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80 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos MIÉRCOLES 23- -5- -2007 ABC FESTIVAL DE CINE DE CANNES ¡Qué Tarantino tan tontín! Death Proof llega a la competición con el tañido de un cine gamberro, superficial y, si uno se lo permite, divertido E. RODRÍGUEZ MARCHANTE ENVIADO ESPECIAL CANNES. Quentin Tarantino se deja usar como pañuelo de lágrimas y enjuga todos los pesares del cine recién visto con una peliculita titulada Death Proof Peliculita o filmucho, porque tanto asume su condición de serie Z que ya viene rayada de fábrica, con tachones y empastes, cortes bruscos, pérdidas de color y de foco... en fin, una de esas bromas de Tarantino que, por mucho que se empeñen él o sus detractores, ni siquiera son pesadas. Tras la seriedad, el poso, circunspección y abismo cinematográfico de cineastas como Jaime Rosales o Carlos Reygadas, se agradece este viajecito o excursión a los antípodas que ofrece Tarantino. Death Proof es una tontolinería que viene a contar la historia de un tipo tarado, que interpreta con eso que se conoce como coña un Kurt Russell con más sirlos y costurones que la Constitución de un país bananero. Se llama Stuntman Mike (Mike el especialista, el que hace escenas peligrosas en los rodajes, podría ser) y tiene por entretenimiento el despachurrar jovencitas con su coche asesino. Bueno, en realidad, en vez de contar la historia de este tipo, prefiere contar un par de historietas en las que aparecen media docena larga de bellezas made in Tarantino como Rosario Dawson, Jordan Ladd, Rose MacGowan, Sydney Tamiia Portier (hija, naturalmente, de su padre, actriz que ya se verá, pero de una rotundidad física que suavizan las rectas de la pretendida Z- -serie- -hasta una sibilina S) Tal y como sabe hacer bien este director, la acción devora por completo al sentido común y el hilo narrativo no es más que lo que vuela junto a esa cometa movida por el huracán Tarantino, tan imparable como impotable: su aparición en pantalla, como uno de los birriosos personajes, no hace sino corroborar que lleva un tiempo sin tomarse su medicación. La música tira tanto o más que el huracán, y ofrece una banda sonora como siempre excitante y brillante, y alguna escena de danza voluptuosa y calentorra que puede competir con otras ya famosas de sus películas anteriores. Imparable e impotable La historia de un tipo tarado Tarantino recibe el beso de Zoe Bell, una de las actrices de su película Death proof AFP