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6 OPINIÓN LUNES 21 s 5 s 2007 ABC LA CRÓNICA DEL LUNES LAS ELECCIONES DEL DOMINGO PRODUCIRÁN CAMBIOS EN EL PSOE Y EL PP Sólo una victoria clara de uno u otro permitiría al vencedor afrontar el fin de la legislatura con optimismo y una cierta tranquilidad Pablo Sebastián Un Zapatero que, subido en un carro de mentiras, teme el zarpazo terrorista y no tiene más discurso que la demonización de la derecha al tiempo que agita sus banderas de paz y lucha contra la corrupción marbellí, de la que ha querido sacar partido con las aventuras de la Pantoja y los disparates de su candidato por Madrid, Miguel Sebastián, un siniestro personaje del que ya sabemos su afición a la elaboración de policíacos informes y discursos sobre banqueros, empresarios y políticos, unos al margen de la ley y otros que han pasado la raya de la vida privada y personal de sus adversarios. Lo que, curiosamente, ha sido considerado un éxito político en la sede central del PSOE, y no por los efectos electorales que de ello pudiera derivarse, una vez que Gallardón ha resultado, de momento, beneficiado por ello, sino por el hecho de que en la Moncloa necesitan ruido y espectáculo que ocupe los grandes medios de comunicación y distraigan al electorado del fraude de la política antiterrorista del Gobierno, y de lo que ya se está preparando en la Comunidad de Navarra, si UPN perdiera el poder. Una crisis, si llega, la de Navarra, de consecuencias imprevisibles para todos. Para empezar, para el PNV de Imaz, que se vería en la obligación perder su pretendida equidistancia del PSOE y del PP a favor de Zapatero, y a riesgo de sufrir las consecuencias de los pactos del PSOE con Batasuna, como en Cataluña CiU padece los acuerdos del PSC con la Esquerra. Y tam- UCHAS cosas van a cambiar en España tras las elecciones del próximo domingo, incluso en el caso de que se produjera un empate nacional y las cosas, en Ayuntamientos importantes y Comunidades en juego, quedaran más o menos como están. Y no digamos si el fiel de la balanza se inclina a favor del PSOE o del PP, partidos en los que en todo caso se va a producir una renovación de equipos y estrategias con vistas a la gran cita electoral de marzo de 2008. Pero de aquí al domingo todavía pueden ocurrir muchas cosas, y por ello en el palacio de la Moncloa y en la sede central del PSOE cuentan con ansiedad los días que faltan para la jornada electoral, e imploran a ETA que no se produzca ningún atentado una vez que el Gobierno excarceló a De Juana y permitió a Batasuna concurrir a las elecciones bajo las siglas de ANV, tras una nueva negociación secreta con la banda, que adelantó ABC y ha sido confirmada a pesar de los desvergonzados desmentidos del Gobierno. Mientras tanto, en el puente de mando del PP se espera que la movilización del electorado del PSOE sea, por éste y otros motivos, inferior a la de sus votantes y ello le permita a Rajoy un resultado favorable en el recuento de votos nacional de las municipales, lo que daría al líder de los populares un importante aval para la toma de decisiones en el seno del partido y centrar el rumbo político a seguir de cara a la recta final de las elecciones generales de 2008. Porque, pase lo que pase el próximo día 27, en el PP se deben de producir cambios importantes de estrategia y equipos de liderazgo como los que, de una manera ciertamente tímida, se han empezado a ver en esta campaña, donde los dirigentes más significados por sus compromisos con los errores del pasado, Acebes y Zaplana, quedaron en un segundo y oscuro plano en beneficio de Rajoy y del prestigio de los dirigentes autonómicos y locales que, como en Madrid y Valencia, se han convertido en las locomotoras que tiran de este partido, frente a un PSOE donde, sin dirigentes regionales de renombre- -eliminados o jubilados por Zapatero- todo su capital electoral reside en la persona del presidente del Gobierno. M De aquí al domingo todavía pueden ocurrir muchas cosas, y por ello en el palacio de la Moncloa y en la sede central del PSOE cuentan con ansiedad los días que faltan para la jornada electoral, e imploran a ETA que no se produzca ningún atentado bién para el Gobierno y el PSOE porque Zapatero se enfrentaría a un difícil dilema y sin solución: o hace una nueva concesión a ETA e inicia un proceso para su incorporación al País Vasco, abriendo una crisis nacional y constitucional; o no se atreve a hacerlo y la banda, que pedirá una decisión inmediata para antes de las elecciones de 2008, volvería a matar. Lo que no permanecerá igual, tras las elecciones del próximo domingo, van a ser los estados mayores y estrategias del PSOE y del PP. Y ello aunque unos y otros, escudándose en la proximidad de los comicios generales, intenten que nada se mueva a su alrededor y que los ciudadanos les sigan como corderos indolentes después de tres años de desafueros y crispación. Si Zapatero saliera derrotado en el recuento nacional y municipal de votos la crisis del PSOE, donde sólo manda él- -aunque Bono, González y Solana están al acecho- -puede ser monumental. Y si empatara también quedaría tocado porque estaría en manos de los nacionalistas. Si es Rajoy el que sale perdedor, el Congreso del PP, previsto para el otoño, debe convocarse en pos de una renovación total. Y si la lectura electoral es de un empate, el PP también debería afrontar el resultado como una pésima noticia, que les obligaría a cambiar personas y programas, porque Zapatero siempre tendría a los nacionalistas para gobernar. Sólo una victoria clara de uno u otro permitiría al vencedor afrontar el fin de la legislatura con optimismo y una cierta tranquilidad.