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ABC ELECCIONES 27 M LUNES 21 s 5 s 2007 LA OTRA CAMPAÑA ESPAÑA 19 CAMPO DE AGRAMANTE Joaquín Leguina- -Diputado del PSOE por Madrid Esteban González Pons- -Consejero del Gobierno valenciano AUTOMÓVIL Y CIUDAD, UN AMOR IMPOSIBLE La ciudad es maltratada por un sistema de carga- descarga donde reina la ley de la selva uienes idearon el motor de explosión quizás no previeron que su invento iba a cambiar nuestras ciudades y nuestras vidas. Hoy, contradiciendo al sistema fisiológico de los seres vivos, que tienden a autoabastecerse en vertical, las megápolis se abastecen en horizontal. Las personas, los materiales y los residuos... se trasladan horizontalmente a distancias cada vez mayores. Por otro lado, la contaminación, como ha señalado Margalef, es una enfermedad del transporte horizontal masivo España tiene hoy una tasa de motorización muy por encima de la media europea (sólo es mayor en Alemania, Italia y Francia) Dos millones de empleos están relacionados con esa industria que aporta directamente un 5 al PIB español. Claro que a esa cifra habría que restarle los efectos perver- LOS REPETIDOS ABUCHEOS A CARMEN ALBORCH No le había ocurrido antes a un socialista por muy ateo y poco valencianista que se hubiera proclamado Medio millón de coches aparcan diaria e ilegalmente en Madrid dentro del círculo marcado por la M- 30 Q sos del coche: la contaminación, los ruidos, los muertos en accidente, las inversiones públicas en infraestructuras... Se elige el coche porque no hay que pagar los perjuicios que éste produce. También contra el peatón. Una pareja que quisiera pasear de la mano por el centro de Madrid no podría, obligada como está a andar por muchos tramos en fila india. Medio millón de coches aparcan diaria e ilegalmente en Madrid dentro del círculo marcado por la M- 30. La ciudad es maltratada por un sistema de carga- descarga donde reina la ley de la selva. Pero es que cuando un español se sube a su coche se cree, por lo menos, Napoleón. En fin, los alcaldables nos expresan hoy sus mejores intenciones, pero ¿arreglarán el tráfico y su contaminación? Pues ya veremos. C El público no le recriminó su izquierdismo, sino su insultante complejo de superioridad estética armen Alborch me examinó de Derecho Mercantil en un bar y me aprobó. Transcurría la década de los 80 y yo era otro estudiante entre los muchos que acudimos a esa prueba nocturna, pero ella estaba a punto de empezar una vaporosa carrera política en el decanato de la facultad. Fue sin duda un examen frívolo, pero Alborch pertenece a ese grupo esnob de la izquierda al que todo le da risa, que nunca ha visto de cerca el fondo donde se dejan los pulmones los mineros y que gasta más en ropa de lo que ganan sus votantes. Como Sebastián. La candidata del PSOE para Valencia recibió un monumental abucheo cuando llegó a la tradicional Misa de la Virgen de los Desamparados. No le había ocurrido antes a un dirigente socialista por muy ateo y poco valencianista que se hubie- ra proclamado. El público no le recriminó su izquierdismo, sino su insultante e injustificado complejo de superioridad estética. Carmen y su corte de diseñadores se burlan de las falleras, los aficionados al fútbol, los huertanos que hablan valenciano sin catalanizar su acento, las barracas y las paellas. Nuestra divina pertenece a ese grupo de buena familia que se pone camisetas que ridiculizan los sentimientos de la gente y luego pretende ser revolucionaria sin mezclarse con el pueblo. Hace más de una década que dejó atrás la ciudad de la que quiere ser alcaldesa y sus tradiciones, por eso no es de extrañar la frialdad de sus paisanos. Alborch noes deesePSOE queha ganado en Andalucía y Extremadura con sudor, es del que ha perdido en Madrid y Valencia con soberbia. El PSOE sofisticado y pijo.