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ABC DOMINGO 20- -5- -2007 El 75 por ciento de los rumanos votan por el retorno de Traian Basescu a la Presidencia 35 Blair viaja por sorpresa a Irak en su última visita como premier Asegura que no se arrepiente de haber derrocado a Sadam y felicita a sus tropas EMILI J. BLASCO CORRESPONSAL LONDRES. Tony Blair hizo ayer una visita sorpresa a Irak, la última antes de que el próximo 27 de junio deje Downing Street. Podría haberlo dejado para dentro de unas semanas, en una fecha más cercana al día de su renuncia, pero entonces el momento exacto de su marcha habría quedado demasiado ligado a un conflicto del que, de todos modos, no va a poder desvincularse. En su séptimo viaje a Irak, Blair se esforzó por asegurar que la situación mejora en el país. Ataques de morteros le recibieron en la zona gubernamental de Bagdad y en el cuartel general de las tropas británicas en Basora. Blair presentó esos ataques como algo rutinario y una demostración más de que la comunidad internacional debe seguir ayudando a la joven democracia iraquí en su lucha contra las milicias terroristas. Nadie esperaba que Blair cambiara su punto de vista sobre la invasión, y no lo hizo. Tampoco dio paso a una autocrítica sobre las cosas que luego se hicieron mal. Como ha venido haciendo desde 2003 y luego en estos últimos meses en los que ha enjuiciado sus cumplidos diez años al frente del Gobierno, Blair insistió en que el Reino Unido actuó de modo correcto. Al igual que aseguró esta semana en Washington, en su último viaje oficial a EE. UU. el dirigente británico se mostró satisfecho por haber derrocado a Sadam Husein. No me arrepiento de haber derribado a Sadam manifestó el todavía primer ministro. En Bagdad, Blair se reunió con el jefe de Gobierno iraquí, Nouri Maliki, y con el presidente del país, Jalal Talabani. En rueda de prensa posterior, el premier británico indicó que la respuesta que hay que dar a los insurgentes es que no cedemos El futuro de Irak- -declaró- -debe ser determinado por los iraquíes de acuerdo con sus deseos y es importante que Tony Blair confraterniza con las tropas británicas en la cantina de la base de Basora todos los países vecinos entiendan y respeten esto Los embajadores de Irán y de EE. UU. se reunían en Irak el próximo 28 de mayo para tratar sobre la seguridad iraquí, en un raro encuentro entre amargos rivales. Blair consideró vital esa cita. Según señaló, sabemos que es importante trabajar con Irán, pero Irán tiene que entender que no puede apoyar el terrorismo y querer trabajar con nosotros al mismo tiempo Luego viajó a Basora, en el sur del país, donde están desplegadas las tropas británicas, que en el mes de abril ha sufrido el mayor número de bajas desde que comenzó la guerra. Con los soldados Blair mantuvo un distendido encuentro entre tazas de té. Esta será mi última oportunidad de agradeceros por el trabajo que estáis rea- POOL Invariable Críticas de Carter por su apoyo ciego a la guerra La insistencia de los periodistas sobre la continua violencia en Irak provocó la irritación de Blair. El verdadero propósito de las bombas, de los ataques suicidas y de los morteros es que vosotros no informéis más que de eso y no habléis del progreso que aquí está sucediendo. Ciertamente la situación de seguridad permanece difícil, pero por otra parte también hay signos reales de cambio y de progreso afirmó en rueda de prensa en Bagdad con las autorida- des iraquíes. Y a un reportero que volvía sobre la cuestión le respondió: ¿Por qué no escuchas lo que quien es presidente de Irak dice acerca de su país? No están diciendo que no haya violencia o terrorismo en Irak, pero están diciendo que también hay un cambio Las insistentes preguntas trataban de ponerle contra las cuerdas, pero Blair no se movió de expresar que no siente ningún remordimiento por haber contribuido a echar del poder a Sadam Husein. Su visita coincidió con críticas del ex presidente norteamericano Jimmy Carter por haber dado un apoyo ciego a la guerra. lizando aquí. Lo habéis hecho y lo estáis haciendo de manera absolutamente brillante les dijo. Blair reconoció que hay gente que cuestiona la presencia de las tropas en Irak, pero aseguró que se trata de personas que no se dan cuenta de la importancia que eso constituye para el futuro no sólo de Irak, sino del resto del mundo Antes de que termine el año, el número de soldados británicos se habrá reducido de 7.000 a 5.500, que se replegarán en instalaciones adjuntas al aeropuerto internacional de Basora. Su visita al cuartel general británico en esa ciudad fue saludada con el ataque de dos morteros, que dieron en el edificio. No se produjo ningún herido y fuentes de Downing Street aseguraron que en ningún momento la vida de Blair había estado en peligro. Restaron importancia indicando que el cuartel general recibe cada día un par de ataques, sin mayores consecuencias.