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6 OPINIÓN SÁBADO 26 s 5 s 2007 ABC AD LIBITUM ¿VOTAR O NO VOTAR? OS invita la legislación electoral vigente- -tan imperfecta, tan indeseable- -a que hoy dediquemos la jornada a la reflexión. Será para que, después de lo oído en estas últimas semanas, recuperemos el resuello y podamos, mañana, acudir a las urnas. Personalmente le tengo más respeto al talento que al BOE y, en consecuencia y si brilla el sol, en lugar de reflexionar tomaré un vermú con aceitunas en cualquiera de las terrazas con las que Madrid premia a sus vecinos. Como nos enseña don Miguel de Unamuno, la introspección engaña mucho y, llevada a un extremo, produce un verdadero vicio M. MARTÍN de conciencia FERRAND Un ejercicio de obediencia cívica, de acatamiento ciego de lo establecido, sólo podría invitarnos a meditar, dado el contenido de la campaña que se cerró anoche, sobre si votar a Mariano Rajoy o a José Luis Rodríguez Zapatero y, según creo, no es eso de lo que ahora se trata. Incluso si escuchamos a Esperanza Aguirre cuando, en pleno mitin, nos empuja a las urnas porque hay que decir ¡no! a la política antiterrorista de Zapatero no debemos llegar a otra conclusión diferente. ¿Será que los líderes, los unos y los otros, se han equivocado de carpetas en sus tournées electoreras y nos han anticipado las pláticas previstas para dentro de menos de un año o, si fuese menester para la supervivencia política de Zapatero, de menos de seis meses? Los aparatos de los partidos, esa grave enfermedad que asfixia nuestra democracia, ya cortita de fuelle, necesitan justificar su existencia y sus salarios. Cuanto llega la ocasión se desmelenan y lucen, o inventan, la grandeza de sus jefes. Para hablar de un parquímetro en la calle Fuencarral, pongamos por caso, hacen falta poco más que unos candidatos a la Alcaldía, siameses inseparables de sus compañeros de lista, dispuestos a valorar sus ventajas e inconvenientes desde la perspectiva del bienestar ciudadano. Sólo los grandes temas, de la definición territorial del Estado a la erradicación del terrorismo, justifican los muchos millones y muchísimos paniaguados que viven de las organizaciones partitocráticas. Más, incluso, de quienes lo hacen con cargo a una ONG. No hay mucho que reflexionar. La mayoría del censo no acudirá mañana a las urnas, faltan estímulos. La mayor parte de los restantes votará a los suyos sin mayores miramientos. Entre nosotros funciona mejor la adhesión que la razón y el prejuicio que el análisis. En Madrid, por ejemplo, todos cuantos se presentan, a la Asamblea o a los Ayuntamientos, merecen un voto honrado. Todos menos Miguel Sebastián, que ha exhibido su catadura y, en sus modos, nos ha advertido del peligro que significa. Aun así tendrá muchos votos. La reflexión no modifica conductas y, volviendo al maestro Unamuno, nadie está más sujeto a faltas y errores que quienes se rigen por la reflexión. O por la costumbre, añado yo. EL BESO DE CLOONEY Y EL ESNOBISMO ben ser leídos para poder presumir de ellos y la pinON infinitas las formas absurdas, extravagantura, no. tes o estúpidas de gastar el dinero. Cada uno de Y que, por supuesto, los libros pueden ser reproducinosotros es capaz de aportar unas cuantas decedos y las pinturas, no. Mejor dicho, que existe un connas de sugerencias. El jueves, una mujer pagó 260.000 vencionalismo social según el cual la belleza de una euros por un beso de George Clooney, demostrando pintura no puede ser igualmente admirada, disfrutada que la igualdad de género también ha llegado a la cay reconocida en una reproducción, por mucho que las pacidad de disparatar ante un bello ejemplar del sexo técnicas de reproducción actuales permitan obtener rocontrario. Lo destinó a obras de caridad, lo que dejó el thkos o picassos idénticos a los que pintaron los asunto en ridícula frivolidad con causa o en maestros en su momento. Como si José Ortega y causa anegada de frivolidad. Gasset tuviera que leernos personalmente La La gran mayoría de los consumos exorbitanrebelión de las masas para aprender, para retes no tienen causa. Pero algunos sí que tienen flexionar, para disfrutar intelectualmente con discurso. De respetabilidad y de profundidad su vibrante inteligencia e innovación, con la reintelectual. Como el mercado del arte del cual volución de ideas que fue capaz de protagonizar. pienso, al igual que José Javier Esparza, autor O como si la diferencia entre la posesión de de Los ocho pecados capitales del arte contempoun picasso original y de una reproducción fueráneo, que su mayor impostura es el precio. Y EDURNE ra una cuestión de sofisticación intelectual y su segunda mayor impostura, añadiría, el disURIARTE no de mero volumen de la cuenta corriente. El curso, el que mide la genialidad y la excepcioproblema de este mercado del esnobismo es que una nalidad creativa por el dinero. Cuando una y otra cobuena parte de la gente piensa que se trata de lo primesa tienen poco que ver. ro más que de lo segundo. Quizá porque las ventas y suLa semana pasada, un miembro de la familia Rocbastas de arte aparecen en los lugares equivocados en kefeller vendió una obra de Mark Rothko por 72,8 milos medios de comunicación. En las páginas de Cultura llones de dólares. Fue un gran negocio si tenemos en y no en las de Negocios, o en los suplementos de fin de secuenta que lo compraron en 1960 por menos de 5.000 dómana, junto a los yates, las mansiones, los jets privados lares. Seguramente, la venta del N 5, 1948 de Poo los relojes de lujo, allí donde se enmarcan esos setenta llock por 140 millones de dólares, o de Mujer III de millones de Rothko que tienen poco que ver a estas altuDe Kooning por 137,5 millones, o de Muchacho con piras de la subasta con la cultura y con la creación, e inpa de Picasso por 95 millones, fueron negocios igualcluso con el propio autor. mente inteligentes y fantásticos. Es posible que, cuando pintaba, Rothko pensara alLo que ocurre es que este boyante negocio está sosgo parecido al diseñador Philippe Stark. Se lo decía a Fetenido en un esnobismo muy semejante al de todo el rrán Adriá en un diálogo que mantuvieron para El Semercado del lujo, con la diferencia de que pretende manal: Estoy diseñando un megayate de dos millones no estarlo. Y con un gran éxito en esa pretensión. La de dólares; pero prefiero el diseño que hice de un cepidiferencia principal entre los veinte o veinticinco llo de dientes. Cuando la gente habla de materialismo, euros que puede costarnos una obra de Vargas Llosa yo lo hago de inmaterialidad. Cuando hablan de arquio una de Ortega y Gasset y los 72 millones de dólares tectura, yo hablo de felicidad Si esto fuera una cuesde la pintura de Rothko no es que la creación del últitión de creación, el cepillo de dientes de Stark debería mo sea más excepcional que la de los dos primeros, sicostar bastante más que el yate. Según el autor, que no no que la pintura puede ser exhibida en una pared y según el mercado. los libros, es una pena, no. Aún más, que los libros de- N S