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76 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos SÁBADO 19- -5- -2007 ABC Los 360 grados de Marlon Brando Un documental sobre el actor americano (participan desde Kazan hasta Scorsese, Turturro, Sean Penn, Edward Norton y Johnny Depp) y una película del ruso Andrei Zviaguinstsev fueron lo más atractivo de la jornada de ayer en el Festival de Cannes E. RODRÍGUEZ MARCHANTE ENVIADO ESPECIAL CANNES. Una sílaba rotunda, tajante, brutal, decisiva, Bran seguida de otra sedosa, discreta, casi dulce, do y que podría decirse que juntas invocan el espíritu del actor más decisivo de la historia del cine, al hombre que modificó el cuerpo y el alma de la interpretación y cambió de sitio la escena, el lugar de los hechos, trasladándola a algún lugar del interior de sí mismo. Marlon Brando, La herida andante como lo califica alguno de los innumerables personajes que lo rodean en el documental titulado escuetamente Brando entró a patadas al teatro y al cine de mediados del siglo XX, y de ese modo señaló el nuevo camino. Leslie Greif y Mimi Freedman presentan en este Cannes 60 su circular sobre Brando, trescientos sesenta grados alrededor del actor, del hombre, del mito, del canalla y del principio de su propio fin: él mismo visto por el resto del mundo. Fotografías insólitas, imágenes nunca vistas, recorrido vital y profesional mezclado con las impresiones de los que lo conocieron, lo soportaron o simplemente lo imitaron o admiraron. Scorsese, Turturro, Sean Penn, Edward Norton, Johnny Depp, Karl Malden, Henry Silva, John Gielgud o el guionista Budd Schulberg... hasta el propio Kazan sale de los archivos para dejar en este documento la impresión de que Marlon Brando era el extracto de la fragancia del actor, cerrado de par en par (o abierto a cal y canto) El peine por la vida de Marlon Brando es muy fino, y lo arrastra todo, lo divertido y lo sórdido, lo real y lo impostado de una vida que resultó finalmente terrible. Era maravilloso estar con él a media mañana en su roulotte dice Angie Dickinson... ¡Ah! ¿pero ibas a su roulotte? Por supuesto contesta entre una risa llena de picardía. Devastadoramente mujeriego y terriblemente calculador (tremendos los có- Assayas lo intenta con un thriller Olivier Assayas también traía película, Boarding Gate pero no a competición sino fuera de ella. Un thriller o el ovillo de un thriller que recoge un hilo de aquella anterior película suya, Demonlover santificada en su día por parte de la crítica (otros simplemente tiramos de la cadena) Boarding Gate mezcla de nuevo el crimen y un supuesto mundo de las finanzas, y presenta dos personajes interesantes y unidos por una relación sexual que raya los cristales, dos personajes que interpretan el rocoso Michael Madsen y la esponjosa Asia Argento... La primera hora hay que aguantarla a pulso, pues se dicen la misma fraseología una y otra vez sin salirse del cuadro y, francamente, sin que tenga el menor interés, ni fijo ni variable; y la segunda hora, en cambio, nadie se para ni a echar un pitillo: naturalmente todo ocurre porque el crimen es así y las finanzas son de tal modo, pero la trama que rodea a la ojerosísima Asia Argento no se explica ni en lo que dura el largo viaje de París a Hong Kong, donde, eso sí, la hábil camarita de Assayas consigue unas buenas tomas. Un ADN impregnado de rebeldía Asia Argento (en el centro) posa con otras actrices del filme Boarding Gate de Assayas Honoré. El gusto y el aroma del director que hizo El regreso se aprecian en El destierro desde la primera secuencia: ritmo y velocidad para empezar la intriga alrededor de una familia, una mujer, el marido y los dos hijos, que dejan la ciudad camino de un caserón en el campo. La trama es enrevesada e intensa, y se construye alrededor de una confesión: la mujer le dice al marido que está embarazada, pero que él no es el padre. A partir de ahí, varios géneros pugnan por hacerse cargo de la acción, pero el clima denso, irrespirable, avanza hacia una solución sorprendente y (en mi caso) irrelevante, mala, incluso algo idiota. Aunque para llegar a ella se han recorrido dos horas y media de magnífico modo de hacer cine. En la francesa no ocurría lo mismo: no se han andado ni dos metros con ella cuando uno ve que aquello es insufrible, además de recordar intensamente la película de Emilio Martínez Lázaro El otro lado de la cama aunque por supuesto sin la más mínima gracia y con una ínfulas del tamaño de alguno de los yates que flotan aquí enfrente. La prota- REUTERS mos y los porqués de hacer a su padre presidente de la empresa que fundó) con todo el ADN impregnado de rebeldía y con una voracidad incontrolable, Marlon Brando se revela aquí con toda su grandeza y hermosura de animal jurásico extinguido. Este documental, Brando era un festín aparte del cine de la sección oficial, que ayer presentó dos películas a competición, la rusa Izgnanie (tal vez El destierro de Andrei Zviaguintsev, y una francesa medio comedia y medio musical titulada La chanson d amour de Christophe gonizan Louis Garrel, Ludivine Sagnier, Chiara Mastroianni, etc. etc. y ninguno es, ni de lejos, Alberto San Juan, el taxista, ni nadie canta, por supuesto, Gavilán o paloma sino unas canciones llenas de letras como importantes, o sea, gustándose en la suerte, lo que te produce, en vez de risa, como en el caso español, pues una mezcla de vergüenza ajena e irritación. Queda el tonto consuelo de ver que los franceses nos copian. Más información sobre el festival: http: www. festival- cannes. fr