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ABC MIÉRCOLES 30 s 5 s 2007 LA HORA DE LA VERDAD DEL 11- M LA PRUEBA PERICIAL DEL TRIBUNAL ESPAÑA 31 Todos los focos de explosión tienen restos de una sustancia exclusiva de Goma 2 ECO Los peritos coinciden en que no se puede decir qué estallo, pero no hay una sola pista sólida de Tytadine D. MARTÍNEZ P. MUÑOZ MADRID. Eso que usted dice es una teoría; lo que presenta este perito (de la Policía) es una evidencia La frase del presidente del tribunal del 11- M, Javier Gómez Bermúdez, referida a las explicaciones que se daban de por qué en una misma muestra de un foco en 2004 no se detectó nitroglicerina y en 2007 sí, refleja de forma gráfica lo que ayer se pudo ver y oír durante la exposición de la prueba pericial ordenada por la Sala. Nadie pudo rebatir la hipótesis de una contaminación o alteración de muestras; nadie, tampoco, fue capaz de dar una explicación verosímil alternativa que pueda explicar los resultados obtenidos. La sesión de ayer fue, de nuevo, un master acelerado en química y explosivos en la que no faltaron las puyitas entre los profesores cortadas de raíz por el presidente del tribunal. Pero hubo un elemento nuevo, que hasta ahora no había entrado en el debate de los explosivos: los análisis demostraron que en todos los focos se encontró una sustancia, el dibutilftalato, que sólo está presente en la Goma 2 ECO. Aparece incluso en la muestra recogida en el foco de El Pozo, la denominada M- 1, única en la que apareció nitroglicerina en mínimas cantidades. Aunque la presencia de esta sustancia es muy significativa, todos los peritos también admitieron que su presencia podía ser una contaminación, pues está presente en la pintura y los plásticos. Esa contaminación, curiosamente, sí la admiten los peritos de parte. Fue precisamente esa muestra la que más tiempo ocupó la jornada de ayer. Había dos posturas: la mantenida por los peritos de parte, según la cual lo más probable es que esa nitroglicerina y el dinitrotolueno (DNT) detectados formaban parte del explosivo y por tanto se abría paso la teoría del Titadyne, y la de los expertos de la Policía y la Guardia Civil que sostenían que su presencia era debido a una contaminación. Finalmente, no hubo acuerdo entre ellos aunque se pusieron sobre el tapete un par de datos que prácticamente descartan la presencia en el foco de la estación de El Pozo del explosivo utilizado por ETA. reció DNT ni tampoco nitroglicerina. Realizada la misma prueba, con las mismas técnicas, con igual muestra el 2 de febrero de 2007 sí se detectaron. ¿Explicación? La pidió Goméz Bermúdez: la Policía y la Guardia Civil dijeron que eso sólo era posible por una alteración de muestras producto de una contaminación; los peritos de parte, o mantuvieron silencio o bien admitieron no poder explicarlo y el que lo intentó fue cortado por el juez: Eso que dice es una teoría, esto otro es una evidencia Nadie le pudo rebatir. Pero incluso en el cromatograma recortado que presentaron los peritos de parte había algún elemento que no cuadraba con el Titadyne: el pico de nitroglicerina era menor que el de nitroglicol, algo que va contra toda lógica pues este último es mucho más volátil y por tanto debería haber estado en concentraciones menores a las de la nitroglicerina. El presidente, en cualquier caso y para no lesionar el derecho de las defensas, no aceptó que un perito de la Guardia Civil mostrara el cromatograma de una muestra de Titadyne explotada que había hecho en su laboratorio. No obstante quedó meridianamente claro que no coincide con el de la muestra del foco M- 1 de El Pozo. Sí hay una coincidencia entre todos los peritos: no se puede poner nombre a lo que estalló en los trenes. Algo es algo. Un momento de la declaración de los peritos en la sesión de ayer Uno de los peritos de parte expuso unas gráficas de cromatografías de Titadyne sin explotar y la muestra M- 1 para compararlas, llegando a la conclusión, compartida por sus tres compañeros, de que lo más probable es que en ese foco estalló esa dinamita concreta. Hasta ahí parecía que, en efecto, así sucedía. Pero las gráficas tenían un problema sólo se presentaban hasta el minuto 8, justo cuando aparecía un pico mínimo de nitroglicerina, y no se recogía lo sucedido en el minuto 18, cuando aparecía un pico mucho más potente de dibutilftalato, componente exclusivo de la Goma 2 ECO. Fueron los peritos de la Policía y la Guardia Civil los que tuvieron que hacer mención al detalle obviado por los de parte. POOL El segundo dato fundamental que descarta la presencia del Titadyne lo puso de manifiesto el jefe de la pericia, perteneciente a la Policía. Esa misma muestra M- 1 ya había sido analizada a las 20: 52 minutos del 11- M en los laboratorios de Química de la Comisaría General de Policía Científica por una técnica de enorme precisión. En aquella ocasión no apa- Dos posturas Jesús Zarzalejos Profesor de Derecho Procesal de la Complutense LA DINAMITA SIN NOMBRE L a prueba pericial sobre los explosivos del 11- M es como una novela destripada: se sabía el final de antemano y sólo nos faltaba conocer el argumento. Los peritos designados por el tribunal han dejado escrito, de forma más o menos directa y con la salvedad de la muestra M- 1 (polvo de extintor recuperado en El Pozo) que no se sabe qué tipo de explosivo estalló en los trenes. En 2004, los primeros peritos que intervinieron en el sumario concluyeron que no era posible identificar la marca comercial de la dinamita utilizada. Tres años después, la conclusión científica va a ser la misma. En todo caso, el presidente del tribunal hizo la semana pasada que la polémica sobre la pericia de explosivos quedara neutralizada en buena parte, cuando, a pregunta suya, los expertos policiales sobre ETA y sus relaciones con el terrorismo islámico descartaron la participación etarra en el atentado, aunque se confirmara el empleo de Titadyne Esta pregunta del presidente, así como la respuesta de los funcionarios, dejaban al descubierto el error de enfoque que se ha cometido con la prueba pericial de explosivos, al tratarla como la decisiva de este juicio. No cabe duda de que se trata de una prueba muy importante, porque afecta al arma homicida, pero ni es la única prueba sobre esta cuestión ni es la única sobre la autoría islamista del atentado. Además, la falta de resultados científicos no siempre impide una convicción judicial sobre el hecho analizado. Entre compartir la desazón de las víctimas y la perplejidad de la opinión pública por la imposibilidad de saber qué estalló en los trenes- -pese a los doce focos explosivos- por un lado, y construir sobre esta falta de respuesta científica una impugnación global de todas las pruebas de cargo, por otro, media una distancia que sólo se puede recorrer con un juicio meramente especulativo. El presidente del tribunal pidió a un perito de parte, en la sesión del lunes, que concretara las bases científicas de la teoría que estaba exponiendo en ese momento, discrepante de la opinión de la mayoría. El motivo de la petición es, ahora, lo de menos. Lo relevante es que una prueba pericial debe dar respuestas científicas sobre bases objetivas y, cuando no las hay, la primera opción de respuesta alternativa debe ser la versión más verosímil en función del conjunto de pruebas practicadas.