Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
36 INTERNACIONAL DOMINGO 27 s 5 s 2007 ABC HORIZONTE Ramón Pérez- Maura CREER LA PALABRA DE LOS ASESINOS n España sabemos bien lo que representa creer la palabra de los terroristas cuando dicen lo que han hecho o dejado de hacer con los representantes del Gobierno. Por eso probablemente podemos valorar mejor la gravedad del caso colombiano. Intentemos resumir. El presidente Uribe afronta una situación política cada vez más complicada por el escándalo de la parapolítica que toca directamente a su vicepresidente Francisco Santos Calderón y a su ministro de Defensa, Juan Manuel Santos Calderón- -primos hermanos de doble vínculo. Ahora, el vicepresidente Santos se ha visto acusado por el gran capo paramilitar Salvatore Mancuso de haberse reunido cuatro veces y de haber manifestado su voluntad de replicar el modelo paramilitar en Bogotá Como es lógico, la negativa del vicepresidente de la República debería pesar más que la acusación de un asesino como Mancuso. Ocurre en este caso que Mancuso está acogido a la Ley de Justicia y Paz que promulgó el Gobierno de Uribe. Y que esa ley le otorga enormes beneficios penitenciarios por colaborar con la Justicia que reducen su pena máxima a ocho años de cárcel. O sea, que la acusación que Mancuso ha hecho contra Santos- -y que no tenía necesidad de hacer- -si fuera mentira puede suponer la reversión del beneficio y pasarse entre rejas el próximo medio siglo. Por contra, si no hubiera lanzado las graves acusaciones contra el vicepresidente Santos, tendría todas las probabilidades de irse a casa en los albores de la próxima década. Resulta por lo tanto comprensible que sean muchos los que pongan en duda que Mancuso mienta cuando lanza las graves acusaciones que hace contra el vicepresidente y otras similares contra el ministro de Defensa. Habrá quien crea que es casualidad, mas resulta harto sospechosos que en medio de esta tremenda crisis, el viernes Uribe anunciara la liberación de guerrilleros de las FARC por razones que dará a conocer más adelante. ¿Por qué será que cada vez que Uribe tiene un grave problema saca un conejo de la chistera? E Un grupo de refugiados pasa por un puesto de control del ejercitó libanés a la entrada del campo de Nahr al Bared AP El Líbano, en la encrucijada El Gobierno libanés se encuentra acorralado entre el riesgo de perder el pulso con los rebeldes palestinos y el peligro de desatar la furia chií si vence s Se espera la decisión de la ONU sobre el Tribunal Internacional que juzgaría el asesinato de Hariri LAURA L. CARO ENVIADA ESPECIAL TRÍPOLI (LÍBANO) Cuando el viernes por la noche, el jeque Hassán Nasralah irrumpía en la crisis de Nahr al Bared advirtiendo al Gobierno que no aceptará una operación militar que arrase el campo de refugiados, y con ella, a miles de civiles palestinos, el jefe del Partido de Dios- -el implacable líder de la oposición y del Ejército miliciano que en 2006 derrotó a Israel- -no se estaba alineando ni mucho menos con los yihadistas suníes de Fatah al Islam atrincherados en Nahr, sino dando otra vuelta de tuerca al Ejecutivo enemigo de Fuad Siniora. El tambaleante, desgastado y frágil Gabinete de los antisirios, que sigue recibiendo toneladas de armamento de EE. UU. para reforzar a sus tropas frente a los insurgentes, ha quedado acorralado entre el riesgo de perder el pulso con los rebeldes de Nahr, si no actúa para neutralizarlos, y el peligro de desatar la furia chií si lo hace. Entre la espada de Fatah al Islam y la pared de Hizbolá, que esta vez ha recurrido a su papel jomeinista de gran protector palestino para obstaculizar las intenciones de Siniora. Una posición comprometida, que amenaza con poner en evidencia una vez más la flagrante debilidad del Gobierno y la estrechez de su margen de maniobra justo cuando el Líbano está a las puertas de una decisión política que amenaza tormenta: el Consejo de Seguridad de la ONU votará mañana, una resolución que facilitará, según se apruebe o no, la creación del Tribunal Internacional encargado de juzgar el asesinato de Rafik Hariri. Un juicio ansiado por las fuerzas antisirias con el apoyo norteamericano, británico y francés, pero largamente rechazado por Hizbolá, que ha llegado a insinuar el estallido de una guerra civil si llega a constituirse esta corte que, según dicen, sólo será una herramienta política para perseguir a sus aliados del régimen de Damasco. A Hizbolá no le interesa que se fortalezca el Gobierno en este momento crítico en el que la ONU tiene que decidir sobre el Tribunal Internacional. Están dispuestos a sacar rédito político de la crisis de Nahr poniendo a Siniora contra las cuerdas, pero eso no quiere decir que Nasralah se haya colocado del lado de Fatah al Islam Son palabras de Javier Martín, autor del libro Hizbolá, el brazo armado de Dios que descarta por impensable que el jeque se haya expresado en contra de una acción militar total en Nahr para amparar a los rebeldes suníes. Hizbolá tiene una agenda nacional completamente centrada en el Líbano, y su lucha es política; Fatah tiene una agenda internacional y su lucha es religiosa, yihadista, la de Al Qaida... Ambos pertenecen a dos ramas del Islam, pero divergentes: la Chía y la Sunna son como el polo norte y el polo sur, en ambos hace frío pero están en lados opuestos del planeta. Además, -subraya el experto- -Nasralah siempre ha dejado claro que no quiere yihadistas en el Líbano, pero también que no quiere sangre libanesa para conseguirlo La clave. en la que se entrecruzan la vocación del jeque de poner en un aprieto al Gobierno y sus deseos de quitar en medio a Fatah al Islam. está en su propuesta de hacer que ambos claudiquen a través de lo que ha llamado un acuerdo político Una fórmula lanzada en su discurso del viernes, detrás de la que podría esconderse su gran jugada: que Fuad Siniora se pliegue a aceptar un Tribunal Internacional con competencias reducidas, según las condiciones que viene reclamando Hizbolá, o incluso que empiece a renunciar a la Corte, y a cambio- -añade Javier Martín- -Nasralah le pagará pidiendo a las facciones palestinas reconocidas que saquen de los campos de refugiados a los yihadistas Una decisión clave Las declaraciones de Nasralah no indican un apoyo a los suníes, sino otra vuelta de tuerca al Ejecutivo de Siniora Su estrategia pasa por hacer que tanto el Gobierno como Fatah al Islam claudiquen a través de un acuerdo político ABC. es Vídeo e imágenes de los ataques al campo de refugiados en abc. es internacional