Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC JUEVES 31 s 5 s 2007 OPINIÓN 5 UNA RAYA EN EL AGUA NAFARROA ¿BYE? A tendencia de Zapatero a abrir procesos que se le acaban escapando de las manos por falta de un plan o de un método la reconocen incluso algunos de sus colaboradores más independientes. En la literatura universal esta conducta se conoce como la del aprendiz de brujo, y tiene consecuencias nefastas asociadas al poder y la política. Al presidente se le han descontrolado casi todas las iniciativas que ha puesto en marcha, desde el Estatuto de Cataluña a las opasenergéticas, y no digamos elProceso propiamente dicho, en cuyo errático curso ha topado con brujos IGNACIO de verdad, bastante siniesCAMACHO tros y altamente peligrosos. Su vocación de ingeniería política suele arrastrar desenlaces alarmantes: cada vez que trata de abrir un camino termina enredado en un laberinto de improvisaciones. Ahora está a punto de meterse en otro berenjenal imprevisible, que se llama Navarra. Después de pasarse unos meses mareando la perdiz aferrado a uno de sus célebres mantras deambigüedad- Navarra seráloquequieran losnavarros las elecciones forales lo han puesto ante de la tesitura terminante de tener que decidir sin tapujos sobre el rumbo inmediato de ese pedazo de España. Navarra será lo que quiera Zapatero. Puede elegir entre dejar las cosas como están, cerrando un pacto con la UPN, o abrir la puerta de la Transitoria Cuarta sin saber exactamente a dónde conduce, de la mano de esa coalición nacionalista llamada Nafarroa Bai, que en realidad es Nafarroa bye adiós a la Navarra que conocemos y bienvenida al mito del anexionismo nacionalista, que sueña con expandir su imaginario añadiendo masa crítica al pequeño territorio vasco. Como puede elegir, las consecuencias de la decisión que tome tendrá que asumirlas íntegramente, sin poder delegar en la indeterminada voluntad de los navarros La ruta a seguir a partir de ahora depende de su criterio, y da la impresión de que se debate entre el consejo de la cordura- -y de buena parte de su gente- -para sostener el statu quo foral y la tentación de embarcarse en otra de sus queridas tentaciones aventureristas para mantener vivo el Proceso de Porque la clave de la cuestión, la que le otorga una importancia trascendental, es que detrás de la segunda opción están las condiciones de ETA. Sin Navarra no hay Proceso... y con Proceso puede dejar de haber Navarra. Al menos, la Navarra actual. Lo que equivale a decir la España actual, la de la Constitución del 78. Parafraseando la famosa despedida de Allende, el presidente está colocado en un tránsito histórico Lo puede resolver como le pida el cuerpo, dándole hilo a la frágil cometa desu soberbia autoconfianza y su alarmanteadanismo, o investigando un pocosobre la historia de Navarra y la forma de ser de los navarros antes de dar ningún paso en falso. Porque como se equivoque puede formar un lío gordo, muy gordo. Mucho más gordo de lo que se le puede pasar por la cabeza. Por esecablequeestá apunto depisarcircula una tensión muchísimo más alta de lo que acaso imagine. L GORDON BROWN Y LA UNIÓN N grupo próximo a Jacques Delors- -el 12 de junio habla en Madrid, Academia de Ciencias Morales- -prepara un informe sobre los daños (incalculables) que el embarrancamiento del proyecto europeo originaría a escala mundial. Si Europa quedara a medio hacer, moriría quizás antes de 2030. Entender lo que está en juego, trabajar con la tenacidad de los años 1950, 1980... Poner el tejado a la estructura, hoy al descubierto. El proyecto Merkel- Nicolas Sarkozy avanza. La canciller y el presidente tratan de formar un frente para negociar con Reino Unido: antes de un mes. Los británicos saben que serán barridos del mapa, ellos también, si no fragua la Unión. Los británicos admiran a Europa. Buscan un sistema particular de integración en el conjunto: gran autonomía pero leales al proyecto. La Unión es el solo sistema que permitirá a los europeos ser amigos de Estados Unidos sin que éste confunda amistad y servicio doméstico. Los británicos quieren conservar a su reina, y esta no es cuestión menor, sino elemento definitorio. Quieren (y necesitan) lanDARÍO zar, con alemanes y franceses, tamVALCÁRCEL bién con italianos y españoles, la política de defensa nacida en 1998, en Saint- Mâlo. Les importa cumplir el informe Stern sobre el calentamiento planetario. Hay que llegar a un acuerdo, ya, sobre el nuevo tratado. La línea roja que Sarkozy y Merkel explicarán a Gordon Brown incluye tres bases institucionales: reconocimiento de la personalidad jurídica de la Unión; elección de un presidente del Consejo y un responsable de asuntos exteriores, nombrados para cinco años (dos y medio, reelegibles) para acabar con las frustrantes presidencias semestrales; y acuerdo de doble mayoría para facilitar la toma de decisiones (número de estados y número de habitantes representados) Merkel y Sarkozy quieren ampliar a 50 capítulos más las materias decididas por mayoría cualificada: Brown propone menos de 10. Pero sabe que no se U puede gobernar una institución de 27 votantes por medio de la unanimidad. Antes de que la Unión se anule a sí misma, una refundación se abriría paso, sin los británicos. Y bien sabe Brown los esfuerzos europeos por mantener a la gran nación insular en el núcleo duro. Un español de calidad intelectual poco común, el aragonés Camilo Villarino, diplomático, 43 años, pone sobre la mesa algunos argumentos empíricos, procesados después de cada batalla dialéctica. Europa no se construirá sin el patriotismo de los europeos; no sólo de alemanes, franceses o británicos, también españoles, italianos o griegos; de los fundadores del Benelux y de los portugueses, irlandeses, austríacos; sobre todo, del patriotismo nórdico. La Europa Occidental- -añadimos aquí- -habrá de llegar primero a un acuerdo. Para negociar después con los Doce, llegados a la UE en éste siglo. Si el acuerdo existe entre los Quince, la negociación con los diez rescatados de la dictadura soviética (además de los malteses y chipriotas) se hará con mejores garantías. Villarino sostiene que la UE no avanzará sin cuatro elementos: mercado interior, de progresiva cohesión económica y social; nuevos pasos hacia la integración económica, no sólo monetaria; creación del Espacio Europeo de Libertad y Justicia; y desarrollo de política exterior común, política de defensa incluida. Europa se basa en la paz y en el Derecho. Pero sin comercio potente, integración económica, espacio jurídico y política exterior, Europa no será escuchada: ni siquiera oída, cree Villarino. El Parlamento Europeo acaba de ganar una batalla de siete años a Vodafone y France Télécom, obligando a estas compañías a bajar las tarifas de telefonía móvil, las roaming fees (llamadas desde otro país) en una proporción de 5 a 1. Telefónica tuvo en su día la inteligencia de aplicar tarifas más equitativas. Los abogados y lobistas de las dos compañías, británica y francesa, han preferido enarbolar bandera blanca antes de ser laminados por el Parlamento y la Comisión. Europa demuestra ser un entramado de defensa de los ciudadanos, no una pesada burocracia.