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ABC MARTES 22- -5- -2007 Reconstruyen paso a paso cómo se blinda una bacteria frente los antibióticos 87 Los peces, víctimas de las aguas residuales Las aguas residuales podrían estar diezmando las poblaciones de peces a través del estrógeno sintético, según sugiere un estudio de la Universidad de New Brunswick en Saint John (Canadá) Los investigadores, que publican su trabajo en la revista PNAS, han descubierto que sólo son necesarias pequeñas concentraciones de estrógeno sintético para hacer descender de forma drástica el número de peces de las poblaciones salvajes. Según los investigadores, muchos estudios han mostrado que los peces macho expuestos a las aguas residuales de las ciudades entran en un proceso de feminización. Hasta la fecha, no existían investigaciones sobre las consecuencias de los estrógenos sobre la sostenibilidad de las poblaciones de peces. El número total de especies oficialmente declaradas extintas es de 784, y a otras 65 solamente se las puede encontrar en cautiverio o en cultivo. De las 40.177 especies evaluadas, 16.119 figuran en la lista de especies amenazadas con la extinción. Esto incluye a uno de cada tres anfibios y a una cuarta parte de los árboles de coníferas del mundo, además de una de cada ocho aves, y uno de cada cuatro mamíferos conocidos están en peligro. Por todo el planeta Según la tendencia actual, un 30 de todas las especies conocidas desaparecerán antes de que finalice el siglo La demanda global de recursos excede la capacidad biológica de la Tierra para renovarlos en un 20 (CDB) de Naciones Unidas, Ahmed Djoghlaf. En vísperas de la celebración hoy del Día Internacional para la Diversidad Biológica, Djoghlaf subrayó que el cambio climático crea condiciones a las que la flora y la fauna no pueden responder con suficiente rapidez. A su juicio, la pérdida de especies agravará el calentamiento global en un círculo vicioso. Según la tendencia actual, un 30 por ciento de todas las especies conocidas desaparecerán antes de que finalice este siglo. La Lista Roja de especies amenazadas 2006 de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN) ya revelaba nítidamente el continuo deterioro de la biodiversidad del planeta y el impacto que tiene la humanidad en la vida sobre la tierra. Un declive continuo Todo indica que el oso polar será una de las víctimas más notorias del calentamiento global. El impacto del cambio climático se siente cada vez más en las regiones polares, donde se prevé que el hielo marino del verano se reducirá entre un 50 y un 100 por ciento en los próximos 50 a 100 años. Se pronostica que la población de osos polares, que dependen del flujo de hielo ártico para la caza de focas y que están especialmente adaptados a la vida en el ambiente marino ártico, sufrirá una disminución del 30 por ciento en los próximos 45 años. El oso polar, que anteriormente figuraba en la lista de la UICN como una especie dependiente de la conservación, se encuentra ahora clasificado como vulnerable. La huella global que la humanidad deja en el planeta abarca hasta regiones que parecen estar muy alejadas de la influencia humana. Los desiertos y zonas áridas aparentan estar relativamente intactos, pero sus animales y plantas especialmente adaptados también se encuentran entre las especies más raras y amenazadas. Lenta pero inexorablemente, casi sin que nadie lo note, los desiertos se están quedando sin su vida silvestre diversa y especializada. Un nuevo componente clave de la Lista Roja de especies amenazadas 2006 es la primera evaluación regional integral de algunos grupos marinos. Los tiburones y las rayas se encuentran entre los primeros grupos marinos evaluados sistemáticamente, y el 20 por ciento de las 547 especies que figuran en la lista están amenazadas con la extinción. Esto confirma las sospechas de que estas especies de crecimiento lento son particularmente susceptibles a la pesca excesiva y están desapareciendo en todo el mundo a un ritmo sin precedentes. Ácaros del polvo, una de las causas de alergia respiratoria más comunes ABC Los programas de lavado en frío no eliminan los parásitos Sólo el lavado en caliente (60 grados) garantiza la eliminación de los ácaros y pólenes causantes de las alergias S. B. MADRID. Toda asociación ecologista que se precie, y cualquier departamento ministerial relacionado con la energía, recomiendan a los usuarios de lavadoras el empleo de los programas de lavado en frío, ya que reducen sensiblemente el consumo de energía. Tanto que ajustar el termostato en 30 o 40 grados centígrados, en lugar de a 60 grados, puede suponer un ahorro energético de hasta un 40 por ciento en electricidad. Sin embargo, la salud de las personas alérgicas puede resentirse por ello, según refleja un estudio presentado por científicos surcoreanos ante el congreso anual de la Sociedad estadounidense de las Enfermedades Torácicas. La investigación concluye que el lavado de la ropa, toallas, sábanas... a 30 o 40 grados centígrados no elimina más que entre un 6,2 y un 6,5 por ciento los ácaros del polvo presentes en la ropa. Un lavado a 60 grados centígrados garantiza, en cambio, la eliminación del cien por cien de los ácaros. Y esto es así a pesar de la publicidad generalizada entre los fabricantes de productos detergentes, que suelen afirmar que las enzimas incorporadas a sus detergente son capaces de asegurar una limpieza en frío con plenas garantías sanitarias. Los investigadores llevaron a cabo un elevado número de lavados en máquinas automáticas de uso corriente en cualquier hogar, sobre tres programas de temperaturas distintos: a 30, 40 y 60 grados centígrados. La ropa y sábanas lavadas en cada uno de los programas fue posteriormente analizada en busca de todo tipo de alérgenos: ácaros del polvo, parásitos de animales domésticos, polen, etcétera. La colada realizada a 30 grados sólo había logrado eliminar un 6,2 por ciento de los ácaros, y apenas un 60 por ciento de los parásitos contenidos en la saliva y la piel de los animales domésticos, así como una proporción similar (68 por ciento) de pólenes. En las coladas realizadas a 60 grados, en cambio, todos los ácaros fueron eliminados, así como un 88 por ciento de los parásitos o alérgenos de origen animal y más del 97 por ciento del contenido en polen. La investigación concluye, sin embargo, que aun lavando en frío (30 o 40 grados) pueden obtenerse resultados cercanos a los lavados en alta temperatura siempre que, tras los programas de prelavado y lavado, se proceda a al menos cuatro ciclos completos de aclarados en agua fría. Si el ahorro en electricidad se mantiene, no así el ahorro en agua, por lo que el dilema de cómo lograr un lavado con garantías sanitarias habrá de trasladarse a qué desea uno ahorrar: ¿agua? ¿electricidad? Las alergias respiratorias, según la Sociedad Española de Alergología, se han triplicado en las últimas tres décadas y afectan ya a entre un 16 y un 20 por ciento de los ciudadanos, siendo la primavera la estación del año más propicia para las alergias. En busca de alérgenos Más información sobre biodiversidad: http: www. biodiv. org Cuatro aclarados finales con agua fría obtienen resultados similares a los lavados a 30 o 40 grados Sociedad Española de Alergología: http: www. seaic. org index. php