Isidro, el sexto, fue el más liviano de cuerpo y el más destartalado de cuerna. Tomó con estilo el vuelo de los capotes, con un último tramo de cara arriba, en plan santacaloma ido. En la muleta hizo lo mismo; descolgado en el embroque y alto el ademán en la salida. Un punto pegajoso. Nada insalvable. O para estar mejor. Los enganchones se repitieron tanto como los pinchazos. El bastísimo cuarto fue el peor de la corrida de Cuadri. Muy bruto y a empellones embestía, como uno que yo me sé. Pepín Liria apechó con él como pudo. Quizá a empellones también. El cuadri que estrenó la tarde, silleto, encampanado y emplazado de salida, imponía. En la muleta se mezcló todo, el viento más torticero de principio de corrida, su mezcla entre frágil y gazapón sin entrega, y la ligereza de un Liria esforzado, al hilo y sin meterse en firme con el toro. Juan Lamarca Ex presidente de Las Ventas Un dilema convertido en tópico, y además de planteamiento erróneo. Vemos cada temporada cómo personas cualificadas del estamento profesional taurino, periodístico o asociativo alzan su voz con solemnidad redentorista y suspiran por el cese de la competencias legales del Ministerio del Interior. Desde hace unos años Interior nada tiene que ver con el ejercicio de las competencias normativas ni de control sobre el espectáculo taurino, salvo en lo referente al Registro de profesionales, por la sucesiva transferencia de las mismas a las respectivas Autonomías en virtud de lo dispuesto en la Ley Orgánica 9 1992 de 23 de diciembre. A partir de 1992 los Estatutos de Autonomía de diez Comunidades llevaron a la práctica generalización de la competencia autonómica sobre espectáculos públicos y la ejecución de la legislación nacional para extenderse a otras e ir redactando y aprobando las respectivas reglamentaciones taurinas como en en pro del fomento, promoción o divulgación de nuestra Fiesta Nacional como efecto de su reconocimiento de patrimonio cultural. Aunque lo deseable y oportuno sería hacer realidad la aspiración del decano del periodismo taurino Rafael Campos de España consistente en la creación de un organismo superior que acogiera conjuntamente las competencias de Interior y Cultura. Ante las numerosas modificaciones y proliferación de normativa taurina que nos conduce al Reino de Taifas de la Tauromaquia se puede afirmar que los reglamentos, más que reformas, requieren cumplimiento. Oportuno es citar a don Gregorio Corrochano: Un nuevo reglamento no defenderá ni regenerará la Fiesta, si no están dispuestos a regenerarse quienes han sido causa y culpa dela degeneración Así que... ¿Galgos o podencos? ¿Interior o Cultura?