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42 ECONOMÍA LUNES 21 s 5 s 2007 ABC Pagar la comida, la guardería o el seguro médico desde la empresa, un gran negocio fiscal Los trabajadores no tributan a Hacienda por estas prestaciones y las compañías reducen sus pagos sociales y fiscales YOLANDA GÓMEZ MADRID. Llegar a un acuerdo con la empresa para que destine parte del salario del empleado a ayudas de comida, guardería o seguros médicos para el trabajador y sus familiares puede ser un buen negocio fiscal tanto para la compañía como para los empleados. La nueva regulación del Impuesto sobre la Renta establece que no se considerarán retribuciones en especie, y por tanto no estarán sometidos al tributo, los gastos por comedores de empresa, los vales comidas y tarjetas o documentos electrónicos similares que se entreguen a los trabajadores. Eso sí, con un máximo exento de nueve euros diarios, cuando el pasado año eran 7,81. Esto significa que un trabajador que haya llegado a un acuerdo con su empresa y que obtenga ayudas para comida de 180 euros al mes; 200 euros para guardería y 40 por pago de seguro médico, se ahorrará, como mínimo 800 euros del pago del IRPF en el año, y eso para rentas bajas. Pero si tiene rentas altas, que tribute al tipo máximo del 43 puede ahorrarse más de 2.000 euros en sus pagos a Hacienda. Los asesores fiscales aconsejan que los trabajadores negocien con sus empresas destinar parte de sus nóminas a estos menesteres, ya que se pueden ahorrar un pico en los pagos a Hacienda, pero es que, además, no sólo se beneficia a los trabajadores, sino que las empresas también pueden reducir tanto la factura fiscal, ya que pagarán menos por el Impuesto sobre Sociedades, como los pagos por cotizaciones a la Seguridad Social, ya que si estas cantidades se restan del salario, tampoco tienen que pagar por ellas. Sin embargo, como hay una base máxima de cotización al sistema, 2.996,1 euros por mes, las empresas no podrán deducirse por los trabajadores que superen esta cuantía bruta en sus nóminas, prácticamente todos los que superen los 30.000 euros anuales. Por tanto, estas prestaciones (vales comida, ayudas para guarderías, seguros sanitarios... interesarán más a los trabajadores de rentas altas, ya que se ahorrarán más en el pago de sus impuestos y además no verán mermada su pensión futura, ya que la empresa seguirá pagando lo mismo por ellos a la Seguridad Social. Para las compañías, sin embargo, es más interesante ofrecer estas ventajas a los empleados con rentas inferiores a 30.000, ya que no sólo tendrán deducciones en el Impuesto de Sociedades, sino que también se ahorrarán parte de la Seguridad Social. Los empleados deben tener cuidado, en este sentido, ya que los menores pagos de la empresa a la Seguridad Social se convertirán en menores prestaciones para el futuro. REPARTO DEL MERCADO EN EL SECTOR DE AYUDAS DE COMIDA A EMPLEADOS En porcentajes 100 Otros 1 90 Tarjeta Buen Menú 12,50 80 70 60 50 40 30 20 10 0 Cheque Gourmet 25,50 Sodexho 30 Ticket Restaurant 31 LA COMPAÑÍA BUEN MENÚ EN CIFRAS Tarjetas emitidas Empresas Volumen de negocio 2006 Crecimiento 2005- 2006 Previsión del Volumen de negocio 2007 Previsión 2007 50.000 700 15 millones de euros 200 %45 millones de euros Duplicar la facturación y obtener una cuota de mercado del 25 Buen Menú, la alternativa española para el pago de las comidas de los empleados A finales de 2002 el grupo de Negocios Copel lanza un novedoso producto que revoluciona el sector de las ayudas de comidas para empleados, se trata de la tarjeta Buen Menú. Funciona de un modo similar a una tarjeta de crédito. Cuenta con un saldo, previamente cargado por la empresa, y se puede utilizar en 275.000 restaurantes de toda España, los adheridos a la red Visa Mastercard. Al igual que los vales comida, los importes de estas tarjetas están exentos del pago del IRPF para los empleados, hasta 9 euros por día. También tiene ventajas fiscales para las empresas, ya que estas cantidades están exentas de los pagos a la Seguridad Social, no pagan comisiones a Buen Menú, y el pago se realiza entre 24 y 48 horas. Entre los proyectos de Copel está el extender la actividad a los vales para guarderías, seguros médicos e instalación de ADSL para los empleados, prestaciones que incluyen ventajas fiscales. Mal uso de los vales El nuevo Reglamento del IRPF, que el Ejecutivo aprobó el pasado mes de marzo, establece, sin embargo, algunas medidas de control para evitar que se haga un mal uso de estos vales de comida y se utilicen para fines distintos a los que fueron concebidos. Así, este texto legal establece que los vales comida serán intransmisibles y que la cuantía no consumida un día no podrá acumularse en otro. Y la empresa que entregue los vales llevará el control de los entregados, con el día y el importe nominal. Más fácil de controlar tanto para la empresa como para para Hacienda son las tarjetas, que permiten saber exactamente la cantidad que se gasta el trabajador cada día en la comida, que será la parte exenta, aseguran fuentes de la Agencia Tributaria, que ven en este medio de pago el futuro de las ayudas de comida a empleados, del que se benefician en España más de 400.000 personas. También se mantienen como rentas exentas, las primas o cuotas que las empresas satisfacen a empresas aseguradoras para la cobertura de enfermedad, con algunos límites. En concreto, que cubra al trabajador, a su cónyuge o hijos, y con un límite de 500 euros por persona. Tampoco las ayudas para el pago de la guardería de los hijos de los empleados se considera renta en especie. El nuevo Reglamento del IRPF eleva la cuantía exenta por ayudas de comedor, pero exige más control Juan Velarde Fuertes UN PROGRAMA ECONÓMICO ORTODOXO I nteresa conocer la reacción electoral de los dos grandes partidos españoles ante la seria situación económica que nos amenaza. Doctrinalmente, nada aparece por el lado de PSOE. Como sucedía con los programas de Schroeder, de Ségolène Royal, o con las justificaciones de Giddensa para el de Blair, la socialdemocracia no ha podido resistir los tremendos hachazos derivados del revisionismo ante Marx de Bersntein desde Die Neue Zeit de 1896 a 1898, y el golpe a Keynes de Friedman a partir sobre todo del artículo de marzo de 1968, The role of monetary policy en The American Economic Review Véase el espléndido artículo del colectivo lo Gracos Le moment social- democrate en Le Nouvel Observateur de 10- 16 mayo 2007. En España, lógicamente, esto es bien visible. Reduzcámonos, pues al documento del PP, Programa marco elecciones 2006 (www. agendaparaelfuturo. es) Puede recopilarse en estos diez mensajes. El primero, contención del gasto público, simultáneamente a rebajas impositivas (propuestas 271 a 280 y 350) El segundo, de acuerdo con la preocupación del profesor de la Universidad de Columbia, Premio Nobel de Economía, Phelps, en sus declaraciones a Capital mayo 2007, es proporcionar ayuda a las fami- lias, porque la ruina de la natalidad supone para Phelps un freno al dinamismo económico (propuestas 125 a 145, 274 y 275) El tercero, impulso al I+ D +i, pero insistiendo en el papel esencial que en ello debe tener el sector empresarial (propuestas 264 y 295- 302) El cuarto, promover una mayor flexibilización del mercado del trabajo, aunque no se aborda la cuestión de uno de los diques que impiden lograr una flexibilización adecuada, el alto coste del despido (propuestas 304 a 331) El quinto, una política de liberalización del suelo, para facilitar la creación de nuevas industrias (propuesta 332) El sexto, la apuesta por una economía abierta de mercado, o lo que es igual, una política industrial basada en la desregulación (propuestas 333 y 336 a 342) El séptimo, la eliminación de toda barrera opuesta a la unidad del mercado español (propuestas 334 y 385) El octavo, impulsar la creación de un creciente tejido empresarial (propuestas 343 a 357) El noveno, el desarrollo del turismo, porque no en balde significa, en términos del PIB, tres veces lo que nuestra producción rural (propuestas 358 a 362) Finalmente, el décimo, mayor transparencia en el mercado de consumo (propuestas 363 a 374) Es difícil discrepar de estas medidas. Para las legislativas es preciso ampliarlas. Porque, ¿cómo no plantear la urgencia de otra política energética, o no adoptar medidas radicales para flexibilizar los mercados? ¿Cómo, sin eso, se atajará la subida de los precios, que acumulados, que es como se comparan, el IPC español ha crecido, de 1996 a 2006, un 34 1 y el de la Eurozona, un 18 4 con lo que hay que olvidar la coartada Balassa- Samuelson? ¿O cómo reducir los ya intolerables déficit exteriores? ¿O cómo frenar la deslocalización industrial? ABC