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ABC JUEVES 31- -5- -2007 CULTURAyESPECTÁCULOS 87 El Estado pujó en 1999 por él hasta los 600 millones de pesetas. Carmen Calvo dice que esta vez Cultura no va a tratar de comprarlo El Español rescata Las brujas de Salem una de las cumbres del teatro de Miller Alberto González Vergel dirige la función, protagonizada por Sergi Mateu y María Adánez JULIO BRAVO MADRID. A pesar de tratarse de una de las obras más importantes del dramaturgo Arthur Miller, Las brujas de Salem no ha tenido demasiada suerte en los escenarios españoles. Llegó a nuestro país en 1956 (tres años después de su estreno en Estados Unidos) de la mano de José Tamayo, pero la función fue un fracaso. La obra no volvió a los escenarios de la capital, y ahora Mario Gas ha decidido rescatarla del baúl y la ha puesto en manos de uno de los grandes veteranos de nuestro teatro: Alberto González Vergel, que regresa así al Teatro Español, que él dirigió durante cuatro años, período que fue- -recuerda- -uno de los mejores de su vida profesional Mañana se estrena la producción, que estará en cartel hasta el 15 de julio. Las brujas de Salem (título que se dio en Francia y España a The crucible El crisol es una obra basada en un hecho real, que sucedió en Salem, un pequeño pueblo de Massachussets (EE. UU. entre 1692 y 1693. Cerca de una veintena de personas fue ejectuada entonces bajo acusación de brujería. Miller acudió a esta historia para denunciar la caza de brujas que llevó a cabo a mediados de los cincuenta el Comité de Actividades Antiamericanas, que lideraba el senador McCarthy, y que afectó de manera especial al mundo de Hollywood. El propio Miller tuvo que declarar ante esta comisión, que resultó demoledora para muchos intelectuales y artistas. La obra, dice González Vergel, es un alegato en contra de la intolerancia y de los fundamentalismos de todo signo: políticos, religiosos, incluso literarios... ¿Qué tema hay más actual que éste? Ahí está una de sus principales virtudes, su universalidad. Las brujas de Salem es un clásico. Siendo como es una obra circunstancial y basada en un tema totalmente local, logra su universalidad y su permanente actualidad. Parece como si Miller la hubiera escrito ayer También destaca González Vergel el vigor dramático de esta obra, que sin embargo tiene defectos de construcción. Arthur Miller- -aventura el director- -la escribió muy apresuradamente, porque quería estrenarla cuanto antes, y de ahí marqués del Carpio. Recientemente se ha descubierto que perteneció a Sebastián Martínez, coleccionista y amigo de Goya, y que en el siglo XIX pasó a la colección del marqués de Salamanca. En una subasta en París en 1867 la adquirió el conde de Dudley. En su colección figuraba como un murillo hasta que Diego Angulo rechazó esta atribución. Volvió a subastarse en Londres en 1925, pasó a una colección privada suramericana, y en 1999 se subastó ya restablecida la autoría a Velázquez. Macdonald anuncia que hay interés privado e institucional, tanto en España como internacionalmente, por este cuadro. En Sevilla se han movilizado: Cajasol ha abierto una cuenta popular para su compra, con depósitos desde 5 euros. La iniciativa cuenta con el apoyo del Ayuntamiento y la Asociación Velázquez por Sevilla. Con el arte contemporáneo por las nubes, parece un buen momento para comprar arte antiguo. Aunque, con mercados tan dinámicos como el chino o el ruso, y con mayor demanda que en 1999, las ofertas pueden disparar su precio. ¿Le habrá echado el ojo Carmen Thyssen? Cerca lo tiene. Más información de la subasta: http: www. sothebys. com los pueblos pueden hablar distintas lenguas y leerse después en cualquier otro idioma pero hablar con el idioma del espíritu no tiene fronteras, es un lenguaje mundial Ali, autor de El nubio (Icaria editorial) y Al- Koni son herederos de la generación de Cervantes: Somos parte del espíritu satírico del Quijote El escritor angoleño Pepetela (pseudónimo de Artur Maurício Pestana dos Santos) uno de los autores más leídos en lengua portuguesa, ha construido El tiempo de los flamencos (Texto Editores) una novela histórica y una historia novelada narrada por un esclavo del patriarca Baltazar Van Dum, que jugará un papel clave en la colonización de Angola. Es también la historia de un país, de una época, del siglo XVII, de un hervidero de culturas, de amor, traición, ambición. Memorias de África en pleno Retiro. María Adánez (en el centro) protagoniza el montaje de la obra de Arthur Miller esos problemas estructurales: hay personajes que aparecen y de los que luego se olvida, algún final desmayado. Él mismo se dio cuenta y añadió un apéndice, una segunda escena en el segundo acto, que protagonizan John Proctor y Abigail, y que es enormemente reveladora Según González Vergel, la escena no fue incluida en sus montajes por directores como Laurence Olivier, Ingmar Bergman o Lucchino Visconti, y no tengo noticia de que se haya representado, así que es una novedad; a mí me parece una escena fundamental, que explica muy bien los hechos que se desarrollan a continuación El propio González Vergel firma la versión de la obra a partir de una traducción de Julián Escribano. El reparto incluye a actores como María Adánez, Sergi Mateu, Manuel Gallardo, Carmen Bernardos, Marta Calvó, Victoria Rodríguez, José Albiach, Manuel Brun, Juan Ribó y Lia Chapman, entre otros. Los actores- -dice el director- -son imprescindibles. Sin ellos y sin el público no hay teatro. Son los grandes protagonistas del hecho teatral No es muy partidario el veterano director de la ABC Universalidad La obra es un alegato en contra de la intolerancia y de los fundamentalismos de todo signo: políticos, religiosos, incluso literarios dice Alberto González Vergel naturalidad en los actores. Prefiero la verosimilitud, que lo que está ocurriendo resulte creíble para el público; el teatro es de por sí una convención, y los actores tienen que hacer que sus personajes sean inteligibles y creíbles. Si hablan con la naturalidad con la que se habla en la calle, el espectador de la fila 20 no se entera de lo que se está diciendo Nuestra puesta en escena- -añade González Vergel- -es una propuesta con sangre y con vida. Si el teatro no palpita en el ser humano no sirve. Y Miller es espléndido. Tiene un extraordinario conocimiento de la condición humana, posee un bisturí con el que disecciona a la perfección al ser humano Más información sobre la producción: http: www. esmadrid. com teatroes panol jsp index. jsp