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ABC MARTES 22- -5- -2007 GENTE www. abc. es gente 95 La parte más sórdida de Hollywood El monumental sumario de Anthony Pellicano, el detective privado favorito de la industria del cine hasta su procesamiento por escuchas ilegales, ilustra esta particular hoguera de las vanidades POR PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. No, por supuesto que no es cosa de película. Hubo un tiempo en que todos los grandes estudios, durante la época dorada de Hollywood, tenían en su nómina a detectives privados dedicados a hacer desaparecer las indiscreciones de estrellas y altos ejecutivos. La versión actualizada de esa tradición de hombres encargados de arreglar asuntos en la trastienda de la gran pantalla es la saga de Anthony Pellicano, el detective favorito de la élite del cine hasta su procesamiento por conspiración y escuchas ilegales. Mientras Pellicano aguarda en prisión su suerte procesal en un caso que ha producido más de una docena de detenciones y el mayor escándalo de Hollywood de los últimos años, el New York Times ha publicado ayer algunos detalles del monumental sumario con 150.000 páginas que ilustran una siniestra hoguera de vanidades alimentada por personajes obsesionados, sobre todo, con manufacturar, controlar y perpetuar su imagen. Desde su oficina en el peliculero Sunset Boulevard, Anthony Pellicano se dedicó durante dos décadas a satisfacer necesidades de información secreta previo pago de 25.000 dólares para empezar a hablar. Asociado con un abogado especializado en litigios, Bert Fields, y con la especialidad de pinchar teléfonos sin provocar sospechas. El problema es que esa obsesión grabadora también la aplicó a sus propias conversaciones con clientes, dejando un rastro bastante poco indiscreto para lo que se espera de un detective privado. Una buena parte del sumario se centra en los servicios que Pellicano prestó a Brad Grey, un representante no querido por sus representados pero que antes de acceder a la jefatura de la Paramount logró superar con ayuda especial algunas querellas. En la lista de clientes destaca Michael Ovitz, el ex presidente de la agencia Creative Artists y considerado en su momento como el hombre más poderoso de Hollywood. El actor afro- americano Chris Rock también recurrió a Pellicano por temor a que su carrera se viera comprometida por acusaciones de un adúltero escarceo no consensual. En una conversación, el detective lee las pesquisas policiales del caso a su cliente y le tranquiliza diciendo que no existen indicios para procesarle. Vaticinio que terminó por cumplirse. Otro caso que sirve para explicar el talante bastante mafioso de Pellicano es el de Courtney Love. La actriz y cantante acudió al detective en busca de ayuda para invalidar un contrato discográfico, luchar por el legado de su fallecido marido, Kurt Cobain, y otras cuestiones personales. En una de las conversaciones iniciales, Pellicano tranquiliza a su clienta con un diálogo como sacado de El Padrino Escucha, Courtney, si tu has venido a buscar mi ayuda, eso es todo lo que hace falta. Soy un siciliano a la vieja usanza. Solamente hago las cosas de una forma. Mis clientes son mi familia y eso es lo que importa Courtney se queja de que sus anteriores detectives han sido una pandilla de inútiles, blandos y sacacuartos. Exigiendo alguien que sea capaz de obtener resultados con métodos que abarquen desde el refinamiento a la contundencia de bates de beisbol, Según insiste Courtney: Necesito a alguien duro, baby. Me gusta hablar con un italiano Siciliano, cariño la corrige el detective. Bueno, todavía mejor responde la famosa viuda. Talante mafioso La actriz y cantante Courtney Love es otra supuesta víctima de Anthony Pellicano POOL