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ABC MIÉRCOLES 23- -5- -2007 Los choques entre el Ejército libanés y Fatah Al- Islam superan ya los cien muertos Fuad Siniora, primer ministro del Líbano 33 El primer ministro, Tayip Erdogán, visitó de inmediato el lugar de la explosión y calificó el hecho de atentado terrorista En el pasado, Turquía ha sido objetivo de ataques terroristas no sólo del PKK sino también de la izquierda y de Al Qaida Atentado en el kilómetro cero Si se confirma la tesis que lleva a los kurdos, el atentado de Ulus puede suponer la gota que desborde el vaso de la paciencia de los militares, ansiosos por lanzar una operación de castigo en el norte de Irak pese a las advertencias de Washington ENRIQUE SERBET 0 CORRESPONSAL BRUSELAS. Un atentado terrorista es lo peor que podía suceder en estos momentos en Turquía. La sacudida del centro comercial en el céntrico barrio de Ulus añade un inesperado grado de incertidumbre a las graves tensiones políticas que atraviesa el país en estos momentos a causa de la elección del próximo presidente del país y la movilización de los opositores partidarios del laicismo kemalista. Ulus es precisamente el corazón histórico de la Ankara republicana, es el punto kilométrico cero de todas las carreteras del país y alberga los primeros edificios construidos en la recién designada nueva capital republicana que se esforzaba por dejar atrás al pasado teocrático y que construía una nueva nación sobre las cenizas del imperio otomano. Ahora es una zona comercial muy popular, que se ha quedado muy lejos de los modernos barrios de relumbrón. Si se confirman las sospechas de que se ha tratado de un ataque de los independentistas kurdos, el atentado puede tener efectos directos en el debate que mantienen en estos momentos los militares sobre la necesidad de efectuar una incursión en el norte de Irak, algo que lleva siendo mencionado en los medios políticos de Ankara desde hace meses. El PKK había declarado una tregua unilateral, y aunque en 2004 reanudó la lucha armada, su actividad se había confinado al sureste del país, aprovechando el apoyo y comprensión que obtiene de las autoridades kurdas del norte de Irak. Para los generales turcos, se había hecho imprescindible una operación de castigo, a pesar de las advertencias en sentido contrario de las autoridades norteamericanas de ocupación. El primer ministro Tayip Erdogán ha tenido que afrontar ataques terroristas por parte de los integristas islámicos vinculados con Al Qaida, pero sus orígenes políticos en esta nebulosa parecen haberle garantizado la tranquilidad en este campo. A apenas cien metros del centro comercial donde se ha producido la explosión se encuentra la mezquita de Haci Bayram, considerada como una de las más radicales de Ankara, donde son más activas las cofradías de seguidores de Said Nursi, un místico musulmán de origen kurdo. Con las relaciones con la Unión Europea bajo mínimos y teniendo en cuenta que la victoria de Nicolás Sarkozy en Francia no hará más que empeorarlas, el retorno a los tiempos del conflicto kurdo podría acabar por desquiciarlas. Ayer mismo se supo que el Gobierno de Ankara estaba obstaculizando el acuerdo entre la OTAN (de la que Turquía forma parte) con la UE para el nuevo despliegue militar en Kosovo, lo que da una idea del ambiente crispado que existe en Bruselas con el dosier turco. Desde que es presidente del Gobierno, Erdogán no había tenido que vivir con esa losa del terrorismo. Lejos de los 30.000 muertos que afirman las estadísticas que se produjeron hasta la captura de Abdullah Okalan en 1999, el islamista moderado había conocido solamente un conflicto de baja intensidad que le había permitido dedicarse a la reconstrucción de la economía y a la aproximación a Europa. Con el país políticamente dividido, la irrupción de nuevo de la violencia kurda en periodo electoral tendrá consecuencias a muy corto plazo. quía, formada por los militares, los jueces y los partidos de oposición seculares, lograron desbaratar los planes del Gobierno islamista para que el Parlamento eligiera como nuevo jefe del Estado al actual ministro de Exteriores, Abdullá Gul, miembro prominente del islamista AKP. El PKK, sobre el que recaen las principales sospechas del atentado de ayer en Ankara, lucha desde 1984 por la creación de un área autónoma kurda dentro de Turquía a través de enfrentamientos directos con el Ejército en el oriente del país- -donde la población es mayoritariamente de etnia kurda- bombas y secuestros. El régimen turco afirma que la guerra contra el PKK ha producido más de 30.000 muertes. Además de los separatistas kurdos, grupos turcos de izquierda marxista e islamistas radicales se han hecho responsables en el pasado de ataques terroristas en Turquía. En el 2003, 30 personas murieron y 146 resultaron heridas cuando coches bomba conducidos por suicidas impactaron contra dos sinagogas de Estambul. Cinco días más tarde, los ataques se repitieron con el mismo método, esta vez contra el Consulado británico y una sucursal del banco HSBC, produciendo 32 víctimas mortales. Todos estos ataques fueron atribuidos a Al Qaida. Por su parte, los rebeldes kurdos lanzaron el año pasado una serie de ataques terroristas con bombas en localidades turísticas de Turquía, matando a más de una docena de personas. Viejos recuerdos ABC. es Galería de imágenes del atentado de Ankara en abc. es internacional