Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 25 s 5 s 2007 VIERNES deESTRENO 91 FESTIVAL DE CANNES Gritos en el pasillo España 2007 80 minutos Género- -Animación Director- -Juanjo Ramírez Pretecnología manisera JAVIER CORTIJO He aquí un filme que podía haberse gestado en alguna clase de manualidades de EGB o entre cañas y panchitos un sábado tontorrón. Porque Gritos en el pasillo es, ni más ni menos, la primera película protagonizada por cacahuetes. Cacahuetes, sí. Hombre, cierto que Alexander Alexeieff hacía animación con alfileres en los años 30, pero esto es otra cosa, ya que los manises se expresan peor que los monigotes de South Park aunque podría colar como homenaje a las marionetas escayoladas de Jiri Trnka. Porque de guiños friquis va la cosa, ya que el argumento tira del terror de la Hammer y hasta del giallo de Argento, aunque la sombra de Aardman es alargada. Algunas cositas tienen gracia (las mascotas de los cacahuetes son perros- pistachos) pero la monotonía provoca incluso fantasías con palomitas de maíz. Eso sí, como ultrarareza, aceptada la guasa. Brad Pitt y Angelina Jolie, ayer, antes del estreno en Cannes de Ocean s 13 AFP Ocean s 13 el casino de Al Pacino Los pronósticos de la competición se complican más con la entrada del ruso Sokurov y el coreano Lee Chang- Dong E. RODRÍGUEZ MARCHANTE ENVIADO ESPECIAL CANNES. Aceptaríamos que el trece es un número como cualquier otro, si de paso también consideráramos a Soderbergh un director como otro cualquiera. Pero eso es imposible: Soderbergh es el más raro incluso en una jornada en la que comparte pantalla con el ruso Sokurov y el coreano Lee Chang- Dong. Soderbergh es extremadamente singular aunque haga una película en serie como esta Ocean s 13 que no ha de traerle, por lo que se ve en ella, mala suerte, al menos en lo tocante a la taquilla. Lo de siempre, con los de siempre, y a su modo rápido, atractivo y funcional, como un spot con la incorporación estimable de Al Pacino y Ellen Barkin y la broma de que la crujiente actriz tiene una escena ardiente y agotadoramente carnal, pero no con Pacino (como en alguna otra sublime ocasión) sino con el palote de Matt Damon. Conclusión: lo que podría haber sido un atracón, se queda en un mero atraco: para variar, la banda de Ocean roba en un casino, que debe de ser verles por allí, por Las Vegas, y cerrar las puertas a cal y canto. De haber sabido aquel Rat Pack de Sinatra y compañía lo que estiraba esta goma, seguro que no se hubieran muerto todos tan jóvenes ni tan tiesos. De esta película, Ocean s 13 lo mejor que se puede decir es esa vieja frase de guerra del cinéfilo: pues, si hay que verla, se ve Pero la competición sigue tozudamente soltando películas ambiciosas y con la mano abierta tras la Palma de Oro. Las dos últimas en salir también la quieren. Alexandra traía la firma siempre amenazante de ese director ruso, Sokurov, que es el reverso de la alquimia, pues convierte en plomo el oro. Aquí, en efecto, tenía oro entre las manos, aunque afortunadamente no lo abarata del todo. Una anciana va hasta Chechenia para ver a su nieto, un oficial ruso destacado allí; la presencia de esa mujer entre los soldados y las gentes del pueblo deshace momentáneamente la hostilidad que se vive allí. Se le queda a Sokurov algo corta de intenciones su historia, pues tanto el personaje como la actriz que lo interpreta (la fabulosa Galina Vishnevskaya, viuda de Rostropovich y soprano del Bolshoi) deberían de haber tenido algo más de anchura en el guión, y no sólo presencia, o un texto con algo más de alimento que frases como las armas no es lo que hace fuertes a los hombres y cosas así. Fiel a sus modos, Sokurov prefiere remolonear alrededor del grano que ir directamente a él por algún camino desconocido e interesante. Aunque, para ser justos y para ser suya, Alexandra es una película muy estimable. La coreana Secret sunshine aportaba una mirada completamente diferente: presenta a un personaje extremadamente entrañable, una mujer que se ha quedado viuda con su hijito y que se traslada a vivir al pueblo donde nació su marido, y que se irá descomponiendo a medida que la historia da saltos bruscos de género en género, y el argumento se enreda como la cuerda de una peonza. Es admirable el modo en que Lee Chang- Dong tiene confundido al espectador con una comedia vitalista un segundo antes de ofrecerle un thriller e inmediatamente pasar a un drama existencial y luego otra vez a la comedia, para después... El director y su película quieren a sus personajes, aunque los tratan a patadas: a ella, pobre, le aguardan tres o cuatro buenos campanazos, y al otro personaje todavía más entrañable que interpreta Song Kang- ho (el protagonista de The host pues lo usa más o menos de badajo. Total, que quedan apenas tres o cuatro películas por ver de la competición, y esto no se aclara en absoluto, pues no habrá menos de media docena larga con aspiraciones y cualidades para llevarse el gran premio. El jurado que preside Stephen Frears debe de estar en puras ascuas. Más información sobre el festival: http: www. festival- cannes. fr 2 rivales casi iguales España 2007 96 minutos Género- -Comedia Director- -Miguel Ángel Calvo Buttini Actores- -Andoni Gracia, Txema Blasco, Teresa Gimpera Política de andar por casa J. M. CUÉLLAR En esta serie de coincidencias, película de políticos en época de elecciones, uno no puede evitar torcer el gesto del oportunismo. Y de ahí a mirar con algo más que reojo es todo uno. La idea, que está bien tirada (gemelos enfrentados por mor del cargo presidencial) está resuelta de forma un tanto burda, simplista, sin aristas y, lo peor, sin relieves. Afortunadamente, se deja ver sin contratiempos por el revestimiento que el director ha hecho de toda la proyección: una apacible relación entre los gemelos con la relajante base que le da la vida rural y un entorno familiar muy placentero. Pero en cuanto a cine en sí, sólo una resolución facilona sin más historia. La influencia E. R. M. La última de las películas españolas en proyectarse en esta edición sexagenaria de Cannes se ha podido ver en la sección de La Quincena; se titula La influencia la dirige Pedro Aguilera y es con la que debuta en el largo. Un debut potente, pues La influencia que también podría haberse titulado el ambiente trata de eso, de cómo el aire se impregna de algo positivo o negativo y lo traspasa a sus moradores. Aquí los moradores de ese aire son una mujer sola y sin suerte y sus dos hijos, que habrán de construírsela, tal y como la moral (o moraleja) de la historia sugiere. Aguilera practica un cine escueto, directo y seco, construido con la bronca interior de los propios personajes, profundamente pesimista y poco compasivo con ellos, e interpretado por actores no profesionales. Al ser primera película, opta a ese importante premio que se llama Cámara de Oro.