Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 28 s 5 s 2007 OPINIÓN 7 LA CRÓNICA DEL LUNES SE ACERCA A LA VICTORIA FINAL ZAPATERO SE DESINFLA Y RAJOY La estrella de Rodríguez Zapatero palidece y amenaza con quedar, en el firmamento político español, y afortunadamente, como una estrella fugaz Pablo Sebastián PP donde Mariano Rajoy, con esta victo, ria, ha consolidado su liderazgo rodeado de un buen equipo de dirigentes y de gobierno, y se encuentra en condiciones de abordar una nueva etapa del PP que debería cristalizar en el congreso ordinario- -sin aplazamientos- -del Partido Popular, para renovar de una vez los equipos de dirección a favor de un giro al centro que le permita conseguir esos votos que le faltan para lograr una victoria decisiva en las elecciones generales, que ya están al llegar. Y cuando decimos al llegar no descartamos la posibilidad de que Zapatero decida, en las actuales circunstancias, adelantar las elecciones generales al otoño con varios objetivos: en primer lugar, frenar el impulso creciente del PP, evitando que Rajoy refuerce ahora su equipo de dirigentes con un giro hacia el centro. Pero también y, en segundo lugar, para evitar que crezcan en el PSOE las voces disidentes y aparezcan sobre la mesa los viejos cuchillos de los barones apartados o liquidados por Zapatero. El tercer argumento que se puede barajar en el palacio de la Moncloa a favor del adelanto electoral estaría basado en la fragilidad del proceso de negociación con ETA, porque a pesar de que el PP pierde posiciones- -y el Gobierno- -en Navarra y en Álava, los amigos nacionalistas del PSOE no salen bien parados y además, y sobre todo ETA y Batasuna, exigirán unas inmediatas y nuevas concesiones política para mantener vivo el proceso negociador L Partido Popular, con Mariano Rajoy a la cabeza, ha derrotado al PSOE de Zapatero en las elecciones municipales y se sitúa, por primera vez desde 2004, como primer partido de España en apoyo electoral con más de 150.000 votos sobre el PSOE. Esta victoria municipal, que en otros casos ha sido el preámbulo de la victoria final en las elecciones generales, responde en primer lugar a los graves errores del presidente del Gobierno, que ha dilapidado en tres años la ventaja obtenida en 2004, y de una manera más concreta y puntual, gracias al tirón electoral del PP en Madrid y en otras latitudes, donde los populares cuentan con destacados líderes y dirigentes autonómicos y locales, mientras que el PSOE ha sufrido la liquidación de sus mas notables dirigentes locales y autonómicos por decisión expresa de Zapatero, como ha ocurrido con Vázquez, Ibarra, Bono, Redondo y Maragall, entre otros. También la alta abstención ha jugado un papel determinante a favor del PP, pero esas ausencias están más relacionadas con el rechazo de muchos electores del centro y de la izquierda a la gestión de Zapatero, que con otros parámetros de orden circunstancial, como la ausencia de elecciones autonómicas tanto en Cataluña como en Andalucía, que son comunidades de gran influencia socialista. La victoria del PP, que ha desatado la natural euforia en el seno de este partido, tiene que ser administrada con cierta cautela por varias razones nada desdeñables. En primer lugar, porque los populares han perdido el Gobierno de Navarra y también el control de varias capitales importantes- -Vitoria, Jaén, Toledo, Mérida, etcétera- y en segundo lugar, porque la ventaja de votos nacionales alcanzados por el PP no es todavía suficiente para garantizar la consecución del Gobierno de España, sobre todo porque el PP no tiene, al día de hoy, una clara capacidad de diálogo y de pacto con los partidos nacionalistas y regionalistas que podrían darle a Rajoy la presidencia. Pero, a pesar de estas cautelas, el resultado electoral de ayer anuncia un hecho muy importante: el liderazgo de Zapatero palidece, se desinfla, y ello abrirá una seria crisis en el PSOE, donde el presidente del Gobierno asumió todo el poder tras liquidar a los barones del partido. Y esta situación se da, precisamente a la inversa en el seno del E El presidente Zapatero ha perdido las elecciones, y con ellas también ha perdido las primarias de las próximas elecciones generales y el plebiscito que subyacía sobre su política territorial, sobre el terrorismo y sobre la unidad de España y la convivencia de los españoles -por ejemplo a favor del acercamiento de Navarra al País Vasco- de lo contrario la banda terrorista volvería a romper el alto el fuego, como ya lo hizo el pasado mes de diciembre en el aeropuerto de Barajas. Y un nuevo atentado de ETA sería, sin lugar a dudas, la palanca decisiva para la derrota nacional del PSOE y el fin de esta larga y demencial escapada de Zapatero. El presidente Zapatero ha perdido las elecciones, y con ellas también ha perdido las primarias de las próximas elecciones generales y el plebiscito que subyacía sobre su política territorial, sobre el terrorismo y sobre la unidad de España y la convivencia de los españoles, que ha sido imprudentemente alterada desde el palacio de la Moncloa, con un claro desprecio a los signos y principios de la unidad e identidad nacional, así como con la reapertura del debate sobre la Guerra Civil, a través del proyecto de Ley sobre la Memoria Histórica, hoy empantanado en el Congreso de los Diputados, como en similar situación permanece el Estatuto catalán en el TC. Si difícil resulta para Rajoy alcanzar, desde la victoria obtenida ayer, la victoria en las elecciones generales, mas difícil aún le va a resultar a Zapatero recuperar el espacio que acaba de perder en estas elecciones que han dejado muy tocado su liderazgo, en todo el territorio nacional, y también en la escena internacional (a ver con qué sonrisa recibe en los próximos días a Sarkozy) La estrella de Rodríguez Zapatero palidece y amenaza con quedar, en el firmamento político español, y afortunadamente, como una estrella fugaz.