Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
34 INTERNACIONAL LUNES 21 s 5 s 2007 ABC La democracia en África, una planta difícil de arraigar Casi todos los países del continente cuentan con regímenes oficialmente democráticos y están reconocidos los partidos. Sin embargo, prevalece una forma despótica de ejercer el poder GERARDO GONZÁLEZ MADRID. La expresión déficit democrático la acuñó el todavía presidente de Nigeria, Olusegun Obasanjo, para referirse a Costa de Marfil. La podría haber aplicado también a la propia Nigeria y a otros muchos países africanos. En primer lugar, a Libia, con un régimen muy próximo a la dictadura de partido único. Según el coronel Muammar el Gadafi y su Libro Verde, Libia es la única democracia directa. Se ha sustituido el clásico parlamento por una Asamblea General Popular, constituida por los Comités Generales Populares y los Congresos Populares de Base. Sudán es una dictadura de corte militar, aunque existe un gobierno de unión nacional, constituido después de firmarse los acuerdos de paz entre el norte y el nur, en enero de 2005. En el resto de los países funciona el pluripartidismo y hay elecciones periódicas. En lo que va de año se han celebrado elecciones presidenciales en Senegal, Mauritania, Nigeria y Malí. El problema que se plantea es cómo funcionan las democracias en África, incluso durante las elecciones. En casi todas, los partidos derrotados se quejan de falta de transparencia e incluso de fraude. Hay bastantes países que podríamos calificar como democracias irregulares no se respetan los derechos de la oposición, no existe libertad de prensa, y la justicia no funciona de forma independiente. Si apuráramos el concepto de democracia, pocos gobiernos pasarían con aprobado. EL MAPA POLÍTICO MARRUECOS ARGELIA SAHARA OCCIDENTAL SENEGAL GAMBIA CABO VERDE GUINEA BISSAU MAURITANIA MALI BURKINA FASO NÍGER TÚNEZ Mar Mediterráneo LIBIA EGIPTO CHAD SUDÁN ERITREA ETIOPÍA YIBUTI GHANA TOGO BENIN GUINEA NIGERIA CAMERÚN SIERRA LEONA LIBERIA GUINEA ECUATORIAL COSTA DE MARFIL Océano Atlántico Monarquías Democracias Democracias irregulares Gobiernos de transición Dictaduras ABC REPÚBLICA CONGO DEMOCRÁTICA GABÓN DEL CONGO UGANDA KENIA TANZANIA SOM STO TOMÉ Y PRÍNCIPE ANGOLA RUANDA BURUNDI SEYCHELLES MALAUI COMORES Conflicto armado Terrorismo e insurgencia 0 500 Km 1.000 NAMIBIA ZIMBABUE BOTSUANA MOZAMBIQUE MADAG ASCA R MAURICIO REUNIÓN ZAMBIA L IA REP. CENTROAFRICANA A con un golpe de Estado militar. Ha habido más de un centenar desde 1960, el año del boom de las independencias. Hoy la Unión Africana- -el máximo organismo panafricano- -expulsa a los países que no celebren elecciones democráticas. Esta medida no ha evitado conflictos. Además, cuando se alcanzan acuerdos de paz y vuelve a surgir la democracia, miles de armas quedan en manos de antiguos rebeldes, reconvertidos con frecuencia en bandidos. Eso, por no hablar de los millones de minas antipersona sembradas por todo el continente, especialmente en Angola. Con tantas armas circulando libremente por muchos países africanos es muy fácil desencadenar o azuzar un conflicto. Hay países en los que la llegada del pluripartidismo no ha significado nada: sus dirigentes son los mismos que en la época del partido único. Es el caso de Guinea Ecuatorial y Zimbabue, por ejemplo, donde existen partidos de oposición. Sin embargo, desde el poder se les acosa, encarcela y tortura. En Ruanda el presidente Paul Kagame gobierna sobre dos pilares esenciales: el genocidio de 1994 y el ejército tutsi. Este pequeño país es la mayor amenaza para la estabilidad en la República Democrática de Congo, donde se han podido celebrar las primeras elecciones democráticas en 47 años, tras una guerra a que costó cuatro millones vidas. Territorio ocupado REPÚBLICA SUDAFRICANA SUAZILANDIA LESOTHO Océano Índico Ma r Ro jo La paz ha llegado a la mayoría de los países, pero hay miles de armas en manos de antiguos rebeldes La Unión Africana teme que el continente se convierta en un club de dictadores con apariencia democrática Dos jefes de Estado son octogenarios, catorce ya han cumplido 70 años y algunos llevan más de 20 en el poder El sistema de pluripartidismo en África es muy reciente. Empezó su andadura después de la caída del Muro de Berlín y el desmoronamiento de la Unión Soviética. Convivió, en sus orígenes, con guerras atroces, como en Angola, Mozambique, Sierra Leona, Liberia, Sudán, Somalia, República Democrática de Congo, Ruanda, Burun- Los conflictos di, Etiopía y Eritrea, y con los llamados conflictos de baja intensidad, como en Uganda, Chad, Guinea- Bissau y República Centroafricana. Casi todos estos países ya se han pacificado. Quedan focos en Darfur (Sudán) y en Somalia- -los más graves- -e inestabilidad en Chad, República Centroafricana, sur de Nigeria, Etiopía y Eritrea. Costa de Marfil, país desvertebrado desde 2002, se encuentra en la senda de la reconciliación, con un gobierno de transición cuyo primer ministro es el jefe de los rebeldes. Tradicionalmente, los cambios políticos se efectuaban El continente pierde 117.000 millones de euros al año por corrupción La excesiva permanencia en el poder de los jefes políticos africanos es la causa principal de la corrupción en el continente. Hay cada vez más jefes de Estado con fortunas inmensas en el extranjero. Según la Unión Africana, África pierde 117.000 millones de euros al año, mientras países potencialmente muy ricos, están sumidos en la pobreza, como Guinea Ecuatorial, Angola o Nigeria. Precisamente en Nigeria, la Comisión contra la Corrupción de Nigeria ha investigado a más de mil personas: 82 han sido condenadas y se han recuperado más de 3.000 millones de euros. El presidente de Islas Comoras, Ahmed Abdallah Mohamed Sambi, hizo público su sueldo mensual (7.303 euros) poco después de ser elegido, en nombre de la transparencia dijo. Hay un hecho relevante en los perfiles de los dirigentes africanos: la gerontocracia. Doce de los 53 jefes de Estado llevan más de 20 años en el poder, dos son octogenarios y catorce han rebasado ya los 70 años. Robert Mugabe, de Zimbabue, tiene 83 años y se va a presentar el próximo año a las elecciones; Abdoulaye Wade, de Senegal, tiene 80 años y acaba de ganar otras; Omar Bongo Ondimba, de Gabón, con 72 años lleva en el poder 40 años y Gadafi tiene 71 años y está al frente de Libia desde hace 38. La lista es interminable. Algunos presidentes han reformado incluso la Constitución para poder alargar sus mandatos o ser reelegidos. La resistencia a la llegada de jóvenes políticos es una de las causas de la fuga de cerebros- -300.000 titulados nacidos en África trabajan fuera del continente- que además, impide la presencia de voces críticas dentro de los países Cuando se creó en 2001, la Unión Africana definió dos claros objetivos políticos: transparencia y buen gobierno. Son dos imperativos para hacer de África un continente creíble y respetable y para no convertirse en un club de dictadores con apariencia democrática. Aferrados al poder