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86 CULTURAyESPECTÁCULOS VIERNES 18 s 5 s 2007 ABC La cultura catalana ha sido el reflejo de tan sólo una parte de la realidad Xavier PericaysEscritor y columnista de ABC La memoria de Xavier Pericay es la de una disidencia. Una vida contracorriente que evoca ahora en Filología catalana (Destino) SERGI DORIA BARCELONA. Hace tiempo que Xavier Pericay decidió no sacrificarse más por una Cataluña refractaria a la crítica: No soy mujer, no soy de clase baja, ni de nación oprimida Su disidencia le hizo perder amistades. Dejó Barcelona y se fue a Mallorca. Su adscripción a Ciutadans le convirtió en un enemigo de un pueblo modelado por el nacionalismo. En sus memorias recobra las raíces de una rebeldía que tiene algo de ibseniana. Roger Daltrey, al fondo, y Pete Townsend, en Madrid ÁNGEL DE ANTONIO ROCK The Who Intérpretes: Roger Daltrey (voz, guitarra, armónica) Pete Townshend (guitarra) Zak Starkey (batería) Simon Townshend (guitarra, coros) Pino Palladino (bajo) y John Bundrick (teclados) Lugar: Palacio de Deportes, de Madrid. Fecha: jueves, 17 de mayo. LO VOLVIERON A HACER Pablo Martínez Pita Hubo menos gente, pero la intensidad se repitió. Casi un año después de su anterior visita- -que además era la primera en la historia del grupo- -los Who regresaban al lugar donde, según sus palabras, vivieron la mejor velada de su gira. Así que, nada más comenzar en 2007 la reanudación de sus conciertos, quisieron repetir experiencia. Está claro que aquí se lo pasan bien Pete Townshend y Roger Daltrey. Y eso a pesar de los problemas técnicos que estuvieron a punto de aguar la fiesta. En mitad de la canción Who are you cuya magnífica interpretación estaba haciendo volar a los presentes, los músicos se quedaron sin habla y sin sonido, ante el pasmo de todos. Aquello duró diez minutos de indecisión, tras lo cual apareció de nuevo Pete para, enrabietado, hacer unos cuantos de esos molinillos con la mano que son marca de la casa. En otros tiempos hubiera roto la guitarra, los altavoces y la cabeza de alguien. Por cierto, tampoco se olvidó de dar algún que otro salto de esos que también le han hecho célebre. Con edades que sobrepasan los sesenta años, los dos supervivientes del grupo salen al escenario como dos chiquillos dispuestos a dar el todo por el todo. Daltrey se desgañita y lanza el micrófono a dar vueltas de forma que parece que va a descalabrar a alguien, mientras Townshend demuestra por qué es un guitarrista legendario. Entre los músicos destacaba la estupenda labor de Zak Starkey, nada menos que el hijo de Ringo Starr, en su trabajo en la batería. El concierto comenzó, como en ellos es habitual, con I can t explain y de hecho hubo pocos cambios con respecto a lo que ofrecieron el pasado mes de julio. Del nuevo álbum, menos conocido por los presentes, cayeron Fragments A man in a purple dress Mike post theme y Tea Theatre El resto fue un festival de esas canciones que perduran en el tiempo y con las que el público, siempre entusiasta, siente que los pelillos se les erizan: My generation Behind blue Won t get fooled again The kids are alright Substitute Pinball wizard -El libro se subtitula Memorias de un disidente ¿No teme que le acusen de resentimiento o de entonar la palinodia? -Temer, temer, no. Ahora bien, no me sorprendería lo más mínimo. En las sociedades regidas por el nacionalismo, la disidencia no existe. Existen enemigos, traidores, resentidos, víctimas del auto odio; gente de mal vivir, en una palabra. Si el libro contribuye a dignificar la disensión, me daré por satisfecho. De todos modos, no me hago demasiadas ilusiones, la verdad. Xavier Pericay sean escolarizados. Todo lo demás sobra. YOLANDA CARDO -No sé si Maragall fue un error: Maragall fue Maragall, lo mismo que Pujol había sido Pujol. Parafraseando a Julio Camba, yo diría que cuando no teníamos a Maragall decíamos que Maragall era la solución, y cuando por fin lo tuvimos, lo que ya no tuvimos fue solución. -Es la crónica de un cambio ideológico. Del catalán al castellano. De la izquierda al liberalismo. ¿Maragall fue un error? -Reprocha a los socialistas catalanes que antepongan los intereses del adjetivo a las exigencias del nombre. ¿Izquierda y nacionalismo son antitéticos? -Sin duda. Sólo una precisión: es la cultura oficial la inadaptada, no estos escritores. El gran drama de la cultura catalana es que no ha sido nunca el reflejo de la realidad, sino tan sólo de una parte, y no la más lustrosa precisamente, de esa realidad. -Elogia a Joan Vinyoli, Gaziel, Pla o Perucho. Todos, cada uno a su manera, inadaptados a la cultura oficial catalana. ¿Afinidades electivas? dignidad y que, para algunos, es inherente a la condición humana. -A las pruebas me remito. Eso sí, la vida sigue igual, pero todos andamos ya algo cansados y, en definitiva, más viejos. Ojalá nuestros nietos puedan ahorrarse todo esto. -Dice usted que el catalanista, en el fondo, no es más que un nacionalista que se ignora O sea: en Cataluña la vida sigue igual... -La inmersión lingüística le parece sinónimo de prohibición y proscripción. La lengua confundida con la política... -A la lengua hay que dejarla en paz. Es un mero instrumento de comunicación. En Cataluña hay dos lenguas oficiales. La obligación de los poderes públicos es garantizar que todos los padres puedan escoger libremente en cuál de estas dos lenguas quieren que sus hijos -Tan antitéticos como derecha y nacionalismo, siempre y cuando estemos hablando, en ambos casos, de una izquierda y una derecha democráticas. Donde se da la antítesis, en el fondo, es entre democracia y nacionalismo. -Muchas gracias por la semblanza. Yo creo que las fuerzas las saco de algo que se llama -Es meticuloso, educado en la pulcritud francesa e introvertido. ¿De dónde saca fuerzas para soportar los insultos por su apoyo a Ciutadans, y por estas memorias? -No hay defensa posible. Para un nacionalista catalán, toda persona que disienta de sus puntos de vista es, por definición, un nacionalista español. No existe ningún argumento que pueda contrarrestar una creencia. El sistema mental de un nacionalista no va más allá de la dicotomía maniquea entre un nosotros y un ellos Y sobra decir quiénes son aquí los buenos y quiénes los malos. -Si critica al nacionalismo catalán le dirán que usted, en el fondo, es un nacionalista español. Argumente su defensa. -Afirma al final del libro que tal vez sea el último escrito en catalán. Vive en Mallorca. ¿Qué le une todavía a Cataluña? -La familia, los amigos, las personas. En una palabra, los ciudadanos.