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ABC VIERNES 25 s 5 s 2007 INTERNACIONAL 37 Bush quiere más presión sobre Irán por la vía de las sanciones El presidente insiste en que este verano va a resultar sangriento y decisivo para Irak PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. El presidente Bush, ante los inquietantes datos confirmados sobre el contumaz desafío nuclear planteado por Teherán, anunció ayer su intención de aumentar la presión sobre el gobierno de Irán por la vía de las sanciones en el marco de Naciones Unidas. A juicio de Bush, el mundo ha hablado y ha dicho claramente que nada de programas de armas nucleares, y a pesar de eso están ignorando constantemente estas demandas Tras haberse comprobado que Irán ha solventado problemas tecnológicos en su programa de enriquecimiento de uranio y se encuentra en una acelerada senda que le permitiría producir armas nucleares en el plazo de tres a ocho años, el presidente Bush confirmó una nueva ofensiva diplomática con los aliados en Europa para desarrollar adicionales sanciones Esfuerzo- -que coincide con una reforzada presencia militar del Pentágono en el Golfo Pérsico- -en el que también se piensa solicitar el respaldo de los reluctantes gobiernos de China y Rusia. El Consejo de Seguridad de la ONU ya ha impuesto contra Irán dos rondas de limitadas sanciones, en diciembre y en marzo, por negarse a suspender su programa de enriquecimiento de uranio. Ante todas estas presiones, Teherán insiste en que está legitimado para crear un programa nuclear con fines energéticos, optando por limitar el acceso a sus instalaciones de los inspectores de la Organización Internacional de la Energía Atómica. En su conferencia de prensa formal número 35 como presidente, Bush también expresó su satisfacción por la inminente aprobación parlamentaria de un nuevo paquete presupuestario para gastos bélicos que no incluye un calendario de retirada de Irak. Votación que coloca en un dilema especialmente complicado a los congresistas demócratas con aspiraciones presidenciales como Hillary Clinton, más presionados que nunca para sintonizar con el voto pacifista especialmente relevante en las primarias de su partido. A juicio de Bush, este verano se plantea como sangriento y decisivo para determinar el futuro de Irak, sobre todo cuando el Pentágono culmine a mediados de junio el envío de refuerzos ordenado por la Casa Blanca. En este sentido, el presidente anticipó más bajas iraquíes y estadounidenses durante las próximas semanas y meses, por lo que debemos facilitar a nuestras tropas los fondos y recursos que necesitan para prevalecer Insistiendo en su retórica de que es mejor luchar contra el enemigo allí que aquí en referencia a Irak como el frente central de la lucha contra la amenaza del terrorismo islamista. Bush, ayer durante su comparecencia ante los medios EPA La papeleta de Irak