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26 ESPAÑA LA HORA DE LA VERDAD DEL 11- M LOS APOYOS INTERNACIONALES MIÉRCOLES 23 s 5 s 2007 ABC El gorro delator de Basel Ghalyoun Basel Ghalyoun, acusado por la Fiscalía de ser uno de los autores materiales del 11- M, probablemente aborrezca para siempre su gusto por llevar gorros. En uno de ellos, que fue encontrado en el desescombro de Leganés, los técnicos de la Policía Científica encontraron su ADN. José Luis Abascal, abogado del procesado, hizo hincapié en que en el informe se recoge la expresión al azar para describir cómo se recogió la muestra. Vano intento. Una perito explicó con detalle al tribunal los criterios técnicos que siguieron para analizar una determinada zona del gorro, y más concretamente aquella que por lógica estaba más en contacto con la piel de su dueño. Y fue ahí donde apareció el ADN de Ghalyoun. El gorro le había delatado. Hassan El Haski, Rabei Ousmane y Jamal Zougam (en segundo término) ayer, en la pecera desde la que los acusados asisten al juicio POOL Tres activistas del GICM admiten que dieron cobijo al ideólogo El Haski El procesado viajaba por Europa, pese a no tener fuentes de ingresos conocidas D. MARTÍNEZ P. MUÑOZ MADRID. Tres islamistas condenados en Francia por su pertenencia al Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM) confirmaron que dieron apoyo y cobertura a uno de los ideólogos del 11- M, Hassan el Haski, en sus desplazamientos por varios países europeos, entre ellos Bélgica y Francia. También reconocieron la celebración de dos reuniones- -una en 2003 en Maaseik (Bélgica) y otra en Mantes la Jolie (Francia) a primeros de marzo de 2004- -atribuidas por la Fiscalía al GICM, aunque ayer los tres testigos las desvincularon de este grupo terrorista, del que dijeron que desconocían su existencia. Desde Versalles y por videoconferencia, en la cuadragésima sesión del juicio por la matanza del 11- M, prestaron testimonio los condenados Attila Turk y los hermanos Ahmed y Youssef M Saad. (El día anterior se negó a hacerlo Bachir Goumid, también condenado en Francia por integrar, con los anteriores, una célula del GICM) Los tres testigos se desdijeron de las declaraciones que realizaron ante la Policía y Justicia francesa. En ellas, Attila Turk llegó afirmar que Hassan el Haski le había confesado que quienes perpetraron los atentados del 11- M eran gente de su grupo y que se había mostrado nervioso. Ayer negó que hubiera realizado estas afirmaciones y se limitó a reconocer que había albergado al ahora procesado porque no tenía vivienda y estaba buscando trabajo Así, confirmó ante el Tribunal que en marzo de 2004 participó en la búsqueda de un alojamiento en Francia para El Haski. Turk dijo que no recordaba si el acusado se mostró enfadado o molesto por el hecho de que en un principio se atribuyera la matanza de los trenes a ETA y matizó que fuimos nosotros los que le evocamos los atentados de Madrid. Tanto Turk como los hermanos M Saad afirmaron que desconocían los medios económicos de los que disponía Hassan Germán Yanke DEUDAS SORPRENDENTES os juicios, los de verdad, no son como los de las películas. No porque no haya en los de verdad cosas impactantes, detalles interesantes, emociones y sorpresas, sino porque, en las películas, nos ofrecen sólo eso, sin el aburrido excipiente, esa materia inerte que, en los reales, aporta la forma y el L sabor definitivo. La mayor parte de los testimonios de los testigos y los peritos- -que es en la fase que estamos- -no aparecerían en las películas, aunque sean en la Audiencia muy necesarias para dictar sentencia. Ayer escuchamos a los peritos acústicos, que sólo salen de pasada en las series policiales, pero que tienen una profesión sugerente. Y supimos que la voz del vídeo encontrado en una papelera junto a la mezquita de la M- 30 no es la misma que en los hallados en el piso de Leganés. Luego, a los expertos en AND, que les solemos ver en la tele sobre el terreno, pero casi nunca declarando. Como la ciencia avanza que es una barbaridad, nos contaron cómo identificaron los perfiles de Bouchar, Ghalyoun y los suicidas de Leganés en las mues- tras recogidas en los escenarios del crimen. Pero para que cada día tenga su afán particular, terminada ya la huelga de hambre de buena parte de los acusados, los abogados de oficio hacen público un comunicado en el que se quejan de que el Ministerio de Justicia no les ha abonado los honorarios pactados y de que el Colegio de Abogados no ha hecho lo que consideran oportuno para que el asunto se subsane. Y, claro, recuerdan los meses de vista y la precariedad con que, en estas condiciones, trabajan. No es un juicio cualquiera el del 11- M y no debería empañarse su marcha con estas cosas. Recuerdo la vieja sentencia para definir la Justicia: dar a cada uno lo suyo. ¡Qué país, Miquelarena! El Haski quien, pese no tener trabajo, enviaba dinero a su familia en Siria. El único dato sobre una posible fuente de financiación la aportó Youseef M Saad. El testigo señaló que en algunas ocasiones El Haski recibió dinero de unos amigos de Clichy que tienen un bar. Pero nada más se pudo saber por boca de los tres testigos sobre cómo el ideólogo del 11- M pudo moverse por Europa y llegar hasta Siria sin tener ninguna fuente de ingresos. Su caso no es el único. Otro procesado por el 11- M, Abdelmajid Bouchar, viajó en su huida por varios países sin que se haya descubierto dónde consiguió el dinero para sufragar los gastos, aunque se sospecha que contó con el apoyo del GICM. Los hermanos M Saad reconocieron que también dieron alojamiento en Francia a Hassan el Haski en 2004 y Ahmed subrayó que desconocía la razón por la que el ahora procesado tenía miedo durante su estancia en Francia. No obstante, Youseef dijo que El Haski no le manifestó temor a ser detenido por la Policía gala. En este sentido, el testigo admitió haber trasladado al procesado a la localidad de Mantes la Jolie (Francia) donde se reunieron, según la Fiscalía, varios activistas del GIMC. Igualmente, Turk reconoció haber estado en Maaseik (Bélgica) donde, según el fiscal, se celebró una cumbre en la que Hassan el Haski y Abdelkader Hakimi se disputaron el liderazgo del grupo. Pero Turk dijo que desconocía lo que trataron, porque ellos hablaban en árabe y yo soy turco