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ABC VIERNES 18 s 5 s 2007 VIERNES deESTRENO 95 Otros estrenos El fin de la inocencia El realizador Michael Cuesta debutó con L. I. E. con la que tuvo una buena acogida por parte de la crítica. Previamente había colaborado en la serie A dos metros bajo tierra Hace dos años se lanzó al largometraje con el filme que llega ahora, en el que tres chavales, el introvertido Jacob, la precoz Malee y el vulnerable Leonard, comienzan a conocerse a sí mismos, y a separar su forma de ver la vida de la de sus padres. Todo lo provoca la trágica muerte del hermano de uno de ellos. Candy Australia 2006 116 minutos Género- -Drama Director- -Neil Armfield Actores- -Heath Ledger, Abbie Cornish, Geoffrey Rush, Garry McDonald, Noni Hazlehurst BANDA SONORA River Queen EMI Karl Jenkins La presencia del compositor galés Karl Jenkins en los créditos de River Queen concede un interés añadido al filme de Vincent Ward. Músico de éxito popular- -especialmente por su proyecto Adiemus -y englobado en ese indeterminado limbo que navega entre lo clásico y el new age y el chill- out la partitura creada para este filme posee una destacada belleza y revela el oficio y la categoría de su autor. La música de Jenkins viaja a través de los dos mundos- -el maorí y el británico- POR JULIO BRAVO tratando de ofrecer sus propios perfumes; los aires célticos e irlandeses se asoman con fuerza, y destaca el inteligente uso del leit- motiv (uno de ellos está basado en el popular Danny Boy Las orquestaciones son elegantes y cuidadas, lo mismo que los climas y los ambientes, que ayudan a lograr el empleo de los coros o de la voz femenina solista, que es donde más sale a relucir ese aspecto new age del compositor. El trillado camino del infierno JOSÉ MANUEL CUÉLLAR Traza Neil Armfield el camino seguido por Luke Davies en su novela, un relato en el que trata el amor de una pareja a través de la droga, los alucinógenos y demás enseres de mal vivir. Hay que andarse con ojo a la hora de tratar estos asuntos, no sólo por el mensaje que quieras transmitir, en uno u otro sentido, sino por el razonamiento, la estética, la veracidad y, sobre todo, la frescura que des al trabajo. De todo ello, Armfield sólo nos transmite uno de estos apartados: la estética, que es bella pero al mismo tiempo fría y casi distante. Sí, logra inducir un cierto miedo hacia ese descenso a los infiernos que desarrollan los personajes, pero nada de eso es nuevo ni nos hace parecer que estemos ante algo fresco y original. No hay garra en esta película, ni gancho con el que emocionarte verdaderamente, sólo Abbie Cornish y Heath Ledger una narrativa plana con una bella fotografía que destila una cierta indiferencia, la sensación de que yo ya estuve aquí (viendo la misma película, no dentro de ella) Lógicamente, como todos estos tipos de trabajos, pone los pelos como escarpias pensar que alguien de los tuyos, aunque no sea cercano, puede rozar siquiera esa frontera, pero no es suficiente para que nos haga llorar, temblar o aplastarte contra la butaca dejándote estupefacto ante el caudal de emociones que destila. Ni mucho, ni poco ni nada. History Boys Las peripecias de una clase de brillantes y divertidos estudiantes de Historia lanzados a la caza y captura de una plaza en las universidades de Oxford o Cambridge. Su odisea se centra tanto en el modo como funciona la educación, como en el lugar a donde conduce. Dirigida por Nicholas Hytner e interpretada por Richard Griffiths, Jamie Parker y Russell Tovey, entre otros actores. TO BE CONTINUED Toni García DIRECTOR S CUT E El club de la lucha es una de mis pelis preferidas de los últimos años y una de las pocas cosas realmente subversivas que han salido de Hollywood en los últimos años n estas mismas páginas encontraréis la entrevista que le hizo un servidor a David Fincher, un tipo muy cordial y con un talento fuera de toda duda. Lo malo es que- -cosas de los periódicos- -el espacio no da para más y se ha quedado fuera todo lo que el señor Fincher y yo hablamos de El club de la lucha una de mis pelis preferidas de los últimos años y una de las pocas cosas realmente subversivas que han salido de Hollywood en los últimos años. Así que he pensado en dedicar este humilde espacio a mi conversación con él (que disfruté como un enano) sobre este tema. Me parece que el público americano no apreció nuestro sentido del humor fue lo primero que dijo el director cuando le pregunté por la- -bestial- -corriente anti- Club de la lucha que surgió en Estados Unidos las semanas posteriores al estreno de la peli y que se recrudeció con la detención del hijo de un senador de Nueva Jersey por fundar un club de lucha en su ciudad natal. Bueno, lo cierto es que todo empezó en la Superbowl, cuando nos obligaron a retirar el anuncio que habíamos rodado con Brad (Pitt) para promocionar la película En el anuncio en cuestión, Brad Pitt explicaba las ventajas de beberse la propia orina. Sí (risas) era una auténtica locura, muy divertido A los mandamases de Fox no les hizo tanta gracia. Algunos se asustaron mucho al ver la película y empezó a correr el bulo de que no estrenaríamos. Cuando estrenamos aún fue peor, nos caían golpes por todas par- tes. Nos llamaron de todo Le pregunté también a Fincher por su relación con Chuck Palahniuk (autor del libro en el que se basa la peli) al que entrevisté en Barcelona, donde me contó que todas las fórmulas para hacer explosivos que aparecían en el manuscrito original de El club de la lucha eran auténticas y que las había encontrado su hermano pequeño por internet. Me obligaron a quitarlas me dijo Palahniuk. A Fincher le dio la risa: Chuck está completamente loco, es uno de los tipos más ge- niales que he conocido y recuerdo esa sensación que tuve después de leer el libro de que allí había un material increíble para hacer una película Para acabar (porque aquí también el espacio es finito) me confesó que tanto él como Pitt y Norton se quitaron la espina con la salida del DVD. Batimos todos los récords de ventas y se recuperó mucho del dinero perdido en taquilla. Allí nos dimos cuenta de que no habíamos perdido un año de nuestras vidas haciendo la película Brad Pitt y Edward Norton, en una escena de la película ABC