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ABC ELECCIONES 27 M JUEVES 24 s 5 s 2007 LA OTRA CAMPAÑA ESPAÑA 21 CAMPO DE AGRAMANTE Joaquín Leguina s Diputado del PSOE por Madrid Esteban González Pons s Consejero del Gobierno valenciano CAPITAL DE LA BUENA VIDA La candidata del PSOE al Ayuntamiento de Valencia ha emprendido un acto valeroso y lo merece todo ME APUNTO AL PARTIDO NUEVO Con todos tengo muchas lágrimas en común. ¿Qué dices tú, Leguina? ¿Estás en lo del partido nuevo? La Alborch será alcaldesa de Valencia. No sé si dentro de unos días, pero acabará por conseguirlo uentan que Rosa Díez, Savater y los Múgica, quién sabe si también Mayte Pagaza o mi querido Nicolás Redondo, se están planteando crear un partido nuevo. Con todos ellos tengo muchas lágrimas y sueños en común y, si van afilosofar y a trabajar unos en compañía de otros, sus conclusiones y proyectos como mínimo me inquietarán para bien. Y me tentarán. ¿Qué dices tú, Leguina? ¿estás en lo del partido nuevo? Se han cansado del socialismo de gomina, moscas por la conciencia y posturita de billar del señorito presidente, que practica Zapatero. Están preocupados porque la frivolidad teórica de la camarilla de Moncloa lo ha cedido todo en el terreno lingüístico ante los nacionalistas, como si con el nombre de los objetos definidos no se perdieran además las definiciones, como si al dejar de decir España no dejara de existir, al onocí a Carmen Alborch cuando era una joven licenciada que iniciaba- -de la mano de Manuel Broseta- -una prometedora carrera académica (fue premio extraordinario de doctorado) Aunque, la verdad, aquella joven ¿lo puedo decir? guapísima no tenía cara- -eso me parecía entonces- -de mercantilista. Tampoco leyendo a Delibes se adivina el profesor de Mercantil que fue. Años después, cuando Carmen ya era decana de la Facultad, algunas noches sabatinas formé parte de la procesión de sus seguidores, paseando tras ella por el sabroso barrio valenciano que lleva su nombre. Aquella abigarrada troupe serpenteaba, peripatética, por el barrio del Carmen haciendo tertulia a la par que el vía crucis húmedo propio de la edad. En fin, el resto es conocido: su dirección del IVAM- -cuan- C do Lerma era presidente y Císcar dirigía la política cultural- su llegada al Ministerio de Cultura y siempre su agradable presencia entre los creadores, se llamen Almodóvar, Brines o Montesinos... Que la Alborch se haya echado al hombro los trastos y se patee ahora Valencia con ánimo de ganarse la Alcaldía me ha parecido, ante todo, un acto valeroso. La muestra de una voluntad política elogiable. La Alborch será alcaldesa de Valencia. No sé si dentro de unos días, pero acabará por conseguirlo. Una mujer que quiere hacer de su pueblo la capital de la vida buena lo merece todo. Valencia, una ciudad dual, contradictoria, desigual, ruidosa, pero también imaginativa, laboriosa y, sobre todo, seductora. Como lo es la Alborch, a quien le gustan l arròs caldós y Madame Bovary. C Se han cansado del socialismo de gomina, moscas por la conciencia y posturita de billar del señorito presidente menos intelectualmente, a la vez nuestra nación. Les repugna que la apisonadora de adoctrinar que son las televisiones cortesanas enaltezcan al captor de la minúscula Pantoja para que nadie se pregunte de qué vianda le vino la almorrana al liberado De Juana Chaos. Y les avergüenza que el Gobierno pueda jugar al teto con los asesinos de tantas personas buenas sin asegurarse primero de que nunca volverán a matar. Sólo me queda una duda, amigos: ya puestos, ¿por qué no hacéis el nuevo partido entrando en el Partido Popular? Así, Rajoy, que opina como nosotros, estaría apuntado también a lo vuestro, que es idéntico a lo suyo. Y Esperanza Aguirre, lo mismo. Y Paco Camps y Jaume Matas y todos esos miles y miles de ciudadanos en los que estáis pensando y que os esperan en el PP desde hace muchísimo. Antes que a la política atiendo al ganado Francisco González s Candidato del PP en La Serna del Monte (Madrid) y ganadero Lleva 20 de sus 55 años gobernando un pueblo de la sierra madrileña de 144 vecinos. Su oferta electoral estrella es la vivienda para jóvenes: se construirán ¡catorce! POR MARIO DÍAZ MADRID. Francisco González trata de revalidar su largo mandato en La Serna, primero con el CDS y ahora con el PP. ¿Por qué decidió implicarse en la política municipal? -El alcalde de entonces me propuso participar. La gente me votó desde entonces; las tres primeras legislaturas sólo se votaba al alcalde al no superar los 100 vecinos, pero las otras saqué mayoría absoluta. ¿La política en un pueblo pequeño es agradecida? -Te tiene que gustar mucho, porque le dedicas tus ratos libres. Se le echan todas las horas que puedas tras el trabajo, y a veces no son las suficientes. ¿No tiene concejales? -Sí, dos, pero la mayoría de las veces le toca al alcalde ir a Madrid, o es al que se le acercan en la calle, o el que ha de recibir a la gente. Al final te cuesta hasta dinero, pero es una satisfacción por la gente del pueblo. -Se le apreciará mucho... -Hombre, hay de todo, hasta en los pueblos más pequeños hay gente que no está de acuerdo con tu política. -Pero sigue siendo el más votado. ¿Qué tal con los otros partidos que se presentan? -Bueno, sus candidatos no son de aquí, la única candidatu- El alcalde, en su explotación ganadera ra del pueblo es la mía, no les conozco. Ha habido años en que sí eran del pueblo, pero ya no. -Ganará de calle... ¡Hasta que no se abran los sobres... Habrá quien prefiera votar a otro, aunque no sea del pueblo. Oposición real, al menos, no hay: sólo hay un edil del PSOE, tomó posesión, vino a dos plenos y nunca más se supo. Le mandamos la documentación por correo, pero no se ha vuelto a pasar por aquí. ¿Y eso? ABC ¡Hombre, es que si no eres del pueblo no te vas a recorrer 160 kilómetros sin ver un duro! ¿Cuál ha sido su proyecto estrella en esta legislatura? -Vamos a inaugurar el ayuntamiento. También hemos hecho una calle, hemos asfaltado, hemos puesto aceras nuevas... Cuatro años muy importantes. ¿No tienen ayuntamiento? -Ahora es la Casa de la Cultura, y allí hacemos los plenos, recibimos a la gente... todo. ¿Cambia mucho su rutina con las elecciones? -No mucho, es un pueblo muy pequeño, con 95 votantes. Me levanto sobre las 6.45 horas, ordeño y cuido el ganado y, sobre las 12 me paso por el Ayuntamiento. A veces también hay que bajar a Madrid. ¿Y si está reunido y hay problemas con su ganado? -Antes que a la política atiendo al ganado. Vivo de él y es lo primero. Hace 15 días, por ejemplo, se inauguró una obra cerca y me tuve que venir sin poder quedarme a comer: había que sacar un ternero a una vaca, el parto se complicó. ¿Ya ha explicado su programa a los vecinos? -No hay mítines ni nada: he sacado un dossier con lo que he ejecutado y con las propuestas. ¿Cuáles serán? -Nos volcaremos en vivienda para los jóvenes. Construiremos 14 con el Plan Joven regional y, si se puede, otras 4 ó 5. Depende de la Comunidad, nosotros no tenemos un duro. ¿Se escucha a los pueblos? -Siempre que pido cosas razonables me atienden muy bien, y sobre todo en esta legislatura. -Son del mismo partido. -Hombre, siempre se han notado más privilegios con los alcaldes del mismo partido, pero ahora se trata a todos igual.