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4 OPINIÓN SÁBADO 19 s 5 s 2007 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DIRECTOR GENERAL DE DESARROLLO: EMILIO YBARRA PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro FRIVOLIDAD CON LA POLÍTICA DE VIVIENDA NA cosa es queun políticosepermita licencias propias de la campaña electoral y que, incluso, incurra en cierta frivolidad si ello le beneficia, y otra muy distinta es que el político se burle de la inteligenciadelciudadano. Esloquehaocurrido con unas desafortunadas declaraciones delaministradeVivienda, MaríaAntonia Trujillo, quien haatribuido elaterrizaje suave de los precios de la vivienda libre al éxito desu gestiónpolítica y noa una concatenación de factores derivados del constante incremento de los tipos hipotecarios en los últimos meses, de la preocupante cota de endeudamiento familiar o de la progresiva ralentización de la actividad inmobiliaria. Y siendo este comentario de Trujillo una demostración palpable de su alejamiento de la realidad, peor aún es que sea precisamente la ministra promotora de los minipisos quien diga ahora- -en campaña, eso sí- -que los pisos de pequeña superficie son una realidad sangrante ¿En qué quedamos? Una parte de la realidad, en efecto, es que se está produciendo una reducción del número de viviendas en construcción; que hay justificados síntomas de agotamiento en la ofertadel mercado inmobiliario; y que el incremento de los precios tiende a estabilizarse progresivamente. Pero otra parte de esarealidad es la seria advertencia lanzada por el Fondo Monetario Internacional alertandodequeladeudahipotecariapuedefrenar el crecimiento en España. O la evidencia dequeeltipo de interés real quelos españoles pagan por sus hipotecas superaya, comomedia, elcinco porciento, niveldesconocido desde 1998 y 1999. El estancamiento natural de un mercado sometido a un exagerado desarrollo en los últimos años no es ni mucho menos un éxito que el Gobierno deba rentabilizar como un acierto en su política de vivienda. Más bien, la repercusión directa de los índices hipotecarios en el bolsillo y la sensación de que los precios se han situado en un nivel en el que la oferta no encuentra demanda insatisfecha, son factores inherentes alaevolucióndelmercadoy alcomportamiento de una sociedad en función de sus necesidades reales. ElMinisteriodeVivienda no condiciona el mercado, sino que va a rebufo de él por más que quiera convencerse, y convencernos, dequeel aterrizajesuave del precio de la vivienda libre se debe a las políticas públicas del Gobierno Además, la previsión del Banco Central Europeo es que se mantenga constante la subida de los tipos de interés, algo que, de producirse, encarecerá aún más las hipotecas. El ciudadano que paga una hipoteca es muy conscientedequeeleuriborllevadiecinueve subidas consecutivas. Es de suponer que el Ministerio de Vivienda fue concebido por Rodríguez Zapatero con la idea de dar una respuesta eficaz a una demanda ciudadana de primer orden. Por tanto, no es de recibo que su responsable se sustraiga, con análisis incompletos e irreflexivos trufados de un electoralismo ramplón, a la realidad que imponen las estrategias del mercado, el ritmo de crecimiento, las exigencias delos inversoreso los niveles deempleo. Todos estos factores sí inciden en el mercado de la vivienda. Por lo que se ve, la gestión de Trujillo, no. U ZAPATERO DEBE EXPLICAR QUIÉN MIENTE A información que ayer publicó el diario Gara sobre las veinticinco reuniones celebradas por PSOE y Batasuna, desde 2002 hasta el alto el fuego de marzo de 2006, tiene la suficiente gravedad para que el presidente del Gobierno y secretario general de los socialistas, José Luis Rodríguez Zapatero, asuma personalmente, sin testaferros ni circunloquios floridos sobre la paz, la responsabilidad de confirmarla o desmentirla. Como bien dijo ayer la vicepresidenta primera, los políticos deben contestar todas las preguntas Fue una lástima que no se atuviera a sus palabras y se negara por tres veces a responder alos periodistas quepedían su opinión acercadelo publicado por Gara Aestas alturas yano sirve denada fingir firmeza, ni dedicar desplantes alas filtraciones batasunas, pues si la vicepresidenta no contestó alegando que esa información no existe al proceder de un partido ilegal, deberáentonces aclarar- -mejor Zapateroqueella- -por quésí existíaBatasuna, apesar deser ilegaldesde 2003, para negociar un alto el fuego con ETA y, lo que es peor, el futuro político del País Vasco y, por tanto, de España. Fue Patxi López, y no María San Gil, quien se reunió públicamente con Otegi- -procesado por dirigir la organización terrorista ETA Batasuna- -y otros proetarras en un hotel de San Sebastián. Si la información publicada por Gara es cierta, Rodríguez Zapatero se enfrenta a la eclosión de las mentiras con las que ha camuflado su ilegítimo proceso de negociación con ETA y debe aclarar todas y cada una de ellas. Al mismo tiempo, sehabrían confirmado los peores temores sobre la implicación del PSOE en una negociación con ETA a través de Batasuna, en la que, según Gara los socialistas habrían aceptado el carácter político del conflicto y la necesidad de un acuerdo para superarlo. Es decir, ETA se habría legitimado históricamente ante los socialistas. Tales contactos habrían sido posibles únicamente gracias a un ejercicio insospechado de doble moral por parte de Rodríguez Zapatero y de la cúpula del socialismo vasco, pues al mismo tiempo que celebraban esas reuniones clandestinas, firmaban un Pacto Antiterrorista que apostaba por negar toda naturaleza política a ETA y por su derrota incondicional. La falta de escrúpulos que re- L quiere elmantenimiento de esta deslealtad con el Estado y con la sociedad es un drama para la democracia española, porque significa que el que era el principal partido de la oposición entonces jugaba a dos bandas y, al tiempo que recibía información privilegiada de la lucha contra ETA en la mesa del Pacto Antiterrorista, trazaba con Batasuna la ruptura del orden estatutario y constitucional mientras ETA ponía muertos sobre la mesa. Según Gara en 2002, el año en que ETA mató entre otros a Silvia Martínez, de seis años, en Santa Pola, y al edil socialista, Juan Priede, en Orio; el año en que el Congreso, con el voto del PSOE, decidía que se ilegalizara el entramado batasuno, en ese año, dirigentes del PSE pactaban con Batasuna que en el País Vasco lo que realmente entorpecía la convivencia era un problema político de reconocimiento de los derechos del pueblo vasco. Estaban negociando lo mismo que ETA había convenido con el PNV en el acuerdo de Estella. Rodríguez Zapatero, secretario general del PSOE desde julio de 2000 y presidente del Gobierno desde abril de 2004, tiene muchos más problemas desde ayer. Es un presidente vulnerable a las filtraciones de una organización terrorista. Su palabra no tiene crédito para desmentir lo que los hechos han confirmado. El mito de su lealtad en la lucha contra ETA se diluye en un mar de mentiras y ha inyectado en la sociedad el temor dramático por lo que pueda revelarse en los próximos días. Las hemerotecas están abiertas para repasar los desmentidos de la vicepresidenta primera, de José Blanco o de Diego López Garrido. Quien ha hecho creíble a ETA es el PSOE y su estrategia clandestina de negociaciones políticas, y si los terroristas filtran estas informaciones no es porque el Gobierno haya frustrado el proceso por su firmeza, sino por no haber cumplido sus compromisos previos. ETA sólo quiere rentabilizar el protagonismo que le ha dado el PSOE y, por eso, cuando ya ha cohesionado nuevamente a sus bases, cuando ha logrado volver a los ayuntamientos- -impagable el servicio de Conde- Pumpido- cuando está rearmada y cuando contempla la confusión sembrada por el Ejecutivo en la sociedad española, ha decidido justificarse antes de volver a matar. TARDÍO ACIERTO DE WOLFOWITZ ESPUÉS de una larga resistencia, Paul Wolfowitz dejará la presidencia del Banco Mundial el 30 de junio. La situación del antiguo alto cargo de Bush se había hecho insostenible una vez confirmados los rumores sobre sus decisiones en favor del ascenso y subida de sueldo de su novia. Tras un largo debate, el Consejo Ejecutivo del Banco ha aceptado una renuncia que pone fin a muchas presiones y negociaciones para que el comunicado final reconozca- -como así ha ocurrido- -que el presidente actuó de buena fe aunque de forma equivocada. Wolfowitz ha recibido muchas críticas, no siempre mesuradas, y no ha conseguido encontrar argumentos en su defensa. En último término, ha preferido dejar a salvo el prestigio de la institución, aunque ahora se abre otra vez el eterno debate sobre el pacto no escrito por el cual un norteamericano preside el Banco Mundial y un europeo (ahora Rodrigo Rato) dirige el Fondo Monetario Internacional. El apoyo de la Casa Blanca no ha sido suficiente entre otras cosas porque el dimisionario fue una figura destacada de los neocons y estuvo en primer plano durante la guerra de Irak. En cierto sentido es una víctima política de la guerra, sin que ello deba suponer justificación alguna a su inaceptable y poco ético comportamiento, al haber mezclado asuntos persona- D les con el interés objetivo de la institución. Se sitúa así en primer plano el debate sobre la ejemplaridad en el ejercicio de los cargos públicos. Es un terreno delicado puesto que no es lícito eludir la propia responsabilidad, pero tampoco basta con simples rumores o imputaciones cargadas de mala intención para exigir dimisiones. La clave está en que los hechos hayan sido confirmados y en que la continuidad del personaje implicado dañe el prestigio de la institución. En España, sin embargo, cuesta demasiado conjugar el verbo dimitir. Es el caso reciente del vicepresidente de la CNMV que ha reconocido tener relaciones con empresarios a los que debe supervisar y que, en uno de los casos, tales relaciones derivaron en un notable beneficio para el futuro profesional de un hermano suyo. Y sin embargo, sigue en el cargo, lo mismo que otros responsables del Gobierno que promovieron un informe secreto contra el presidente de un importante banco español para atacarle y provocar su cese. Sin puritanismo ni rigidez, hay que promover también entre nosotros el cumplimiento de las reglas más elementales de la ética pública. En España, algunos deberían presumir menos del código de buen gobierno del Gobierno y tomar buena nota de la solución- -tardía, pero razonable- -del caso Wolfowitz