Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 18 s 5 s 2007 CULTURAyESPECTÁCULOS 87 Borges apoyó con entusiasmo a Videla y Pinochet para combatir a Perón y al comunismo Edwin Williamson s Hispanista En Borges. Una vida Williamson desnuda en 638 páginas a un escritor que cambió su literatura tras romper con Norah Lange, su musa, la cual le abandonó por su peor enemigo: Oliverio Girondo POR ANTONIO ASTORGA FOTO: SIGEFREDO MADRID. Tras una década de investigación y pasión borgiana, Edwin Williamson, hispanista en Oxford, publica Borges. Una vida (Seix Barral) con este revelador bestiario: Adolfo Bioy Casares me dio la pista para el descubrimiento más importante de mi libro: el amor que tuvo Borges por una poetisa argentina de familia noruega: Norah Lange. Lucía una melena pelirroja que llamaba la atención en Buenos Aires, y se lanzó a la poesía bajo la tutela de Borges. Fue su mentor aunque eran medio primos. La tía de Norah Lange estaba casada con un tío de Borges y se llamaban primos. Norah entró en el círculo de ultraístas que él lideró en Buenos Aires al volver de Europa, en la calle Tronador. Pero acabó muy mal esta historia porque Norah se enamoró de un poeta, Oliverio Girondo, el rival más odiado por Borges en Argentina. Se intentó suicidar dos veces Borges padeció muchos fracasos sentimentales. Con 19 años, en Ginebra, tuvo una primera novia, Emily, una chica de clase baja. Unos meses después el padre de Borges le mandó a un prostíbulo para que se iniciara sexualmente. El conflicto entre estar enamorado por primera vez y obedecer a su progenitor fue traumático Perder una mujer en manos del rival Girondo fue durísimo para Borges, que no era feliz. El rechazo de Norah explica el vuelco que dan sus ideas literarias a finales de los años veinte, y que muchos críticos no se explican. El Borges joven era un poeta muy apasionado, intenso, emotivo; pensaba que la literatura era cuestión de expresar los sentimientos y eso cambia una vez que lo rechaza Norah Lange para comenzar a escribir ficciones muy frías A Borges le encasillaron como reaccionario o como políticamente ingenuo, pero realmente fue muy consciente de la política. En su juventud fue comunista, y después apoyó activamente el Partido Radical, y hasta formó un comité de jóvenes intelectuales para respaldar la campaña para la reelección de Hipólito Irigoyen como presidente de la República Argentina en 1928. Dos años más tarde fue uno de los intelectuales más destacados en la lucha antinazi y antifascista en su país. El cambio viene con Perón: Borges entonces se convierte en su gran opositor porque veía a Perón como alguien no sólo que no era demócrata sino que había salido de un contexto nacionalista- fascista. Antiperonista convicto y confeso pues, cuando volvió a la Argentina en los años 70 observó que el espíritu de Perón aún no había caído, y empezó a decir cosas contra la democracia. En 1976, con Isabelita Perón como presidenta de la República, Borges permanecía en su antiperonismo, y vio el golpe de Estado de Videla como una nueva revolución libertadora para el derrocamiento de Perón. Por eso apoyó con entusiasmo el golpe del general De comunista a videlista El trauma del prostíbulo El autor de Borges. Una vida durante la entrevista con ABC Elogio a Franco y ataque a Lorca Del pinochetismo a Suiza Despertar a Norah Lange El rechazo de la musa Durante sus estancias en España Borges pregonó a los cuatro vientos su apoyo a los regímenes militares de Iberoamérica, descartando la democracia como una superstición De la Guerra Civil española declaró: Yo estaba del lado republicano, pero luego me di cuenta, en la paz, de que Franco era merecedor de elogios Y lanzó una diatriba contra Federico García Lorca: Lo vi una vez en mi vida, pero nunca me interesó él ni su poesía y me parece un poeta menor, pintoresco, una especie de andaluz profesional Borges también respaldó a Pinochet, a quien veía como alguien que había salvado del comunismo a Chile, donde aceptó la Gran Cruz de la Orden del Mérito. Pero esas ideas duraron en Borges dos años, y en 1979 empieza a distanciarse de Pinochet y Videla. Tras las denuncias por las terribles desapariciones comenzó a retrotraerse. Con la guerra de las Malvinas se sintió muy dolorido y apenado. Es ya pacifista y anarquista. Deja Argentina por razones personales y políticas para morir en 1986 en Suiza, su páramo democrático