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18 ELECCIONES 27 M ESPAÑA LA BATALLA DE VALENCIA LUNES 21 s 5 s 2007 ABC Rita se come a Carmen Dos mujeres de gran proyección en sus partidos se ven las caras por la alcaldía de Valencia, la ciudad española, junto con Madrid, que más vigor ha demostrado en los últimos años. Barberá vencerá con holgura a Alborch, otra apuesta fallida de Zapatero y también en contra del criterio del aparato del PSOE La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, ayer en la Fiesta de la Familia POR MANUEL CONEJOS FOTO MIKEL PONCE VALENCIA. El calificativo de imbatible que se ha ganado la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, es una pesada losa para sus rivales. Parece incuestionable que la ciudad ha crecido y se ha transformado en los últimos 16 años bajo el mandato de gobiernos populares, pero también el desgaste de toda gestión prolongada juega un papel importante. Eso pensó el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cuando optó por repescar como candidata a la alcaldía de la capital del Turia a la ex ministra de Cultura Carmen Alborch. Las encuestas iniciales fueron favorables a este cambio, ya que Alborch tiene un grado de conocimiento por parte de los valencianos cercano al 85 frente al 65 que alcanzó su predecesor, Rafael Rubio. Esta combinación, junto a las dudas que sobre la continuidad de Barberá surgieron a mitad de la presente legislatura, llevaron a una cierta euforia a los socialistas valencianos, que bautizaron como el efecto Alborch Sin embargo, la decisión de Rita Barberá de finalizar su carrera política en la alcaldía y la escasa presencia de la candidata socialista en la ciudad, hasta hace escasamente dos meses, ha cambiado esa percepción, incluso entre los propios socialistas, que ya no discuten que el PP logrará su quinto mandato consecutivo. Los pronósticos de las últimas encuestas apuntan a que se mantendrá el mismo equilibrio de fuerzas que en la actualidad, esto es, 19 concejales para el PP, 12 para el PSOE y 2 para IU. La horquilla puede ampliarse hasta un 18, 13, 2 ó un 19, 13, 1, pero en cualquier caso nada cambiaría. Los socialistas aspiran a conseguir los 180.000 votos que los valencianos les otorgaron en las elecciones generales, después del trágico 11 de marzo de 2004. Por contra, cuando la votación se enfoca bajo el prisma municipal, el abismo MIKEL PONCE Sondeos El último estudio demoscópico realizado en la ciudad de Valencia por los populares dejaría la composición del hemiciclo de la siguiente forma: -PP: 20 concejales- -PSOE: 11 concejales- -EU: 2 concejales Los socialistas manejan otro que no han publicado y que daría el siguiente reparto de escaños: -PP: 18 concejales- -PSOE: 13 concejales- -IU: 2 concejales Barberá insistirá en la debilidad del PSOE, que necesita aliados y no puede mantener su programa electoral se sitúa en los 90.000 votos favorables al PP (220.082 frente a 132.819 del PSPV) como sucedió en el año 2003. Con estos parámetros, un vuelco que diera la gobernabilidad a una colaboración entre PSOE e IU el 27- M sería una sorpresa mayúscula para todos los participantes. Los grupos de la oposición acusan a Rita Barberá de mantener un equipo continuista -al entender que la entrada de la diputada nacional María Ángels Ramón- Llin no justifica por sí sola una renovación- -y también que su programa electoral muestra una clara repetición de mensaje El equipo de la munícipe insiste en la inestabilidad que supondría un bipartito y en la debilidad manifiesta del PSOE, que se quiere apoyar en la marca Compromís pel País Valencià (integrada por IU y el catalanista Bloc) ante la imposibilidad de gobernar en solitario y, por ende, de mantener su programa. Gobernabilidad La Diputación también se juega en Valencia También las posibilidades del PSOE- PSPV para gobernar la Diputación de Valencia se empiezan a disipar. Las esperanzas pasan básicamente por la ciudad de Valencia, donde la fortaleza de Rita Barberá es el principal inconveniente con el que se encuentra la aspirante, Carmen Alborch. El partido judicial de Valencia reparte 18 de los 31 diputados provinciales, por lo que es vital lograr buenos resultados. Ahora, la distribución de estos dieciocho diputados por Valencia queda en nueve para el PP, siete para el PSPV uno para Unió Valenciana y otro para Izquierda Unida. Según los últimos sondeos, el PP podría ganar votos respecto a los comicios de 2003. Esta situación sería el fin de las aspiraciones de PSPV que ansía poder quitarle el diputado que sacó Unió Valenciana en 2003 y que todo apunta que perderá en las próximas elecciones. Así, el PP podría llegar a los diez diputados, el PSPV se quedaría con siete e Izquierda Unida mantendría el suyo. Este mapa del partido judicial de Valencia permitiría al PP mantener la mayoría absoluta en la Diputación de Valencia. Los socialistas, gracias al llamado cinturón rojo manejaron con euforia la posibilidad de ganar la Diputación y meter una cuña en el poder del PP en la Comunidad, pero esa hipótesis se desinfla.