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ABC SÁBADO 19- -5- -2007 Una universidad italiana cierra para no acoger al negacionista Robert Faurisson 77 conflicto afloran las cámaras por todas partes y la gente empieza a grabar porque tiene ganas de contar lo que está pasando. Se multiplica la creatividad y aparecen muchas plataformas en internet Todo ello ha dado lugar a la organización de sesiones en diversos festivales en ciudades como Dubai, Nueva York, San Francisco... donde se están presentando los cortos realizados entre 2006- 07, que son sobre todo videoarte explica Hotait. Entre los soportes elegidos por los cineastas sobresale el vídeo, por razones más que justificadas. En Irak, por el embargo al que está sometido el país que impide introducir productos químicos. A esto se añade que el vídeo es más barato, más accesible y más fácil de manejar, por lo que también se está utilizando en Palestina. Es más fácil de llevar sin que te lo vean y sin que te lo quiten Aun estando muy lejos de poder calificar esta actividad como una industria, la principal intención del ciclo es contar la historia de estos territorios, más allá de los cinco minutos emitidos en televisión en los que se muestran muchos muertos. Detrás de todos ellos hay personas que tienen ganas de decir cosas, de hablar con el espectador de tú a tú, y necesitan más de cinco minutos para hacerlo. Por eso el contenido del ciclo se centra más en documentales y testimonios que en ficción Las películas que se proyectarán en el ciclo abordan temas como las repercusiones del Muro de Cisjordania Palestinian Blues la vida bajo la ocupación militar israelí Tawattor o los campos de refugiados Un día en nuestra vida Más información sobre el ciclo de cine: http: www. casaarabe- ieam. es De tú a tú con el espectador Palestinian Blues (2006) de Nida Sinnokrot aborda las repercusiones de la construcción del Muro (jueves, a las 22 horas) ABC Cine en tiempos de guerra La realidad de Palestina, Irak y el Líbano, inmersos desde hace décadas en conflictos armados, llega ahora a través de otro objetivo que no es el de las cámaras de televisión. El ciclo Creación bajo las bombas muestra la próxima semana la vitalidad de su cine POR SUSANA GAVIÑA MADRID. A diario, desde hace años, los medios de comunicación nos bombardean con cifras e imágenes sobre los muertos, heridos y enfrentamientos que se producen en Oriente Medio. Frecuentemente, el drama humano y la tensión política de la zona impiden ver más allá de esa realidad, pero la hay. Es menos conocida y quizá sorprendente para muchos: la creación y los creadores. Aquellos que, a pesar de las situaciones límite a las que deben enfrentarse, quieren contar su historia, sus inquietudes... desde su propia perspectiva a través del cine y del vídeo, con una escasez de medios que multiplican su mérito. La Casa Árabe de Madrid, a modo de ventana para conocer de cerca esta otra realidad, presenta la próxima semana- -del 22 al 25- en el cine- estudio del Círculo de Bellas Artes (la entrada es libre hasta completar aforo) el ciclo Creación bajo las bombas: producción audiovisual contemporánea en Palestina, Irak y Líbano Una muestra que reúne los trabajos realizados durante los últimos años- -largometrajes y cortometrajes, documentales o de ficción- la mayoría de ellos inéditos en España. La ocupación y la guerra, explica la comisaria del ciclo, Laila Hotait, son los factores que han reunido en este encuentro a cineastas árabes- israelíes y palestinos. De Irak se ha seleccionado el cine realizado después de la ocupación y de la invasión multinacional con la presentación del primer filme de ficción Underexposure de Oday Rasheed, realizado, en coproducción con Alemania, tras el derrocamiento de Saddam Husein. Sin embargo, el gran protagonista de este ciclo es Palestina, porque el periodo de conflicto se extiende durante más tiempo, por lo que su producción es mayor explica Laila Hotait. En cuanto a la producción procedente del Líbano, país que ha sufrido veinte años de ocupación siria y una guerra muy reciente- -el pasado verano- que ha dado como fruto numerosos cortometrajes que se podrán ver ahora en Madrid, su oferta se ha centrado especialmente en la situación sufrida en el sur del país, retratada en títulos como Flores salvajes, Mujeres del sur (1986) dirigida por Jean Khalil Chamoun Mai Masri, con varios premios en su haber. Si bien el programa incluye la obra de cineastas ya consolidados, como Hany Abu- Assad (director de Paradise Now nominada en la última edición de los Oscar) que abrirá el encuentro el día 22 con Ford Transit un documental- ficción que se centra en un taxi colectivo y su ruta entre Ramala y Jerusalén; o Michel Kheleifei, autor de Boda en Galilea (1987) y del que se proyectará, en tres sesiones, el documental Ruta 181 rodado a lo largo de la partición marcada por la resolución 181 de la Naciones Unidas, la intención de la comisaria ha sido la de combinarla con los primeros trabajos de directores noveles. En el Líbano se produce un fenómeno: cada vez que hay un Tanto con tan poco Dentro del ciclo también se ha programado una mesa redonda en la que participarán, el día 24, el iraquí Hamodi Jasem, presidente de la Unión de Cineastas Iraquíes y profesor de la Escuela de Bagdad y director del Festival de Cortos de Bagdad; el libanés Alí Hammound, programador del Festival de Documentales de Beirut; y el palestino Adnan Mdanat, uno de los fundadores del cine palestino. Moderada por el director del Festival Documenta- -que acaba de concluir en Madrid- Antonio Delgado, abordará la situación local del sector audiovisual en estos países. No hay una industria pero sí hay un movimiento- -afirma Hotait- Y la manera de demostrarlo es traer a las personas que trabajan en las infraestructuras locales para que 50, 100 ó 200 personas vayan a ver películas y las comenten Muchos se preguntarán dónde se proyectan las películas. La existencia de salas de cine es casi nula. No hay ninguna en la parte árabe de Jerusalén y una en Ramala. La opción es proyectarla en los centros culturales. Tampoco hay distribuidoras. En cuanto a los largometrajes de ficción que se realizan al año la cifra es testimonial: Dos o tres en Palestina, donde se hacen más documentales y cortometrajes. Uno en Irak, Y en Líbano una media de 3 ó 4 al año, aunque en 2006 hubo un boom con 6, pero después se pararon muchos proyectos indica la comisaria del ciclo. En cuanto a los recursos económicos- la Autoridad Nacional Palestina no tiene dinero para el cine procede de organismos internacionales.