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Domingo 20 de Mayo de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.394. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 3,20 Bélgica: 3,00 Estados Unidos: 3,50 USD. Francia: 3,05 Irlanda: 3,00 Italia: 2,80 Holanda: 3,00 Portugal: 2,45 Reino Unido: 1,80 LE. Suiza: 5.40 CHF. Marruecos. 30 Dh. Irene Lozano PRESTA LO QUE MINNESOTA NO Elizabeth Taylor posa con el cuadro de Van Gogh en su casa de Los Ángeles, en una imagen de 1990 AP Monsieur Van Gogh, en el salón Un tribunal de EE. UU. determina que Liz Taylor no tiene que devolver un cuadro del pintor holandés que adquirió en 1963 en subasta. Demandaron a la actriz por poseer una obra confiscada supuestamente por los nazis NATIVIDAD PULIDO incent van Gogh no ha sido noticia estos días en las subastas de Nueva York. El loco del pelo rojo y sin oreja ha quedado relegado en los top del mercado, donde los nuevos reyes se apellidan Rothko, Warhol y Bacon. A la espera de que podamos ver en junio en el Museo Thyssen sus últimos paisajes, pintados en Auvers- sur- Oise (cerca de París) en 1890, tres meses antes de morir, el pintor ha sido protagonista de una decisión judicial. Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos ha ratificado la desestimación de una demanda que acusaba a la actriz Elizabeth Taylor, de 75 años, de ser propietaria de un cuadro de Van Gogh que fue confiscado por los nazis durante la II Guerra Mundial. Cuatro descendientes de Margarete Mauthner, una judía que huyó de Alemania a Suráfrica en 1939 y antigua propietaria del cuadro, reclamaban la devolución del lienzo en virtud de la Ley de Reparación a las Víctimas del Holocausto, de 1998. Vista del asilo y capilla de Saint- Remy fue pintado por Van Gogh en 1889. Pertenece a una sobrecogedora serie de pinturas que realizó el artista en este manicomio de la Provenza francesa donde fue internado a causa de una paranoia. Le atendía el Dr. Gachet, a quien inmortalizó en uno de los cuadros más caros de la Historia. La actriz de los ojos violeta adquirió el cuadro en una subasta celebrada en la sala Sotheby s de Londres en 1963 y desde entonces cuelga en su casa de Los Ángeles. Pagó por él 92.000 libras esterlinas. Se calcula que su valor actual rondaría los 10- 15 millones de dólares. El gusanillo del coleccionismo le viene de su padre, marchante de arte. La actriz es propietaria de obras de maestros tan codiciados como Monet, Renoir y Degas, lo que desvela su predilección por el impresionismo y el posimpresionismo. La demanda contra la Taylor, interpuesta en 2004 por Andrew J. Orkin, de Canadá, y F. Mark Orkin, Sarah- Rose Josepha Adler y A. Heinrich Zille (estos tres residentes en Suráfrica) se basaba en que en la documentación del cuadro facilitada en su subasta se mencionaba la posibilidad de que el van gogh hubiera sido confiscado por los nazis y que la actriz hizo caso omiso. Los abogados de Elizabeth Taylor admiten tener evidencias de que la pintura fue vendida a finales de los años veinte. La sentencia determina que la familia Orkin ha esperado demasiado y que ya ha vencido el plazo establecido por ley para poder hacer una reclamación. Esto reafirma mi gran confianza en la Justicia estadounidense. Estoy muy agradecida- -expresó la actriz a través de un comunicado- Es maravilloso tener a monsieur Van Gogh en el salón de mi casa V SÍ que era esto lo que enseñaban en Minnesota? ¿Y cómo se llamaba la asignatura: Los golpes bajos, balance y perspectivas o Macroeconomía de la entrepierna II ¿Es esto lo que Miguel Sebastián obtuvo de una puntera universidad de Estados Unidos, que es como decir del mundo? El día que lo presentaron a los madrileñoscomocandidato aalcaldedijeron, poco menos, que era un genio. Dado que resultaba imposible hacer pasar por hombre del pueblo a un tipo que había hecho su carrera profesional en un gran banco y en el Palacio de la Moncloa, se optó por elogiar su inteligencia, formación y capacidad. Su doctoradoen Minnesotaponía laguinda de aquel cerebro privilegiado, aunque nunca supimos el tema de su tesis, tal vez Auditoría de la bragueta en la gestión del urbanismo municipal Cum laude, of course. Aquella propagandasobre lapreparación del candidato reforzaba un sentimiento generalizado, aunque raramente admitido: queremos que nos gobiernen los mejores porque, como decía Russell, dados los extraordinarios poderes queen las democraciasmodernas se conceden a ciertos individuos, es lógico esperar de ellos méritos superiores a los del ciudadano común. Estos méritos son variopintos y, desde luego, pasan por una sólida formación cultural que pocos lucen; pero el conocimientomás necesarioeseldelasnormas éticas que rigen en la comunidad que pretenden gobernar, para cuyo dominio hace falta sensibilidad social y humana. No sé si esto se aprende en alguna parte, pero a la vista de los datos podemos descartar Minnesota, el BBVA y La Moncloa. O concluir que Sebastiánes tan gélidocomo sospechábamos y mucho menos listo de lo que nos dijeron. ¿A