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Miércoles 30 de Mayo de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.404. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. Sobresalto con pértiga Alguien sin mala (más bien pésima) intención colgó su foto en internet, y Allison dejó de dar saltos con pértiga para darlos a lo largo y ancho de los ordenadores de medio mundo. Sin su consentimiento, claro MANUEL DE LA FUENTE s lo que tiene la aldea global. Que ya no hay intimidad. Ni en nuestra casa, y aunque uno (realmente, una, Allison Stokke, una joven californiana) se dedique a algo tan peculiar como saltar con pértiga, aunque eso sí, con magníficos resultados, ya que Allison ha batido unas cuantas marcas en su soleada tierra. Hasta ahí, bien, otra joven promesa del atletismo norteamericano y mundial. Nada del otro mundo, por muy atlético que éste sea. Pero sabido es que casa con dos puertas mala es de guardar, así que imaginen lo que es esta aldea global abierta de par en par por los ventanales de internet, que se ha convertido en el gran ruedo, en el gran escenario, en el que los actores podemos ser cualquiera de nosotros, incluso sin pasar por un riguroso casting. Como Allison, que sin comerlo, ni beberlo, ni saltarlo, es perseguida y hasta acosada por el anchísimo ciberespacio, desde que hace unas semanas un aficionado al fútbol americano (algo que se juega con casco y con un melón no puede ser muy normal) colgó una foto de la muchacha, de dieciocho años, en una web dedicada a ese deporte. Hasta ese punto, la típica bromita de uno de esos muchos botarates que pululan por la red. Pero a un periodista neoyorquino también le hizo gracia la chica de la pértiga y la colgó en su blog, con más de un millón de visitas mensuales. A partir de ahí, miles y miles de entradas en google y youtube, y a la joven atleta que le han salido de todo: vulgares novios, acosadores aún más vulgares, pornógrafos de la peor calaña y guarros y gorrinos a los que lo de la pértiga les debe parecer algo más que un símbolo, como la joven pertiguista ha denunciado en el Washington Post Resumiendo, DESDE MI BUHARDILLA Laura Campmany MANERAS DE VOLAR stoy en la T- 4, en la cola de facturación. El Vitorio, nuestra hija y servidora regresamos a Bruselas desde Madrid, después de una semana erizada de pugnas y sondeos, excursiones frustradas a la sierra, imposibles visitas a la Feria del Libro y un tiempo como roto por el agua. En medio de la cola, alguien ha abandonado un equipaje. Dos maletas, un bulto y un sombrero tejano. Se lo decimos a una empleada del aeropuerto, que avisa por el walky- talky Y mientras nadie llega, pasa una media hora. Y mientras nadie acude, simplemente avanzamos. Ahí sigue el equipaje sospechoso. Hay algo indiferente y ominoso, algo torpe y terriblemente idiota, en esta frágil cuerda que sé que me separa de eso que algunos llaman imprevisto. Ahí está, como un barco a la deriva, como un virus latente o un volcán apacible, o como un violador excarcelado, o como un pueblo alzado en el cauce de un río. Puede ser o no ser un artefacto. Tiene, en contra de serlo, que por suerte no explota. Y mientras sólo acecha, todo el mundo lo esquiva. Todo el mundo lo mira de soslayo. Si España fuera Suiza, quizá lo entendería. Porque allí no acostumbran a estallar las maletas. Pero nosotros, con Al Qaida y ETA jugando holgadamente a las masacres, deberíamos pecar de precavidos. A lo mejor creemos que el don del fatalismo y el arte de ver humo y quedarse mirando, lejos de fabricar nuestra miseria, son nuestros aliados. Sana y salva en Bruselas, de nuevo en mi buhardilla, aún me aturde una hipótesis de gritos. Porque si hoy os lo cuento es que no pasó nada, pero algunos pudimos ayer haber volado. En dirección al Cielo o al Infierno, pero españolamente muertecitos. E E Allison Stokke, preparándose para saltar que Allison, quien por otra parte salta como los ángeles, esto es, como sin esfuerzo, anda en boca y en teclados y pantallas de medio mundo. Ríanse de las alegres comadres de Windsor y de su vecina del quinto. A la joven lo mismo la invitan a una fiesta de cumpleaños que a una orgía. Se teclea su nombre en un buscador y aparece asociado a páginas que se preguntan si es la nueva heredera de la rusa Isinbayeva, como en otras sirve de señuelo para páginas pura y duramente pornográfi- ABC cas, que su padre, abogado, rastrea como un esforzado sabueso por las tardes. Te pasas la vida entrenando, sudando la camiseta como un reo de Alcatraz, con la pértiga para arriba y la pértiga para abajo, peleándote con las azafatas de los aeropuertos para convencerles de que es tu herramienta de trabajo, y acabas clavada con chinchetas en la habitación de un adolescente del Peloponeso o de Kazajastán al lado de Britney Spears y Ronaldinho. Y todo, por (sobre) saltar con pértiga.