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86 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos DOMINGO 20- -5- -2007 ABC Hergé en el país de los inmortales El martes se conmemora el centenario del nacimiento del dibujante Georges Remi, más conocido como Hergé, creador de Tintín. Entre los actos previstos, su viuda pondrá la primera piedra de un museo dedicado a él en Lovaina, que abrirá en 2009 POR FÉLIX ROMEO Creó otros personajes, como Zette, Jo y el mono Jocko, o como Quique y Flupi, golfillos de Bruselas, pero no celebraríamos su centenario (o al menos no con este gran ruido: exposiciones, congresos, las ya apalabradas películas de Spielberg) si Hergé no hubiera creado a Tintín. Hergé y Tintín son inseparables. Van unidos: como Jekyll Hyde, como Don Quijote y Sancho Panza. Georges Remi (Bruselas, 1907- 1983) fue educado en un hogar católico: la religión le abrió las puertas del misterio, en ella encontró un guía, el abate Norbert Wallez, y con ella vivió sus primeras aventuras: con los scouts viajó, descubrió la naturaleza, encontró la amistad y tuvo un primer lugar, desde los quince años, en el que publicar sus dibujos, la revista Le Boy- Scout Hergé quiso ser un gran pintor desde niño, y siempre pensó que Tintín sería una segunda ocupación, digna, sino lograba convertirse en un gran pintor. En cuanto consiguió dinero con las grandes ventas de Tintín, se convirtió en coleccionista de arte y le gustaba entablar relaciones amistosas con los pintores. Su biógrafo, Pierre Assouline, señala que en el museo imaginario de Hergé exponen Rauschenberg, Lichtenstein, Appel, Stella, Warhol, Hockney, Calder, Fontana y Rothko. Actos de homenaje Exposiciones: En Perú con Tintín (Museo de las Civilizaciones de Quebec) Tintín, Haddock y los barcos (Museo Marítimo de Estocolmo) Tintín y el mar (Museo de Ostende) Tintín y los coches (Salón del Automóvil de Barcelona) Hergé. Del viaje imaginario al viaje interior y 100 fotos para un centenario (Bruselas) Steven Spielberg y Peter Jackson preparan una trilogía para la gran pantalla de Tintín Su viuda, Fanny Rodwell, pondrá la primera piedra del Museo Hergé, que abrirá sus puertas al público en 2009. Diseñado por el arquitecto francés Christian de Portzamparc, se ubicará en el campus de la universidad de Lovaina, localidad belga donde falleció el autor en 1983. La Casa de la Moneda de Bélgica emitirá una moneda de 20 euros con la efigie de Hergé. En Ostende y en Amsterdam se puede ver una versión musical en holandés del espectáculo Tintín Hergé, en una imagen tomada en Bruselas en 1980, junto a un busto de Tintín guen nunca acabar con Tintín y él logra, con mucho esfuerzo, algo de fortuna y gran intuición resolver el misterio... Características a las que podríamos añadir una última aparentemente menor, pero que a Hergé le interesaba: la crítica del mundo contemporáneo. La descripción que hace Hergé de la Rusia soviética es sin duda inocente, pero encierra algunas verdades que en 1930, en un clima europeo de enorme propaganda soviética, resultaban muy sorprendentes. Las parodias de los dictadores iberoamericanos, que realizará mucho años más tarde, en álbumes como Tintín y los pícaros también mostrarán su horror por los golpes de Estado continuos y por la guerra civil perpetua. No sé si lo llegó a decir con palabras, pero en sus cómics Hergé fue un defensor de la democracia y de las libertades, y por eso siempre son derrotadas en las aventuras de Tintín las abundantes sociedades secretas: los aniotas del Congo, la mafia americana o los traficantes pseudo ku klux klan de Los cigarros del faraón Su primer álbum será el primer peldaño para el éxito, pero también será otro elemento más de la culpa perpetua en la que vivía Hergé. Se sentía culpable por abandonar su grupo de scouts; se sentía culpable por haber trabajado durante la ocupación nazi de Bélgica, un asunto que dificultaría un poco su vuelta a la normalidad tras la Segunda Guerra Mundial; se sentía culpable por mantener una aventura extramatrimonial y se sentía tan culpable con su mujer legítima como con su amante. Hergé se sentía culpable y trataba de desentrañar el motivo de su culpa en la religión, en el psicoanálisis (al que dio una EFE Quiso ser pintor Cuando ya era una estrella internacional, quiso dedicarse seriamente a pintar. Hizo unos cuadros abstractos y se los mostró al conservador de los museos de Bellas Artes de Bélgica, que fue contundente con Hergé: No está mal, nada mal... Pero sería bastante mejor que sólo se dedicara al cómic Su álbum inacabado, Tintín y el Arte- Alfa es su último homenaje a su verdadera pasión. También en esa historieta, sólo esbozada, siente deseos de matar a Tintín. Íntimamente, Hergé había descubierto muy pronto que no sería un gran artista, y decidió volcar en las aventuras de Tintín toda su energía. Afirmó más de una vez que Tintín era él, siguiendo al Flaubert de Madame Bovary soy yo Trabajaba los álbumes con un rigor y con una concentración extremos. Se rodeó de muchos colaboradores, como Edgard Pierre Jacobs o como Bob de Moor, pero nunca permitió que nadie se apropiara de la autoría, aunque sólo fuera parcial, de su mayor creación. En el primer álbum de Tintín, realizado en blanco y negro, y a diferencia de otros que luego Hergé colorearía y transformaría, están en esencia las características que definen el mundo del reportero: viaje a un lugar desconocido, en este caso el país de los soviets para resolver un misterio; es ayudado por su fiel perro Milú; sufre acusaciones infundadas y sufre continuos atentados; los malos malísimos no consi- Culpabilidad perpetua oportunidad: una única sesión tan intensa que no se sabe si fue un completo éxito o un completo fracaso) en los misterios, en los sueños y en las pesadillas, casi el único rasgo verdaderamente humano de Tintín, un héroe que no envejece, que no ama, que no muere. No es difícil pensar que, con el paso del tiempo, Hergé disfrutara más de un personaje nuevo, el capitán Haddock, que de ser un secundario más logró convertirse, en más de un álbum, en el verdadero protagonista de las historias de Tintín. Haddock es totalmente humano, imperfecto, lo contrario del impecable Tintín. Murió en el hospital, emocionado por el entusiasmo que le mostraba por Tintín en una carta un niño de la India y diciéndole a su esposa Fanny: Te quiero Más información en: http: www. tintin. com