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84 CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo SÁBADO 19- -5- -2007 ABC El rompehielos HMS Endurance de la Marina británica, se abría paso en marzo durante su última misión en aguas del Antártico ABC El calentamiento colapsa la capacidad de los océanos para absorber CO 2 Un estudio demuestra que el océano Antártico absorbe, desde 1981, entre un 5 y un 30 menos de CO 2 por década de lo vaticinado por los científicos ARACELI ACOSTA MADRID. Los océanos están perdiendo su capacidad para hacer de sumideros de las emisiones de dióxido de carbono causadas por la actividad humana, lo que podría estar incrementando el ritmo de calentamiento hasta un 30 por ciento. Así, al menos, lo ha demostrado un grupo internacional de científicos en el océano Antártico. En su estudio, publicado en Science los investigadores revelan que desde 1981 el océano Antártico ha estado recogiendo menos dióxido de carbono- -entre un 5 y un 30 por ciento menos por década- -de lo que los científicos habían vaticinado. Dado que estos mares del Sur son la mayor fuente de absorción del exceso de dióxido de carbono antropogénico- -el 15 por ciento de las emisiones totales- -esta disminución significa que los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera podrían ser, en el futuro, más altos de lo que se pensaba. Corinne Le Quéré, del Instituto de Biogeoquímica Max Planck y del British Antarctic Survey, y su equipo internacional recabaron información sobre dióxido de carbono atmosférico de 11 estaciones en el Antártico, y otras 40 estaciones alrededor del globo. La causa de esta reducción, escriben los investigadores, es un aumento en el régimen de vientos, que comenzó en 1958 y que los científicos atribuyen también al calentamiento global, junto a una combinación de cambios en la capa de ozono y las emisiones de CO 2 Por tanto, es un proceso que se retroalimenta, puesto que esos vientos originados por el calentamiento global actúan sobre las corrientes marinas provocando que las aguas profundas, que contienen altos niveles de carbono, suban hasta la superficie. Los niveles de CO 2 en la atmósfera se incrementan sólo la mitad de lo que los humanos emitimos gracias a la actividad de esos sumideros de carbono en los océanos, y también en las masas terrestres, como los bosques. Sin embargo, estos sumideros son altamente variables y sensibles al clima, dicen los investigadores. Desde la Revolución Industrial (en el siglo XIX) se han liberado a la atmósfera unos 550 billones de toneladas de dióxi- do de carbono debido a la quema de combustibles fósiles y a los cambios en el uso del suelo. Alrededor de una cuarta parte de esta cantidad ha sido absorbida por los océanos, y más o menos otro tanto por la vegetación terrestre. Esto es serio dice la investigadora principal, Corinne Le Quéré. Es la primera vez que podemos decir que el cambio climático es responsable por sí mismo de la saturación del océano Antártico Y es que mientras las emisiones han crecido desde 1981 en un 43 por ciento, el saldo neto del sumidero de este océano no ha cambiado, manteniéndose en 300 mi- Saldo neto negativo El mercado de carbono allana la negociación post- Kioto Tras dos semanas de reunión en Bonn de dos comités de la Convención de Naciones Unidas para el Cambio Climático (Unfccc, en sus siglas en inglés) su secretario ejecutivo, Yvo de Boer, se mostró ayer optimista y esperanzado en el camino a seguir para negociar en la próxima Cumbre Mundial del Clima en Bali los compromisos para la etapa post- Kioto, después de 2012. Según De Boer, el mercado de carbono es un buen aliciente para los países desarrollados, demostrado en la reunión por grupos empresariales europeos, estadounidenses y australianos (estos dos últimos países no han ratificado el protocolo de Kioto) que han pedido a los gobiernos que se comprometan con fuertes reducciones de emisiones a largo plazo como señal de que confían en el mercado para alcanzar sus objetivos Para naciones en desarrollo, De Boer dijo que se pondrán sobre la mesa incentivos para inversiones verdes en esos países. Asimismo, la reunión trató de manera especial cómo hacer frente a la deforestación, responsable del 20 por ciento de las emisiones de efecto invernadero.