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52 ECONOMÍAyNEGOCIOS Empresa DOMINGO 20 s 5 s 2007 ABC Airbus da el Gran Salto Adelante con su nueva fábrica en China Con una inversión de 1.000 millones, el consorcio europeo construirá una factoría donde se ensamblarán casi 50 A 320 para abastecer parte de la demanda china PABLO M. DÍEZ CORRESPONSAL PEKÍN. Adaptando la terminología maoísta a los negocios, el consorcio europeo de aviación Airbus acaba de dar el Gran Salto Adelante en China, donde el pasado martes comenzó a construir su primera planta de producción y ensamblaje fuera de un país comunitario. Con un crecimiento económico cercano al 10 desde hace treinta años y una demanda de 2.650 aviones hasta 2025, el chino es el mercado aéreo más prometedor del mundo, ya que cada año se eleva un 14 el número de pasajeros y 121 millones de chinos volaron dentro de su país o al extranjero en 2004. Por ese motivo, Airbus se ha asociado con un consorcio chino en el que participa el Estado, Tianjin Zhongtian Aviation Industry Investment, para situarse en primera línea de salida para copar tan descomunal mercado. Con una inversión de unos 1.000 millones de euros, Airbus levantará una planta de 600.000 metros cuadrados en Tianjin, una ciudad costera de diez millones de habitantes situada a 100 kilómetros de Pekín. Enclavada en su nueva área económica especial de Binhai, esta factoría entrará en funcionamiento en agosto del próximo año, entregará sus primeros aviones en la primera mitad de 2009 y producirá casi 50 aparatos en 2011, unos cuatro al mes. Todos ellos pertenecerán al modelo A 320, que es uno de los más vendidos por Airbus tanto en el resto del mundo como en el dragón rojo donde ya vuelan 270 y suponen el 80 de la flota del consorcio europeo en este país. China ha ordenado, además, otros 370 aviones de la familia A 320, lo que ha obligado a Airbus a incrementar la producción de estos aparatos desde los 32 que salen actualmente cada mes de las plantas de Tolouse y Hamburgo hasta los 36 que está previsto que se ensamblen a finales de año. En este sentido, la fábrica de Tianjin servirá para hacer frente a la fuerte demanda que vendrá de China, ya que Airbus pretende entregar a sus compañías aéreas entre 80 y 90 aviones A 320 a partir de 2009. La nueva dirección de Airbus apoya totalmente este importante despliegue de nuestra presencia en este país. Estamos dispuestos a hacer todo lo que esté en nuestras manos para asegurar que los aviones ensamblados en Tianjin sean entregados a tiempo y con los mismo niveles de calidad que los producidos en Francia y Alemania anunció el jefe de operaciones de la compañía, Fabrice Bregier, durante la ceremonia de inicio de las obras. en este país unos 700 aparatos, la mayoría B 737. Según explicó el presidente de Airbus China, Laurence Barron, en una entrevista al periódico China Daily, la nueva fábrica contará con unos 500 empleados, de los cuales el 90 serán chinos que seguirán un periodo de formación especial en Europa A pesar del plan puesto en marcha por Airbus para reducir su plantilla, Barron negó que esta planta vaya a suponer deslocalizaciones en Europa con pérdida de puestos de trabajo, precisamente por el aumento de los pedidos. En 2020 estará el primer gran avión de pasajeros chino La factoría de Tianjin también contrarrestará la intención del Gobierno chino de producir sus propios aviones de pasajeros para no depender ni de Boeing ni de Airbus. La próxima primavera realizará sus vuelos de prueba el prototipo ARJ- 21, un aparato regional con entre 70 y 110 asientos que será el embrión del primer gran avión de pasajeros chino. Dicho modelo, con entre 150 y 250 plazas y más de 100 toneladas de peso, será construido a partir de 2020. Lucha por el mercado asiático Con esta nueva planta, Airbus persigue, por tanto, hacer frente a su gran rival, Boeing, y consolidar su presencia en China, donde ya controla el 35 del mercado aéreo tras aterrizar en el país en 1985. Por su parte, Boeing controla el 60 del mercado y, desde 1972, ha vendido El jefe de operaciones de Airbus (a la izquierda de la imagen) y el consejero de Estado chino (centro) durante la ceremonia de inauguración de la fábrica de Airbus en Tianjin REUTERS Enrique Serbeto ¿SERÁ RENTABLE GALILEO? n sus mejores tiempos, los soviéticos consiguieron un grado de desarrollo tecnológico impresionante. Su tecnología sigue siendo todavía la mejor del mundo en muchos campos, incluyendo el de la navega- E ción espacial y en ciertos sectores militares. Y no fue la falta de conocimientos de alta tecnología lo que hizo que el país se desintegrase física y políticamente. A parte del hecho intrínsecamente malo que suponía que fuese una dictadura construida en contra de la voluntad de sus ciudadanos, su gran fracaso fue provocado porque el sistema era incapaz de obtener rentabilidad de todo aquello que desarrollaban sus científicos. Mientras Estados Unidos multiplicaba por diez los beneficios de cada dólar invertido en la carrera de armamentos gracias a las transferencias a la industria civil, los soviéticos tenían que invertir diez veces más rublos para mantener esos descubrimientos en secreto. La reflexión viene a cuento de la decisión que acaba de tomar la Comisión Europea de hacerse cargo en solitario de las inversiones del programa de satélites Galileo, porque la iniciativa privada no ve clara la rentabilidad de esta inversión para hacer la competencia al norteamericano GPS. Está bien que haya grandes inversiones públicas para los proyectos de alta tecnología ¿de donde creen que salió el dinero para poner en órbita los satélites del GPS? pero sin rentabilidad nos puede pasar como a la Unión Soviética. Sus ingenieros son los que han diseñado la Estación Internacional desde el modelo MIR que nadie ha si- do capaz de superar. Cuando las lanzaderas norteamericanas están averiadas (la mayor parte del tiempo) los cohetes rusos representan la garantía de comunicaciones para los astronautas. Sin embargo, los que sacan rentabilidad a todo esto, con parques temáticos incluidos, son los norteamericanos; los rusos no venden ni una gorra. Probablemente los 4.000 millones que dicen que costará este proyecto están mejor invertidos allí que en alimentar corruptelas en el sur de Italia o en subvencionar al mismo tiempo la producción de tabaco y las campañas para erradicarlo. Pero no hay proyecto con futuro si no va a ser rentable.