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ABC MIÉRCOLES 30- -5- -2007 91 EL QUITE DEL MAESTRO José Ortega Cano LOS TOREROS (I) LAS MADRES DE e llama la atencióncuando veo amuchas madres detoreros asistir, con esa valentía, a una plaza de toros donde su hijo torea. Para ellas, todos mis respetos. Vaya desde aquí mi admiración. Lo que voy a contar es la historia de una tarde de toros en Cartagena de Indias. Mi madre, por primera vez, viajaba a América, acompañándome en esa tournée que realizaba todos los años a los países taurinos del otro lado del charco. Arribamos en Cali, en el hotel Inter- M continental. Fui triunfador de la feria, llevándome todos los trofeos e indultando un extraordinario toro de Guachicono. Mi madre, como de costumbre, me esperaba en la suite del hotel, acompañada por mi esposa Rocío y Mari de Jerez, señora de compañía. Mari se metía en la cocina del hotel y guisaba unas lentejas, papas con carne o la famosa berza de Jerez, un guiso muy gitano. Esa noche del 31 de diciembre compartimos las uvas con los toreros compatriotas y colombianos. Mi madre disfrutó muchísimo con la fiesta de Fin de Año, ensalzada con la voz y el arte de Rocío. El 4 de enero viajamos a Cartagena de Indias. Yo tenía una ilusión enorme de que mi madre y Rocío conociesen este lugar. Nada más llegar, dejamos las maletas y cogimos un coche de caballos de un costeño, que no es decir que estuviésemos en el barrio Santa Cruz de Sevilla. El costeño tenía un sueño atroz y rápidamente fuimos a cenar a la parte histórica de Cartagena. Cenamos en un sitio maravilloso, con música de piano... Amanece el día 5 de enero de 1995. Un día de gran sol, con la brisa lógica de Cartagena. Lecomento a mi madre y a Rocío que, después dela corrida, quiero preparar una cena en el ático del apartamento, donde hay unas vistas maravillosas, para celebrar nuestra presencia en esta preciosa ciudad. También nos acompañará Antonio José Galán, diferentes amigos íntimos, españoles y colombianos; entre ellos estaba prevista la presencia de Gabriel García Márquez. Jornada de calor pegajoso, donde suda hasta el más pintado. La cuadrilla viene del sorteo. Como apoderado, Rafael Corbelle, antes banderillero de confianza, que me dice: Matador, la corrida de Mondoñedo es la más chica que vas a torear en tu vida. Hoy nos vamos a divertir... La corrida de Dolores Aguirre no estaba, precisamente, para que fuesen las madres. LOS TOROS, A CULTURA Reclamo un Consejo Superior de Asuntos Taurinos que no dependa del Ministerio de Interior, pues el espectáculo al que asistimos cada tarde es humanismo ta los espectáculos con toros de nuestros días siempre ha existido el encargo para el orden del festejo a un representante de la autoridad. Valoro positivamente- -como no podría ser de otra manera- -que muchas Comunidades Autónomas, como País Vasco, Castilla- León, Castilla La Mancha y la citada Andalucía, regulen en materia jurídica- taurina, pero no debe perderse de vista que una regulación no unitaria puede llegar a crear a los agentes intervinientes cierta inseguridad jurídica no deseable. Igualmente soy de los que aspiro a que la normativa emane competencialmente del Ministerio de Cultura y no del de Interior, pues a lo que asistimos cada tarde, y por cierto somos muchos aunque alguna como decía al principio no se entera, es a un paradigma de confrontación que intenta superar a la naturaleza, eso es humanismo, por lo tanto es cultura. A modo ejemplificativo debemos traer a colación el denominado Consejo Superior de Deportes, pues bien, ¿para cuando el Gobierno verá con buenos ojos un Consejo Superior de Asuntos Taurinos con competencias interministeriales? Pasa el tiempo y sólo observo brindis al sol, pues si una ministra (Cultura) ofrece su apoyo a una regulación dentro de las competencias de su ministerio, otra ministra (Medio Ambiente) poco más o menos dice que debemos desaparecer. Sean las ministras coherentes pues, que yo sepa, pertenecen al mismo Gobierno. Joaquín Moeckel Asesor jurídico de Protauni Q EL CALIFA En mi vida he toreado un toro tan manso. No quería guerra, sólo irse de la plaza RAFAELILLO Tengo la satisfacción de que el 7 me haya pedido la segunda vuelta al ruedo GÓMEZ ESCORIAL Me he entregado, pero me quedo en el sitio que estoy, y eso no me gusta Gómez Escorial intenta un derechazo debería agarrar desde hoy un sitio en las corridas de pedernal de las ferias, que también necesitan de renovación. La vuelta al ruedo a tanta generosidad fue de ley. La corrida de Dolores Aguirre se componía de un cóctel molotov durísimo: toros bien criados, bien comidos, bien mansos y bien movidos. El que estrenó la mansada, hijo no reconocido de la vaca Marge que da leche desnatada, corría, huía, imposible de banderillear. El Califa se suponía que ocupaba el puesto de director de lidia. Sólo se suponía. Más en lidiador anduvo Rafael Rubio. Unos veinte minutos para ponerle los cuatro palos. Rajadísimo el animal, no quería nada más que campo. El Califa tardó poco en mandarlo a criar malvas. Quiso enchufarse a la tarde con el violento cuarto con una muleta todavía más violenta y bruta. Insistió en obtusa labor. El tercero, que bajaba cien kilos respecto a algunos de sus hermanos, no perdía en seriedad. Embistió medio qué, con sus puntas de genio. Gómez Escorial, que es un hombre preparado para otras facetas de la vida civil, debería pensárselo. Cuando se ama el toreo, pero el toreo no te ama a ti, después de tantos años, lo más saludable es irse y no volver a portagayola, como en el sexto, para nada. pase de pecho: el izquierdo. Como el doctor Jekyll y Mister Hyde cambiaba. Rubio continuó en redondos mandones, forzada la figura, entregado el corazón. Un trincherazo y siguió en el mismo son, dejándole meter la cara al toro, que lo hacía y bien, aunque gazapease entre cada tanda, aunque en los remates tornase la refriega. Lo intentó el torero murciano al natural. Por intentarlo que no quedase. Las gargantas se secaron. No había forma. Levantó los ánimos de nuevo sobre la diestra, en la media distancia. La oreja iba a caer con fuerza. Era el momento de terminar. Apuró un poco más Rafael Rubio. Pinchó con el alma en todo lo alto; y agarró la estocada como uizás muchos de lo que esto vieren o leyeren desconocen la prolija normativa jurídica que existe en la regulación de nuestra gran Fiesta Nacional, lo expreso con mayúsculas, aunque algunos o significativamente alguna nos quieran aguar la fiesta. La normativa en materia de espectáculos taurinos tiene su base principalmente en la ley 10 1991 de 4 de abril, sobre potestades administrativas en materia de espectáculos taurinos. Dicha norma vino a acomodar a las exigencias constitucionales el régimen jurídico de la Fiesta de los toros, entendida en el amplio sentido de sus diversas manifestaciones que se encuentran arraigadas en la cultura y aficiones populares. Obviamente, dicho texto legal exige para su ejecución un Reglamento que contenga el desarrollo de los principios de la Ley. Con la aparición del Decreto 68 2006, de 21 de marzo, por el que se aprobó el Reglamento Taurino de Andalucía, los espectáculos de la Comunidad Autónoma que se regían por la normativa estatal antes mencionada, por el Reglamento de Espectáculos Taurinos aprobado por el Real Decreto 145 1996, de 2 de febrero, y por el Real Decreto 1649 1997 de 31 de octubre, por el que se regulan las instalaciones sanitarias y los servicios médicoquirúrgicos en los espectáculos taurinos, en todo lo que no se opusiese o contradijese las disposiciones de la Ley 13 1999, de 15 de diciembre, y demás normativa dictada por cada Comunidad. Esta normativa, como decíamos, es la base; a ello ha de sumarse un número elevado de Órdenes ministeriales y autonómicas dictadas en la materia objeto de debate. Es cierto que los Reglamentos y la Fiesta de los Toros han ido, desde el punto de vista histórico, cogidos de la mano. Igualmente se conoce que desde los ludi romanos has-