Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
26 5 07 GASTRONOMÍA Puro malta Botas de Jerez para el mejor whisky La industria del Malta escocés tiene uno de sus pilares puntales en el roble de Galicia y en las botas de los vinos de Jerez. Macallan no sería el whisky que es sin España, pues es la única destilería escocesa que emplea las botas del Oloroso para hacer su bebida POR CARMEN FUENTES FOTOS ABC Tradición Beber con arte Los malta representan únicamente el 3 por ciento del mercado del whisky pues son para gente que los disfruta. Todos son coupages y han sido mezclados por un experto. Como poco, resulta curiosa esa alianza entre Andalucía y Escocia. ocos bebedores de whisky de malta, y en concreto los de Macallan, saben que ese sorbo exquisito con el que se deleitan tiene mucho que ver con España. Porque España no será especialista en maltas pero sí en las maderas de roble con que se hacen las botas donde se elaboran los vinos de Jerez y donde luego este malta coge los apreciables aromas que hacen de él, dicen, el mejor del mundo. Las características del roble español hacen que su fusta sea la más valorada. Cada temporada, George Espie, uno de los mayores expertos mundiales en madera, busca entre las botas de los vinos de Jerez para comprar las mejores. Las botas que interesan a Espie tienen detrás el proceso de talla de la madera y preparación de planchas de los maestros toneleros de Jerez, artesanos que llevan desde finales del XVIII dedicados, generación tras generación, a estos menesteres. Cada invierno, tras la subasta de las maderas, éstas van al aserrador para formar las duelas, y una vez secas (unos 6 meses) se envían a Jerez. Tras otro secado (la madera siempre tiene que tener una humedad entre el 12 y 16 por ciento) y donde se fabrican las botas de 500 litros, que envejecerán los olorosos secos durante, al menos, dos años. Transcurrido ese tiempo, tras el tostado interior de la madera (para limpiarla de impurezas y eliminar los azúcares y los aromas a tofes y a vainilla) que cambia su química interna para añadir un valor excepcional al proceso del whisky, las botas se trasladas a Escocia para que allí madure lentamente el Single Malt P La tala de robles La tala de robles no implica la deforestación de los bosques gallegos, pues se hace de forma ecológica, es decir, plantando por cada árbol talado un mínimo de diez, que son los brotes que han germinado y que estaban esperando para desarrollarse. Como el roble crece muy despacio y para que sea válido su grosor (ha de tener un mínimo de anillas que se van formando en un periodo de tiempo) hay que esperar entre 90 y 150 años. Cada año se realizan unas 20.000 barricas, procedentes de unos 10.000 árboles, lo que supone una inversión anual en nuestro país de entre 15 y 20 millones de euros. De las casi 20.000 botas anuales que se hacen en Jerez, el 95 por ciento va a Callagan. La selección de la madera es fundamental si se quiere preservar la bebida durante su envejecimiento (un mínimo de 12 años) sin riesgo de fisuras o de excesiva evaporación, y para que el espirituoso siempre tenga idénticos textura, color y fragancia. Los robles- -dice Espie- -son fundamentales para el whisky, y para el de malta no hay ninguno como el español. Francia tiene las mismas especies pero dicen otras cosas. Tenemos los Quercus de Galicia y los Petrea de Asturias y Cantabria. Sus anillos (que marcan la edad) dan sabores a picante, a taninos, a resina, a frutos frescos, a uvas pasas... Y le dan más color que el roble americano Hasta los años 60 estas botas se compraban en Escocia porque las bodegas de Jerez llevaban en ellas sus vinos para el mercado inglés y una vez allí los embotella- La colección Fine Rare The Macallan 1926- 75 está valorada en 25 millones de euros ban. Al no embotellar ya en Edimburgo, a los fabricantes de whisky no nos ha quedado más remedio que acudir a Jerez asegura George Espie, quien añade que los primeros sabores fuertes del roble los adopta el oloroso y llegan muy atenuados al whisky. Pero el malta también se apropia de la huella ha dejado el oloroso: aroma de pasas, frutos secos, ahumados y especias. Hemos probado hacer whisky con todos los vinos de Jerez, pero nada como los aromas de las botas del oloroso. Es lo que da a nuestro whisky su toque especial asegura Espie. No en vano es el whisky más caro del mundo, y la Colección Fine Rare The Macallan 1926- 75, valorada en 25 millones de euros ha sido galardonada por la Reina de Inglaterra. The Callagan es la marca que más premios ha recibido en el mundo. Un botella de 1926 alcanzó en subasta el precio récord de más de 50.000 euros. The Callagan produce 440.000 cajas de 123 botellas. Dependiendo de las barricas, hay añadas muy especiales y el whisky llega a permanecer en ellas hasta 50 años. Doce años de proceso Los robles- -dice Espie- -son fundamentales para el whisky, y para el de malta no hay ninguno como el español. Francia tiene las mismas especies, pero dicen otras cosas