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ABC JUEVES 24 s 5 s 2007 Choque sangriento en el Líbano INTERNACIONAL 35 La maldición de huir dos veces La masacre de Nahr al Bared ha condenado al éxodo, otra vez, a muchos palestinos que llegaron huyendo de Israel. Se refugian en el imaginario consuelo de que hay un culpable: el Ejército, que los acosa por su pasado judío POR L. L. CARO BADAWI. Esto es peor que la Nakbha, mucho peor que la Nakbha que me obligó a emigrar al Líbano. Yo no puedo explicarle mis sentimientos: hablamos con el Ejército tres veces, y en cuanto cerramos tres acuerdos de tregua, al poco nos bombardearon a todos... A Ali Abu Khurj, maestro de la escuela de Nahr el Bared durante 43 años, se le vienen encima las emociones y los abrazos de sus alumnos a su llegada al campo de refugiados de Badawi, donde a media mañana de ayer se desencajaba con la angustia insoportable de un segundo éxodo. El primero, el que le llevó fuera de su aldea, de Safuri, próxima a Nazaret, cuando la Nakbha- -el desastre -con Israel de 1948. El segundo, el del martes, cuando tuvo que huir con los suyos de noche y el alma pendiente de un hilo. El que le separó- un milímetro y un segundo cuenta atropellado- -del proyectil que quebró su casa y le echó de Nahr el Bared como si fuera un perro Ali Abu Khurj forma parte de esa gran familia triste palestina de los malditos sin tierra que han tenido que huir dos veces. En el 48, ahora en 2007. Porque malditos se lamentaban ayer amontonados en los suelos de las escuelas de Badawi, vagando desesperados al sol del patio, tirados en el Hospital de Safed del Creciente Rojo Mohammed, salido de Palestina en el 48 60 años aquí, y en dos segundos se ha ido todo... gritaba- o la vieja Huda Abdalá, que era muy pequeña cuando tuvo que abandonar Safed y ayer se rompía viéndose llorar de nuevo lágrimas de niña por su destino maldito de errante. Doble refugiada, doble dolor, pero que la mayoría de los sacados por la fuerza de Nahr el Bared han convertido en una suerte de odio cósmico al Ejército del Líbano, que al fin y al cabo, es quien disparó contra sus casas. En busca de los yihadistas rebeldes de Fatah al Islam, pero agujereando sus casas. Y mandándoles a ellos de paso a vagabundear nómadas por el vecino campo de refugiados de Badawi, donde han ido a parar más de 5.000 habitantes palestinos de Nahr al Bared. Refugiados palestinos huyen de Nahr al Bared durante el alto el fuego de ayer EPA El Ejército libanés lanza un ultimátum: rendición o muerte Los yihadistas de Fatah al Islam replican que lucharán hasta la última gota de sangre y que pueden resistir 9 meses LAURA L. CARO ENVIADA ESPECIAL TRÍPOLI. Rendición o muerte. El Ejército libanés empezó a desplegar a mediodía de ayer numerosas unidades de combate en los muros adyacentes de Nahr al Bared en previsión de una segunda oleada de acciones militares destinada a aniquilar al grupo yihadista Fatah al Islam, que desde la trinchera de dos kilómetros cuadrados en que han convertido el campo de refugiados palestino, juraba ayer que combatirá hasta la última gota de sangre Respetaremos la tregua, pero no nos rendiremos. Si nos atacan, combatiremos hasta el final reiteró el portavoz Abu Salim. Además, anunció que el grupo conserva capacidad para continuar la lucha por otros nueve meses y llevarla fuera de Nahr al Bared. El refuerzo de las posiciones de las Fuerzas Armadas en el perímetro del campo se producía a la vista de miles y miles de vecinos que ayer aprovecharon una jornada de tregua efectiva para huir. Camiones con sacos terreros, barandillas, decenas de soldados y tanquetas artilladas se aproximaban al campo mientras la cadena libanesa LBC daba cuenta de negociaciones entre el Gobierno de Fuad Siniora y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) para permitir de forma extraordinaria la penetración masiva de las tropas en Nahr al Bared en busca de los guerrilleros. Un asalto que supondría la primera entrada de soldados del Líbano en un campo de refugiados desde el acuerdo adoptado en El Cairo en 1969, que declaraba inaccesibles al Ejército los catorce establecidos a lo largo de todo el país, hasta hoy controlados por las facciones políticomilitares palestinas. Las declaraciones del ministro de Defensa, Elias Murr- no negociaremos con un grupo de criminales, su destino es la detención, y si se resisten, la muerte- -y las de una fuente militar que prefirió conservar el anonimato- el asunto no ha terminado, sólo terminará con el fin de esta banda -abonaban la teoría de que la calma, ayer sólo era el preludio de una nueva ofensiva. De hecho, el máximo representante de la OLP en el Líbano, Abbas Ziki, declaró que no se opondría a un asalto, si antes se evacúa a los 20.000 civiles que quedan en Nahr al Bared. Nosostros dijimos que Líbano era soberano, y apoyaremos cualquier decisión que considere de su interés Los uniformados encargados de custodiar el acceso al campo se emplearon ayer en impedir la entrada de vecinos que rogaban volver a su casa para buscar documentos o enseres de valor. Al menos cinco heridos por una maleta bomba en Aley, al este de Beirut, de mayoría drusa y antisiria En todo caso, numerosos miembros armados vinculados a Al Fatah- -aunque desvinculados, públicamente, de los rebeldes de Nahr- -se encuentran ya dentro del campo y no se descarta que sean ellos quienes se ocupen subsidiariamente de reducir a los guerrilleros. El propio jefe de Fatah en Líbano, Sultan Abu Aynain, no excluyó ayer que su movimiento intervenga militarmente contra Fatah al Islam. A última hora de ayer, una maleta bomba- -colocada a la entrada de un edificio residencial- -causó, al menos, cinco heridos, en Aley, una ciudad turística al este de Beirut, de mayoría drusa y antisiria. Al cierre de esta edición, ningún grupo había asumido su autoría. Fatah al Islam reivindicó otros dos atentados en Beirut- -uno, el domingo, y otro, el lunes- pero luego lo desmintió. La OLP entra en Nahr el Bared La vieja Huda no entiende de ejércitos, pero los de Fatah al Islam siempre le dieron mucho miedo Los de Fatah al Islam nunca han estado en el campo de refugiados, sino alrededor. En Nahr sólo había familias con niños. ¡Los medios no dicen la verdad! El Ejército trata de justificarse pero no les persiguen a ellos: han venido a por nosotros porque somos palestinos y nos consideran judíos y terroristas, que nuestra sangre no vale nada clamaba Ali Abu Khurj, arrebatado por la misma ira que ha levantado ya a sus vecinos de los campos de Burch, de Barachne, de Rashidiya, de Badani, de Ain Halwa, contra las tropas, a las que acusan de haber utilizado la revuelta de los yihadistas como excusa para masacrar palestinos. La prueba es que yo mismo negocié con el Ejército tres veces y en cuanto cerramos tres acuerdos de tregua, al poco nos bombardearon a todos... reitera Ali como una letanía. Todo es mentira- -señala en otro momento, lejos, en otro lugar, un doctor de Nahr al Bared sin querer dar su nombre- Los guerrilleros no estaban dentro el campo. Yo trabajo en el centro médico y sólo he visto seis cadáveres de milicianos. El resto son civiles palestinos, nos quieren a nosotros Huda, la vieja Huda no sabe de Ejércitos que acosan judíos -ni de falsas treguas rotas a traición. Lo único que sabe, dice, es que los de Fatah al Islam eran extranjeros, que hacía meses que querían controlarlo todo Y que siempre les dieron mucho, mucho miedo. No valemos nada ABC. es Imágenes de la salida de palestinos del campamento libanés en abc. es internacional