Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
92 VIERNES deESTRENO VIERNES 25 s 5 s 2007 ABC NOVEDADES EN DVD POR J. I. GARCÍA GARZÓN BANDA SONORA Tuya siempre Rhino José Reinoso, Horacio Fumero Tuya siempre la película de Manuel Lombardero, transcurre en el umbrío y translúcido ambiente de un club de jazz de Barcelona. Resulta lógico, por tanto, que su banda sonora bucee en ese mundo y se impregne de sus negruzcos colores. El pianista uruguayo José Reinoso y el contrabajista argentino Horacio Fumero firman la música de esta película (premiada en el Festival de Málaga) que el propio Reinoso divide y distingue: los temas que los protagonistas de la película interpretan POR JULIO BRAVO en vivo en el club de jazz, la música que suena en éste y la banda sonora propiamente dicha. Toda tiene, sin embargo, un inconfundible perfume jazzístico, donde el teclado (José Reinoso es un excelentísimo y sensible pianista) se erige en el verdadero protagonista de la banda sonora, en la que participan también la magnífica cantante Caroline Henderson, el brillante trompetista Raynald Colom y el sensacional armonicista Antonio Serrano Brick Interesante y muy original propuesta la de Rian Johnson, que en su primer largometraje une en el mismo envite el cine policial y el pulso de las películas de ambiente juvenil para dar una nueva vuelta de tuerca al género detectivesto y, al tiempo, rendir homenaje a la obra de Dashiell Hammet. Los galardones conseguidos el año pasado en los festivales de Sundance, Sitges y Cognac, entre otros, ratifican lo atractivo de este filme que narra las indigaciones de un estudiante tras encontrar a su novia muerta; las pesquisas le conducirán al submundo oscuro del instituto en el que está matriculado. La edición coleccionista contiene muy interesantes extras. Versus (21,95 euros la edición coleccionista y 17,95 la sencilla) El regreso Tras lograr la popularidad como Buffy, la cazavampiros protagonista de una serie televisiva que se prolongó de 1997 a 2003, la actriz californiana Sarah Michelle Gellar debió coger gusto al escalofrío, pues intervino en títulos como Sé lo que hicisteis el último verano Scream 2 y las dos entregas de El grito Reincide ahora, a las órdenes de Asif Kapadia, en una terrorífica historia sobre una ejecutiva atormentada por las pesadillas en las que contempla el asesinato de una mujer. Una entretenida película que encantará a los adictos al género y que incluye un final alternativo eliminado del montaje final, pues los productores pensaron que daba demasiado miedo. Universal (19,95 euros) Ladd Lake Alan Ladd y Veronica Lake, astros brillantes aunque sin llegar al rango de grandes estrellas en el universo hollywoodense, formaron pareja cinematográfica en cuatro ocasiones, tres de ellas en los territorios del cine negro. Vellavisión edita dos esas películas, pequeñas joyas del género, rodadas con la eficacia y la economía expresiva características de los mejores títulos de la serie B. De 1942 es El cuervo que es como se tituló en España This Gun for Hire de Frank Tuttle, adaptación de una novela de Graham Greene. Fechada en 1946, La dalia azul de George Marshall, cuenta con guión de Raymond Chandler. Dos filmes tan atractivos como estimables. Vellavisión (11,95 euros cada título) TO BE CONTINUED Toni García LUZ QUE SE ESCONDE ra sábado (creo) y pesqué por casualidad en Canal un documental sobre la vida y milagros de Annie Leibovitz. Lo cierto es que me quedé totalmente enganchado al tema, no porque fuera especialmente cinematográfico ni porque su realización me resultara atractiva, sino simplemente porque la Leibovitz siempre me ha parecido fascinante. Probablemente, una de las fotógrafas que mejor ha captado el espíritu del espectáculo (llámese música o cine) y sin duda un icono del estilo. La fotografía es uno de los grandes secretos del cine desde los tiempos de Greg Toland o James Wong Howe, y sin embargo jamás he conseguido entrevistar a un director de fotografía. He entrevistado a actores, actrices, productores, compositores, guionistas, diseñadores de producción, montadores, directores, estilistas, maquilladores, responsables de efectos especiales y hasta una vez al tipo que le llevaba el café a Anthony Hopkins, pero nunca a un director de fotografía. La verdad es que nunca me he planteado por qué sucedía esto hasta que el otro día me quedé anonadado contemplan- E do las fotos que la Leibovitz le hizo a su compañera sentimental, la maravillosa Susan Sontag, poco antes de la muerte de ésta. Me acordé de la cantidad de veces que la luz ha marcado una película: la hora mágica de Néstor Almendros, el minimalismo de Janusz Kaminsky para las películas gigantes de Spielberg, el preciosismo de Dante Spinotti para Michael Mann, los escalofríos que produce la obra de Darius Khondji, la maestría de Conrad L. Hall (que sería Camino a la perdición sin el trabajo de este ge- Annie Leibovitz siempre me ha parecido fascinante. Probablemente, una de las fotógrafas que mejor ha captado el espíritu del espectáculo, y sin duda un icono del estilo Annie Leibovitz, ante su retrato de Demi Moore embarazada AFP nio del contraste) o la belleza indescriptible de la oscuridad de Michael Ballhaus (aunque algunos- -entre los que me cuento- -consideren una película tan poco oscura como Los fabulosos Baker Boys una de sus obras cumbre) Sin embargo, y a excepción de Vittorio Storaro (el señor que movió los hilos en Apocalypse Now cuando estuvo en Venecia para presentar una exposición y el libro dedicado a su carrera (concedió dos o tres entrevistas y se marchó con viento fresco) ninguno de ellos ha sido esclavo de mi grabadora ni por un minuto. Quizás sea, como dijo Sam Mendes, porque todo lo que tienen que explicar lo especifican en cada escena, no se puede explicar la magia con palabras, perdería su encanto A lo mejor tiene razón Mendes, pero seguro que a muchos les gustaría oír lo que algunos de estos monstruos tienen (o tenían) que decir, así que espero que un día de estos el festival de San Sebastián tire de contactos, se saque una retrospectiva de la manga e invite a un montón de genios a que expliquen el secreto de su varita mágica. Mientras tanto, recomiendo a todo bicho viviente con televisión de pago que no se pierda el documental de la Leibovitz: no tiene desperdicio.