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ABC MARTES 29- -5- -2007 El Gobierno de Chávez amenaza al resto de los medios críticos tras el cierre de RCTV 41 Otro escándalo salpicó a Matsuoka por no declarar las donaciones a su campaña de un grupo de empresarios La popularidad del primer ministro cae antes de las elecciones en julio a la Cámara Alta del Parlamento grupo de la oposición, el Partido Demócrata de Japón (PDJ) mientras que el 33 por ciento apoya a la formación del primer ministro, el Partido Liberal Democrático (PLD) Dichos comicios serán la primera prueba a la que se enfrente Abe tras su nombramiento en septiembre del año pasado. Harakiri en versión internet Con 34.000 al año, Japón tiene una de las tasas de suicidios más altas del mundo. Samuráis y kamikazes se quitaban antes la vida por honor; los jóvenes lo hacen ahora por aburrimiento tras pactar su muerte en el ciberespacio POR P. M. DÍEZ PEKÍN. Toshikatsu Matsuoka es el primer miembro del Gobierno japonés que se quita la vida desde que la Constitución fue promulgada en 1947, pero es el séptimo parlamentario en suicidarse desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Una cifra muy alta porque en el archipiélago nipón se matan cada año voluntariamente más de 34.000 personas, lo que convierte a Japón en uno de los países con la tasa de suicidios más elevada del planeta (25 por cada 100.000 habitantes, mientras que en Estados Unidos son 12, y 15 en Alemania) Los suicidios ya suponen la sexta causa de defunción en el imperio del Sol Naciente, que no considera tabú tales actos y los ha glorificado con los harakiris de los samuráis y los heroicos sacrificios de los pilotos kamikazes en la guerra. Todos ellos son alabados por la cultura nipona, que tiene entre sus más ilustres representantes a Yukio Mishima, quien se suicidó siguiendo el ritual del bushido tras entregar a su editor su último libro, La corrupción de un ángel el 25 de noviembre de 1970. Experto en temas agrícolas Fue en esa remodelación del Gobierno cuando el fallecido ministro de Agricultura tomó posesión de su cartera. Elegido en 1990 como parlamentario de la Cámara Baja, Toshikatsu Matsuoka era un experto en temas agrícolas que ha tenido que lidiar con temas difíciles como las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y el conflicto con Estados Unidos por la apertura del mercado nipón a sus exportaciones de ternera. Pese a su controvertida gestión, el ministro gozaba de la total confianza de Abe, quien, conmocionado tras su visita al hospital, se mostró sobrecogido por la pena y sólo pudo confiar en que el alma de Matsuoka descanse por fin en paz El ministro Toshikatsu Matsuoka, durante una reunión de la OMC el pasado 27 de enero Pero los tiempos han cambiado y, si antes los japoneses se quitaban la vida por honor y para evitar la deshonra, ahora lo hacen por motivos más mundanos pero igual de trágicos. La rigidez de la sociedad nipona, su fuerte competitividad y la alienación de sus individuos en un mundo hipertecnológico, pero con escasas relaciones sociales, han multiplicado los suicidios, que ahora se llevan a cabo de forma colectiva tras pactarse en internet. quitarse la vida y reúnen a los suicidas. ¿Estás pensando en matarte? o Busco a alguien que quiera morir conmigo son mensajes comunes en estos foros que se volvieron muy populares después de que, el 11 de febrero de 2003, tres jóvenes acabaran con su existencia tras conocerse en internet. Ese año, otras 34 personas siguieron su ejemplo, mientras que en 2004 fueron 55 y 91 en 2005. En todos estos casos, el modus operandi se repite. Los jó- AFP ABC. es Más información en Visiones del mundo en www. abc. es pablomdiez Crisis económica y social A todo esto se suma la crisis que su economía arrastra desde mediados los 90, que provoca miles de despidos y causa 7.000 suicidios al año. Con más de la mitad de la población conectada a la Red, han surgido páginas web que imparten consejos para La cultura nipona no considera el suicidio un tabú, a lo que se une el alienamiento de una sociedad muy rígida venes conciertan a través de internet una cita en un lugar apartado y, una vez allí, se encierran en coches con las ventanas selladas. Tras tomar unas píldoras para dormir, encienden unos rudimentarios hornillos de carbón como los de los restaurantes coreanos, que les provocan la asfixia por inhalación de monóxido de carbono. Los más de 180 muchachos que, desde entonces, han acordado su muerte en el ciberespacio eran hikikomori Con ese nombre, que en japonés significa aislamiento se conoce a los 1,2 millones de jóvenes- -uno de cada diez- -que se pasan todo el día encerrados en sus habitaciones viendo la televisión, escuchando música, jugando a la vídeoconsola, navegando por la Red o leyendo cómics manga plagados de sexo y violencia.