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48 ELECCIONES 27 M MADRID ANÁLISIS LUNES 21 s 5 s 2007 ABC Vuelo EA- 2011 con destino Madrid En sólo tres años y medio, Esperanza Aguirre ha consolidado su liderazgo en la Comunidad de Madrid y afronta su reválida como un cohete disparado para los próximos cuatro años, según las encuestas POR MARIANO CALLEJA MADRID. 23 de mayo de 2003, once de la noche. En la sede del PP de Madrid los nervios se mastican, y las lágrimas, también. Esperanza Aguirre se ha quedado a un solo diputado de conseguir la mayoría absoluta y poder gobernar. Nos quedamos en la oposición, lo pasaremos bien les dice a sus más estrechos colaboradores, totalmente hundidos. Ella mantiene el tipo. Cosas de la vida, y de la política, apenas cinco meses después tenía una segunda oportunidad, y no la dejó escapar. Por la mínima, pero la aprovechó. Sólo 30.928 votos separaron al PP del PSOE e IU, suficientes para gobernar. Han pasado cuatro años, y en el cuartel general del PP sigue habiendo nervios, pero lo que se mastica es el optimismo. Se ven ganadores a sólo una semana de las elecciones. Las encuestas muestran a un PP disparado en Madrid, con más de un 50 por ciento de intención de voto en la Comunidad, y con una Esperanza Aguirre que se sale. Está muy animada, pero nada confiada. Está de buenísimo humor, mejor que nunca, con ganas de reírse, y a la vez pendiente de todo dice un dirigente de su partido. Y recalca: Somos conscientes de que no está nada ganado. Estamos trabajando como si nos faltara un solo voto para ganar las elecciones Es el mensaje que toca decir. Hace unos días, en el Foro ABC, Aguirre reconoció que no creía en las encuestas, aunque le estuvieran dando una mayoría muy sobrada ¿Qué ha ocurrido en estos años para que el vuelo EA se haya disparado como un cohete y Rafael Simancas se haya quedado estancando? En primer lugar, la imagen de Esperanza Aguirre se ha consolidado como líder regional y de su partido. En el PP reconocen que cuando se presentó como candidata en el año 2002 su imagen estaba muy distorsionada, pero durante su mandato le ha permitido darse a conocer como una mujer luchadora, que pelea, muy trabajadora, que desde luego no es nada tonta, responsable, con muchísima intuición, mucho sentido del humor y cercana. Le gusta estar cerca de la gente, escucharla, no le cuesta nada entrar en una tienda y hablar con todos Los madrileños, además, tienen ahora una gestión que valorar y puntuar, cosa que no ocurría en 2003. El punto de inflexión entre la Esperanza Aguirre que las pasó canutas en 2003 para ganar las elecciones por mayoría absoluta en la Comunidad y cuyo liderazgo en el partido era casi inexistente y esta otra política con un peso específico en el PP y que está a punto de revalidar la confianza de los madrileños de una manera sobrada si se cumplen los sondeos, puede encontrarse en el congreso regional del PP de Madrid, en noviembre de 2004, en el que Pío García- Escudero se despedía como presidente. Esperanza Aguirre recibió un apoyo masivo de sus compañeros (91,99 por ciento de los votos de los compromisarios) tras retirar la otra candidatura Manuel Cobo, mano derecha de Alberto Ruiz- Gallardón. Su imagen y su liderazgo ganaron varios enteros de la noche a la mañana, según reconocen en la dirección regional del PP. El despegue del vuelo EA también ha contado con la inestimable ayuda de José Luis Ro- dríguez Zapatero. El discurso del PP sobre la asfixia a la que el Gobierno socialista tiene sometido a Madrid ha calado en la opinión pública, y Pesos pesados y ex dirigentes del PP apoyan a la presidenta La campaña electoral de Esperanza Aguirre se viene caracterizando por el apoyo que la prestan los principales pesos pesados nacionales del Partido Popular, pero también por la ayuda de ex dirigentes populares que ya no se encuentran en la primera línea de fuego Entre los primeros, destaca el apoyo recibido del presidente del PP, Mariano Rajoy, así como de su secretario general, Ángel Acebes, el portavoz parlamentario, Eduardo Zaplana, el secretario de Seguridad y Libertades Públicas, Ignacio Astarloa, o la eurodiputada Ana Mato. Eso sin contar la presencia del presidente de FAES, José María Aznar, en un mitin el pasado sábado. Pero también hay otros ex dirigentes populares, alejados del primer plano de la vida política, que han salido a respaldar a la candidata. Entre estos destaca el ex vicepresidente del Gobierno, Francisco Álvarez- Cascos, el ex alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano- -que hoy participará en un acto en Chamberí- -o los ex ministros Isabel Tocino y Jaime Mayor Oreja, que reaparecerán esta misma semana. Aguirre no dudó en plantar cara a la política de Zapatero desde el primer día en asuntos como el modelo territorial de España o la política antiterrorista. La presidenta de la Comunidad de Madrid pasaba a ser una referencia en el debate político nacional. Es cierto que el Partido Socialista de Madrid (PSM) tampoco ha estado muy brillante, ni afortunado, en su labor de op osición, y eso ayuda. Rafael Simancas acaba la legislatura con una imagen más deteriorada que hace cuatro años. Su estrategia de oposición ha hecho agua por los cuatro costados, y no ha tenido suerte ni en sus denuncias sobre corrupción, su tema favorito. El PSM no ha cuajado, se ha equivocado en toda su estrategia comentan fuentes del PP. El equipo de Simancas, como es lógico, no comparte este análisis. Así describe a Aguirre el secretario de Comunicación del PSM, Miguel Ángel Sacaluga: Es representante del sector más radical y extremista de la derecha, y lo lleva con orgullo. Sus ambiciones no están en Madrid, sino en la política nacional. Eso hace que actúe no como Gobierno, sino como oposición de Zapatero. Cree que puede hacerse un hueco si se enfrenta al presidente y a todos los ministros, incluso a Gallardón, al que ve como enemigo. Su gestión es bastante deficitaria, y de liberal, nada. Sólo es conservadora El PSM asegura que dispone de encuestas propias que le sitúan al borde de poder formar gobierno con IU. Sólo hace falta que rasquemos tres puntos más y que haya una participación alta. La izquierda es sociológicamente mayoritaria en esta Comunidad, pero hay que movilizarla comenta Sacaluga. Desde el año 1991, el PP ha ganado todas las elecciones que se han convocado en Madrid. En total han sido 16 victorias consecutivas en comicios municipales, autonómicos, generales y europeos. En las generales de 2004, el PP consiguió el 45,02 por ciento de los votos, frente a 44,11 por ciento del PSOE. Sólo 31.960 votos de diferencia. En los últimos años, el resultado siempre ha sido muy ajustado, y la participación, decisiva. El 27- M será clave.